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Himno de apertura: |
“Por fe contemplo al
buen Jesús”, HA # 97 |
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Lectura Bíblica: |
2 Reyes 6:15-17 |
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Historia para los niños: |
“El dinero faltante” |
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Sermón: |
“¿Puede Elena de White
abrir nuestros ojos en el siglo 21?” Por: Cindy Tutsch |
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Himno de clausura: |
“Abre mis ojos a la luz”, HA # 192 |
HISTORIA PARA LOS NIÑOS
El Dinero Faltante
Adaptado de la historia:
“El tesorero del distrito y el dinero faltante”.
Por: Arthur L. White.
¿Quién sabe lo que es un profeta?
(espere respuestas). Un profeta es una persona que nos ayuda a ver a Jesús.
Algunas veces Dios da a los profetas mensajes especiales, otras veces les da
mensajes secretos que nadie conoce.
Dios llamó a Elena de White para que
sea su mensajera o profeta, cuando ella tenía 17 años. En los siguientes
setenta años, ella dedicó su vida a revelar la verdad acerca de Jesús.
Hace muchos años, en un invierno,
Elena de White y su esposo Jaime fueron a vivir a Oswego, New York. Juntos
allí, el pastor y la Sra. White realizaron reuniones y presentaron estudios
bíblicos, dando énfasis especialmente a la verdad del sábado. Nuestros pioneros
decían que estaban predicando el mensaje del tercer ángel que hasta hoy
nosotros lo llamamos así. El pastor White incluso, publicó el primer periódico
adventista pequeño ese invierno. Lo llamó “La verdad presente”.
En esa ciudad, algunas personas de
otras iglesias recibieron esos mensajes bíblicos. Entonces guiados por un
hombre de negocios muy conocido, esas personas comenzaron a realizar reuniones
de reavivamiento, con el fin de distraer a la gente para que no asistan a las
reuniones adventistas. El hombre de
negocios a quien llamaremos el Sr. MP, era el tesorero del distrito. Muchas
personas fueron impresionadas con las reuniones de este hombre, pero algunas
también fueron confundidas. Ellas no sabían quién estaba en lo correcto – si
este señor quién defendía el domingo como día sagrado de Dios, o el pastor
White, un ministro joven, pobre, que se había mudado a Oswego y que vivía en
una casa alquilada con muebles prestados. El Sr. MP era un hombre importante en
la ciudad. Él decía que el sábado no era importante.
El Sr. Hiram Match y su novia
estaban por casarse, pero ahora estaban en problemas. ¿Cómo podían saber quién
estaba en lo correcto? ¿Quién decía la verdad? El Sr. MP parecía muy sin-cero.
Pero los White tenían pruebas bíblicas acerca de la verdad del sábado y del
mensaje del tercer ángel.
En
ese tiempo, a Elena de White le fue dada una visión de Dios en la cual se le
mostraba el verdadero carácter del Sr. MP y que él no era un hombre
honesto. Ella fue instruida por el
ángel para que hablara con el Sr. Match, “Espere un mes y usted mismo conocerá
el carácter de quien está conduciendo ese reavivamiento y quién es el que finge
ayudar a llevar las cargas de los pecadores”.
Cuando la Sra. White dijo esto al Sr. Match, él respondió, “correcto,
esperaré”.
Dos semanas después cuando el Sr. MP
estaba orando encarecidamente y en voz alta por los pecadores en su reunión de
reavivamiento, un vaso sanguíneo de su estómago se rompió y fue llevado a su
hogar con muchos dolores. Cuando otras personas lo reemplazaron en su trabajo
de tesorería en la Municipalidad del distrito, descubrieron un déficit en los
fondos, mucho dinero estaba faltando. El jefe de policía y su comisario fueron
enviados al hogar del tesorero para preguntarle sobre el dinero que faltaba. El
jefe de policía fue el que tocó la puerta, mientras que el comisario permaneció
en el jardín. El jefe de policía encontró al Sr. MP en cama y cuando le preguntó
sobre el dinero, él dijo que no sabía nada acerca de ese dinero faltante.
El comisario justo estaba detrás de
la puerta y vio que la esposa del Sr. MP tenía una bolsa de dinero en su mano,
y salió rápidamente y lo escondió entre la nieve, luego volvió a la casa. El
comisario recogió la bolsa de dinero y cuando entró a la casa, justo escuchó
que el tesorero decía que Dios era testigo que él no había tomado ese dinero.
