CAPÍTULO 18. Comentarios Mientras se Escribían los Libros de la serie Conflicto
Durante los 45 años de mi experiencia se me ha
mostrado la vida, el carácter y la historia de los patriarcas y los profetas,
que se han dirigido al pueblo con mensajes de Dios, y cómo Satanás ha tratado
de hacer surgir algún falso informe, o de introducir alguna diferencia de
opinión, o de desviar el interés en algún otro sentido, para que el pueblo
fuera privado del bien que el Señor quería prodigarle...
Día tras día he tenido una vívida presentación de la
forma en que fueron tratados los reformadores, y cómo una pequeña diferencia de
opinión parecía crear un sentimiento frenético. Así ocurrió en la traición, el
juicio y la crucifixión de Jesús. Todo esto ha pasado delante de mí, punto por
punto (Carta 14, 1889).
Críticas constructivas apreciadas (1885)
Dígale a ella [Marian Davis] que hace un minuto leí
las cartas en las cuales especificó las mejoras que deben ser hechas en
artículos para el tomo primero [Patriarcas y profetas]. Se lo agradezco. Dígale
que tiene razón en que a Sedequías le sacaron los ojos. Esto debe expresarse en
forma más exacta, y también lo de la roca cuando el agua fluyó de ella: [que
amplíe] algo con respecto a esto. Creo que puedo hacer que mis artículos sean
más específicos (Carta 38, 1885).
Bien, mis queridos Willie, Edson y Emma, acerquémonos
mucho a Dios. Vivamos cada día como quisiéramos haber vivido cuando se inicie
el juicio y los libros se abran, y cuando cada uno recibirá [su recompensa] de
acuerdo a sus obras... Díganle a Mary que me busque algunas historias de la
Biblia que me den el orden de los acontecimientos.* Yo no tengo nada ni puedo
encontrar nada en la biblioteca aquí [Basilea, Suiza] (Carta 38, 1885).
El Espíritu Santo impresiona las verdades en el
corazón de Elena de White
¿Cuántos han leído cuidadosamente patriarcas y
profetas, El conflicto de los siglos y El Deseado de todas las gentes? Quiero
que todos entiendan que mi confianza en la luz que Dios ha dado está firme,
porque yo sé que el poder del Espíritu Santo magnificó la verdad y la hizo
honorable al decir: "Este es el camino; andad por él". En mis libros
se presenta la verdad robustecida por un "así dice Jehová".
El Espíritu Santo grabó estas verdades en mi corazón
y mi mente en forma tan indeleble como la ley fue grabada por el dedo de Dios
en las tablas de piedra que están ahora en el arca, y que serán manifestadas en
el gran día cuando se pronuncie sentencia contra toda ciencia mala y seductora
producida por el padre de la mentira (Carta 90, 1906 [CE 175-176]).
La revisión de 1911 de El conflicto de los siglos El
autor explica el por qué y cómo Sanatorio, California, 25 de julio de 1911
Querido Hno. [F. M.] Wilcox:
Hace pocos días recibí un ejemplar de la nueva
edición del libro El conflicto de los siglos, recientemente impreso en Mountain
View, y también un ejemplar similar impreso en Washington. El libro me agrada.
He pasado muchas horas revisando sus páginas, y veo que las casas editoras han
hecho un buen trabajo.
Aprecio el libro El conflicto de los siglos más que
la plata y el oro, y deseo grandemente que llegue a poder del pueblo. Mientras
escribía el manuscrito de El conflicto de los siglos, a menudo era consciente
de la presencia de ángeles de Dios. Y muchas veces las escenas acerca de las
cuales estaba escribiendo me eran presentadas de nuevo en visiones nocturnas,
de manera que resultaban frescas y vívidas en mi mente.
Recientemente fue necesario que este libro fuera
recompuesto, porque las planchas de electrotipo estaban muy gastadas. Me ha
costado mucho que esto se hiciera, pero no me quejo, porque cualquiera sea el
costo, aprecio esta nueva edición con gran satisfacción.
Ayer leí lo que W. C. White escribió recientemente a
los agentes de colportaje y a los hombres responsables de nuestras casas
editoras con respecto a esta última edición de El conflicto, y creo que él ha
presentado el asunto en forma correcta y bien.*
Cuando supe que El conflicto de los siglos debía ser
recompuesto, determiné que examinaríamos muy detenidamente todas las cosas,
para ver si las verdades contenidas estaban presentadas de la mejor manera,
para convencer a aquellos que no son de nuestra fe acerca de que el Señor me ha
guiado y sostenido en la tarea de escribir sus páginas.
Como resultado del examen que hicieron de él nuestros
ayudantes más experimentados, se han propuesto algunos cambios de palabras. He
examinado cuidadosamente estos cambios, y los he aprobado. Estoy agradecida de
que todavía vivo y tengo la fuerza y la claridad mental para ésta y para otras
obras de carácter literario.
Mientras preparaba el libro Los hechos de los
apóstoles, el Señor ha mantenido mi mente en perfecta paz. Este libro estará
pronto listo para su impresión. Cuando este libro esté listo para ser
publicado, si el Señor ve conveniente permitirme que descanse, diré amén, y
amén. Si el Señor me alarga la vida, continuaré escribiendo y dando mi
testimonio en la congregación del pueblo en la medida en que el Señor me dé
fuerza y me guíe...
(Firmado: Elena G. de White, Carta 56, 1911).