Entonces el comisario sosteniendo la bolsa de dinero preguntó ¿Y qué es esto? Y
tal como ya lo estaba sospechando, la bolsa contenía el dinero faltante. El tesorero fue arrestado y las reuniones de
reavivamiento se cancelaron. La gente de la ciudad quedó conmocionada por lo
acontecido.
Ahora el Sr. Match sabía quiénes
eran los honestos. Él y su novia se casaron y aceptaron totalmente el mensaje
del tercer ángel, se unieron a los adventistas que guardaban el sábado y
llegaron a ser miembros muy fieles. Al revelar Dios los secretos futuros a
Elena de White ayudó a que el Sr. Match creyera que los adventistas realmente
confían en Dios y predican su verdad.
¡Los
profetas de Dios nos ayudan a confiar y obedecer a Dios!
SERMÓN
¿PUEDE ELENA DE WHITE ABRIR NUESTROS
OJOS
EN EL SIGLO 21?
Cindy Tutsch
Directora Asociada de
Ellen White Estate
El jefe
de operaciones militares estaba enojado. Varias veces sus estrategias secretas
para emboscar al enemigo habían fallado y el airado comandante estaba
determinado a expulsar a los espías.
Veamos la historia en 2 Reyes 6,
comenzando con el versículo 11: “El corazón del rey de Siria se turbó por esto,
así que llamó a sus siervos y les dijo: --¿No me descubriréis vosotros quién de
los nuestros está de parte del rey de Israel? Uno de los siervos respondió: -
No, rey y señor mío; el profeta Eliseo, que está en Israel, es el que hace
saber al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu habitación más
secreta. El rey ordenó: - Id y ved
dónde está, para que yo envíe a apresarlo. Alguien le dijo: - Está en Dotán. Y
el rey envió allí gente de a caballo, carros y un gran ejército, los cuales
llegaron de noche y sitiaron la ciudad. El criado que servía al varón de Dios
se levantó de mañana y salió. Al ver que el ejército tenía sitiada la ciudad,
con gente de a caballo y carros, dijo a Eliseo: - ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?
Eliseo respondió: --No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros
que los que están con ellos. Y oró Eliseo, diciendo: ‘Te ruego, Jehová, que
abras sus ojos para que vea’. Jehová abrió entonces los ojos del criado, y este
vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego
alrededor de Eliseo.”
La obra del profeta
Los
profetas ven cosas que otros no ven. Su trabajo es ayudar a abrir nuestros ojos
para que podamos ver lo que Dios está haciendo. Muchos de nosotros necesitamos
tener una vislumbre más clara acerca de Jesús. Cuando lees los escritos de
Elena de White ¿tus ojos se abren para ver a Jesús, mirar su amor maravilloso,
la santidad de su carácter y sus planes para tu vida?
Quizás nunca has oído el nombre de
Elena de White, ni tienes experiencia con sus escritos. Quizás has crecido en
un ambiente donde la han usado como un martillo para golpear todos los
“entretenimientos” de la vida, o quizás ella ha sido una agente que te ha
ayudado a entender que Dios te ama, no de manera abstracta o distante, sino que
se interesa personalmente con los detalles de tu vida. Sus escritos pueden aun
haber sido el catalizador que te llevó a aceptar a Jesús como tu Salvador y
Señor.
Un miércoles de noche una señorita
llamada Cindy sintió una necesidad especial de experimentar a Dios y sentir su
presencia. Aunque ella había ido con frecuencia a las reuniones de oración
cuando era niña con sus padres, por primera vez en su vida adulta ella decidió
asistir a una reunión de oración por su propia elección. Un grupo pequeño de personas adultas estaban
estudiando el libro Camino a Cristo. Aunque ella ya conocía algo del libro pues
había leído párrafos en el culto familiar, como tarea de clase y en la Escuela
Sabática, pero nunca lo había leído todo. Durante la semana siguiente, Cindy
leyó El Camino a Cristo de tapa a tapa. Esta lectura abrió sus ojos y le hizo
ver el amor y la gracia de Jesús como ella no lo había visto antes. Durante la
lectura de alguna parte del libro, ella invitó a Jesús a ser su compañero y
Señor. Desde ese día Jesús ha permanecido como el gozo central de su vida. Ella
ha nutrido esa relación con Él al leer la Biblia y los escritos de Elena de
White cada día por más de 30 años.
¿Quién entonces era Elena de White?
¿Cómo uno de sus libros pudo impactar tanto, no solamente en la vida espiritual
de Cindy, sino también en millones de personas alrededor del mundo? Veamos una breve biografía de ella.
La vida de Elena de White
Elena Harmon nació el 26 de noviembre de 1827 en Gorham,
Maine, USA. Desde su temprana edad ella tenía un fuerte interés por las cosas
espirituales. Ella entregó su corazón a Jesús a la edad de 12 años después de
oír a William Miller hablar sobre las profecías de Daniel y Apocalipsis. A la
edad de 14 años, ella fue bautizada por inmersión y llegó a ser una miembro de
la iglesia Metodista, la cual las excomulgó a ella y su familia el siguiente
año por creer en el regreso de Jesús de forma literal e inminente.
Debido a que ellos inicialmente no entendían el lugar del
“santuario” de Daniel 8:14, los primeros adventistas creían que la segunda
venida literal de Jesús podría ocurrir el 22 de octubre de 1844. Dos meses
después del gran chasco, cuando Jesús no retornó en el día señalado, Elena que
estaba con 17 años, decepcionada y enferma de los efectos de un accidente que
tuvo durante su niñez, fue en una silla de ruedas al grupo de oración en el
hogar de una amiga. Cuan-do las señoritas estaban orando, el Espíritu Santo
descendió para darles seguridad y Elena recibió su primera visión. Ella vio un
camino que se elevaba por encima de la tierra y Jesús guiaba al pueblo de Dios
hacia la Nueva Jerusalén. Una luz brillante había al comienzo del camino, lo
cual el ángel interpretador le dijo que era el clamor de medianoche. Aquellos
que rechazaban ese mensaje caían fuera del camino que conducía al cielo, hacia
la oscuridad del mundo de abajo.
Una
semana después de esa primera visión, Dios envió a Elena otra visión en la cual
Él la llamaba para que sea su mensajera. Tímida y sensible, ella al principio
era renuente para hablar, orar en público y entregar especialmente los mensajes
que expresaban la decepción y la des-aprobación de Dios de las actitudes o de
las acciones de la gente. Cuando ella llegó a un mejor entendimiento del
propósito de los mensajes – que Dios desea que el pueblo cambie sus vidas para
que puedan gozar su presencia por la eternidad – ella no intentó alterar los
mensajes para que se “escucharan más leves”.
Elena Harmon se casó con un pastor joven llamado Jaime
White en 1846. Ellos tuvieron 4 hijos varones, dos de las cuales vivieron hasta
la edad adulta y fueron pastores adventistas también. Junto con José Bates,
Elena y Jaime White fundaron la Iglesia Adventista de Séptimo Día. Jaime murió en
1881.
Durante
sus 70 años de ministerio público, Elena de White recibió cerca de 2000
visiones, lo cual las incorporó en más de 100,000 manuscritos que son la base
de más de 135 libros. Su última visión registrada se refiere al gran amor de
Dios por los jóvenes. Según la investigación hecha por la Biblioteca del
Congreso, por el Dr. Roger Coon, quién a la vez era un Director Aso-ciado de
Ellen G. White Estate; Elena es la autora femenina más traducida del mundo y la
autora más traducida entre todos los autores americanos de ambos sexos.
Sus escritos sobre la salvación, buena salud, educación,
relaciones sociales, paternidad, evangelismo, justicia social y la autoridad de
la Biblia, han unificado a la Iglesia Adventista del Séptimo Día en medio de la
diversidad de culturas, comprensión y práctica religiosa de sus 14 millones de
miembros.
Elena de White amaba a los jóvenes y era una oradora
frecuente en los Colegios Adventistas. A ella le gustaba hacer caminatas,
navegar, jardinería, los animales recién nacidos y la costura. Ella era una
persona “real”. Algunas veces sus sentimientos eran heridos por sus amigos,
luchaba con su peso y ocasionalmente había malentendidos en su matrimonio.
Amaba a sus hijos y les escribía cartas (incluyéndoles algunas veces caramelos)
mientras ella viajaba predicando el evangelio. Pero por encima de todo, Elena
amaba a Jesús, predicó y escribió acerca de Él más que cualquier otro tema.
Durante
su larga carrera, la Sra. White abrió nuestros ojos a la posibilidad de lo que
Dios quiere que veamos. A través de sus escritos, discursos y su esfuerzo
personal e influencia, ella ayudó a establecer escuelas, colegios, hospitales y
casas publicadoras en Norteamérica, Europa y Australia. La iglesia experimentó
un crecimiento fenomenal cuando respondió a la dirección de Dios a través de su
mensajera.
Elena de
White también habló sobre asuntos sociales en sus escritos, especialmente
impulsó a los cristianos a responder a las necesidades de los pobres y los que
sufren. Ella practicó continuos actos de compasión y misericordia en su vida
personal y alentaba las reformas que se oponían a la injusticia social. Ella
era una mensajera audaz y valiente de la ley de Dios y sus demandas sobre la
humanidad, particularmente del sábado como séptimo día y su observancia como
una respuesta a la obra de gracia de Cristo en el corazón. Ella incentivaba a
los niños y jóvenes para que lleguen a ser un ejército de obreros que lleven
las Buenas Nuevas del evangelio a sus amigos, familiares y su comunidad.
Elena de
White murió a la edad de 87 años en su hogar en el norte de California. Sus
últimas palabras fueron, “Yo sé en quién he creído”.
A pesar de ser evidente que Elena de White vivió una vida
cristiana ejemplar como una aclamadora apasionada de Jesús, una vecina amable y
ayudadora, una madre y abuela cariñosa y una reformadora audaz y vidente ¿ella
aún habla sobre nuestra necesidad en el siglo 21? ¿Ella puede conmover a la
gente en nuestra generación? ¿Nos puede ayudar a abrir nuestros ojos para ver
los planes de Dios para nuestras vidas?
Cambiando la visión mundial
Nuestra era actualmente se mueve de la razón al misterio.
La gente está cambiando de un punto de vista científico y naturalista a uno que
acepta lo sobrenatural y espiritual. Quizás el momento es perfecto para
presentar al mejor misterio reservado por Dios: el don del Espíritu en un
profeta posbíblico.
Aquí
están algunos ejemplos específicos de cómo los libros de Elena de White
escritos hace cien años atrás, continúan hablando sobre un cambio de la visión
mundial.
En los libros de Testimonios, Elena de White da a la
gente verdaderos consejos honestos sobre circunstancias reales. Hoy, muchos
países de occidente son cautivados por los programas reales de la TV – donde
las cámaras son colocadas en los hogares de las personas, revelando así los
secretos de sus vidas de cada día. En los Testimonios sin embargo, el Espíritu
mismo revela los secretos de la vida real de las personas, pero no por mero
entretenimiento o voyeurismo. Aquí Dios da un consejo redentor a través de su
mensajera para sacar a la gente de la difícil situación del pecado, no para
vanagloriarse. La misma autenticidad lo encontramos en Patriarcas y Profetas y
Profetas y Reyes – historias reales y transparentes de personajes bíblicos, no
apenas de historias brillantes de “éxito”.
También encontramos diversidad e inclusión en los libros
El Ministerio de Curación y Evangelismo, donde Elena de White promueve
oportunidades de actividad misionera para todos – incluyendo personas de todas
las edades, géneros y razas. Y por supuesto, ¿donde podríamos encontrar mejor
la historia de Cristo interceptándose con la nuestra, sino en el Deseado de
Todas las Gentes y Palabras de Vida del Gran Maestro?
En el
Camino a Cristo, un libro devocional traducido hoy en más de 150 idiomas, Elena
de White habla sobre la soledad, el abandono y la culpa. Considere el siguiente
pasaje del capítulo titulado “El privilegio de Orar” que nos da una vislumbre
del corazón de nuestro Padre Celestial:
“Presentad a Dios vuestras necesidades, tristezas, gozos,
cuidados y temores. No podéis agobiarle ni cansarle. El que tiene contados los
cabellos de vuestra cabeza no es indiferente a las necesidades de sus hijos.
“Porque el Señor es muy misericordioso y compasivo”. Su amoroso corazón se
conmueve por nuestras tristezas y aun por nuestra presentación de ellas.
Llevadle todo lo que confunda vuestra mente. Ninguna cosa es demasiado grande
para que Él no la pueda soportar, pues sostiene los mundos y rige todos los
asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es
tan pequeña que Él no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan
oscuro que Él no lo pueda leer, ni perplejidad tan grande que no la pueda
desenredar. Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño de sus hijos,
ninguna ansiedad puede asaltar el alma, ningún gozo alegrar, ninguna oración
sincera escaparse de los labios, sin que el Padre celestial lo note, sin que
tome en ello un interés inmediato. El “sana a los quebrantados de corazón y
venda sus heridas”. Las relaciones entre Dios y cada una de las almas son tan
claras y plenas como si no hubiese otra alma por la cual hubiera dado a su Hijo
amado.” (El Camino a Cristo, p. 100-101)
Consideremos las historias visionarias de acción de Los
Hechos de los Apóstoles- narrativas que impulsan a la comunidad de la iglesia a
congregarse y unirse por el bien común, particular-mente en tiempo de crisis.
Sin pasar por alto las demandas del evangelio, Elena de White incorporó la
piedad evangélica y la preocupación social progresiva en sus enseñanzas y en su
vida, abriendo nuestros ojos a lo que Dios quiere que seamos. Nosotros podemos
preguntarnos: si Elena de White viviera hoy, diría algo sobre el hecho
deprimente de que si los americanos gastan tanto dinero en gomas de mascar,
¿también lo hacen para con las misiones?
Preocupación por los pobres
En
Obreros Evangélicos y en el Ministerio de la Bondad, Elena de White abre
nuestros ojos a los principios para involucrar al mundo. Aquí ella inequívocamente
promueve la participación en actos de misericordia y promociona justicia en la
sociedad, mientras acentúa la necesidad de ofrecer esperanza a través de la
conversión a Jesucristo. A través de toda su vida, Elena de White continuamente
incentivó la importancia de levantar a los pobres, por su propio ejemplo y por
sus escritos extensos acerca de la obligación cristiana de servir a aquellos
quienes tienen menos en la sociedad. Ella no apoya al rico ni a los poderosos
como modelos de fe, ni atribuye necesariamente su prosperidad al favor de Dios,
como hicieron muchos de sus contemporáneos y la “prosperidad del evangelio”
continua hasta hoy.
Diferente
a muchos de sus contemporáneos, Elena de White no excluyó ninguna clase social.
Ella una vez escribió, “En cada lugar hay una obra para hacer en todas las
clases sociales. Nosotros debemos ir cerca del pobre y depravado, aquellos
quienes han caído en la intemperancia, pero al mismo tiempo, no debemos olvidar
las clases altas – los abogados, ministros, sena-dores y jueces… no debemos
dejar ningún esfuerzo sin probar, para mostrar a ellos que sus almas merecen
salvación, que vale esforzarse para alcanzar la vida eterna” (Testimonios para
la Iglesia, Tomo 7, p. 58 – Inglés).
La santificación - la restauración de
la imagen de Dios en la persona, es el último propósito del ministerio de la
bondad en la visión de Elena de White. Atar las obligaciones sociales al
evangelio era una prioridad en su vida. A través de su vida y sus escritos,
ella claramente proclamó que el propósito de la redención es el servicio. (Ver
Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 259)
En busca de significado
Muchas
personas en el siglo 21 están buscando significado, como un antídoto para la
inquietud y ansiedad. Ellos quieren saber cómo ser libres de la culpa y del
temor del futuro. Elena de White abre nuestros ojos al camino de Dios para
encontrar esas necesidades – trabajando juntos para salvar tanto los cuerpos
como las almas de la humanidad. Elena de White constantemente promueve el evangelismo
de la persona total y el servicio a los necesitados.
Con la
incertidumbre y malestar político de nuestro mundo de hoy la gente de todos los
niveles económicos y convicciones políticas, están buscando libertad y están
siendo reducidos significantemente a fin de proporcionar seguridad en una época
de alerta terrorista intensificada. Hay lugares que han sido afectados.
Nacional Geographic informó en diciembre del 2003 que si pasas un día en
Londres, es posible que seas fotografiado por lo menos unas 300 veces.
Esto es solo el comienzo. Si quieres que Dios abra tus
ojos para que veas cómo la historia termina, toma tu Biblia y estudia
Apocalipsis 13 en combinación con los últimos capítulos del Conflicto de los
Siglos. Comienza con el capítulo 36, esto debió ser escrito en el 2005.
Continúa con el capítulo 41 “La Liberación del Pueblo de Dios” y deja que el
cielo llene tus pensamientos con cada línea del último capítulo “El fin del
conflicto”.
Buenos frutos
Una de
las pruebas bíblicas de un profeta se encuentra en Mateo 7:20 “Por sus frutos
los cono-ceréis” ¿Elena de White puede abrir mis ojos para ayudarme a ver a
Jesús como mi Amigo y Salvador? Si. ¿Sus escritos continúan señalándome la
santidad como una respuesta a la gracia? Si.
¿Ella habla sobre los principios que son difíciles de practicarlos
algunas veces en nuestra vida personal? Si. Pero nos deja saber en qué estamos
mal y cómo podemos reflejar mejor el carácter de Dios, esta es otra prueba de
un verdadero profeta. De acuerdo a Jeremías 23:16 y 17, un falso profeta dice,
“todo está bien”, “no vendrá mal sobre vosotros”. Los falsos profetas ciegan a
las personas de su real condición. Un verdadero profeta abre los ojos y hace
volver a las personas de su mal camino (vers. 22).
Diferente
a la desesperación, futilidad, egocentrismo y enojo expresado en muchos de los
entretenimientos de los medios de comunicación de hoy – desde la TV, la música
y los DVDs – los mensajes de Dios confiados a una mensajera sin educación,
débil, no bien parecida, desbordan con esperanza. Y lo mejor de todo, es que
sus escritos señalan incansablemente a Jesús como la solución de todas las
perplejidades de la vida y de las demandas en conflicto.
Dos años
antes que Elena de White muriera, fue invitada a presentar un devocional en un
picnic en un colegio cerca del Pacific Union Collage. Ella frecuentemente
hablaba a los jóvenes y siempre era invitada para hablar en las asambleas de
estudiantes. Esa mañana una taquígrafa copió todo su mensaje de los cuales voy
a compartir solo dos párrafos. De alguna forma pienso que esas palabras pueden
ser amorosas, relevantes e importantes para ustedes como lo fueron para
aquellos estudiantes de California hace muchos años atrás:
“Estoy contenta de tener el privilegio de
reunirme con aquellos quienes se han reunido aquí hoy. Siento fervorosamente
que cada uno de ustedes serán victoriosos en sus luchas contra el mal. Por
muchos años he estado laborando por la salvación de las almas. Comencé esta
obra cuan-do era muy joven y a través de toda mi vida, el Señor me ha mantenido
para hablar a los jóvenes y adultos de la esperanza que tenemos en Cristo”.
“Siempre he tenido especial interés
por los jóvenes. Hoy, veo ante mí a aquellos que Dios puede usarlos si ellos
ponen toda su confianza en Él. Si ustedes son fervorosos en servir a Dios,
serán una ayuda a todos con quienes se asocien. No hay nada de qué avergonzarse
al ser un cristiano. Es un honor seguir al Salvador” (Manuscrito 16, 1913).
Ella
quería abrir sus ojos al gozo y oportunidades que ellos podrían tener al seguir
a Jesús.
Ahora
volvamos a nuestra pregunta: ¿Puede Elena de White abrir nuestros ojos en el
siglo 21? ¿Aún sigue siendo Elena de White un medio de conexión del que busca a
Cristo? ¿Puede ella interceptar a través de la niebla de seguridad -
políticamente correcta, términos neutrales y establecer que todos nosotros
somos pecadores, pero que podemos ser redimidos, salvados y estar seguros al
final? ¿Ella habla de las cosas que usted enfrenta?
Respondo: “Si, por supuesto que si”. Pero si no tienes o
no lees sus libros, las respuestas a estas preguntas podrían parecer ser “No”.
Dios permite esa libertad de elección, aunque herimos el corazón de Dios cuando
abandonamos ese don, enviado con amor a nosotros, en el estante de libros. Dios
nos ha enviado un mensaje único, un mensaje especial, un mensaje que abre
nuestros ojos, pero muchas veces nosotros rechazamos ese don, porque queremos
leer a los mejores y más populares autores, para poder llegar a ser como cada
uno quiere.
No,
Dios nunca nos forzará a abrir esos libros, Él aún nos ama si nosotros no lo
hacemos, pero perdemos la oportunidad de ver a Aquel que nunca fue visto, de
entender mejor lo que Él siente por nosotros, lo que Él hizo a fin de que
viviéramos juntos y sus planes para nuestra vida futura.
1 Tesalonicenses 5:21 dice, “Examinadlo todo”. Los
desafío a que elijan un libro de Elena de White y lo lean esta semana de tapa a
tapa. Pidan a Dios que el Espíritu Santo guíe su entendimiento y si eres
realmente valiente, pide que Él te haga un ejecutor y un oyente dispuesto.
En Hechos 17:11, encontramos a Pablo
encomendando a los bereanos probar sus enseñanzas con las Escrituras. ¡Les
invito hoy a ser esos bereanos! Lean esta semana a Elena de White por si
mismos. Ella abrirá sus ojos para que puedan ver a Jesús.
¡Pruebe y vea!