CAPÍTULO 15. Un Breve Relato de la
Experiencia de Elena G. de White al Escribir la Vida de Cristo, en 1876*
Marzo 25 de 1876.-
Mary Clough* y yo haremos todo lo posible para hacer
avanzar la obra de mis escritos. No puedo ver ninguna luz brillando en Míchigan
en mi favor.* Este año siento que mi tarea es escribir. Debo estar apartada,
quedar aquí mismo, y no permitir que la inclinación o la persuasión de otros
modifiquen mi resolución de mantenerme cerca de mi trabajo hasta que esté
hecho. Dios me ayudará si confío en él (Carta 63, 1876, a Jaime White, el 25 de
marzo de 1876).
Abril 4.-
Hemos tenido visitas casi diariamente durante varios
días, pero trato de ceñirme a mi tarea de escribir y hacer cada día tanto como
me proponga. No puedo escribir más que medio día diariamente...
Mary [está] en la oficina, y yo estoy arriba
escribiendo...
He tenido mucha libertad para orar y la dulce
comunión con Dios en mis horas de vigilia nocturna y temprano por la mañana.
Mis fuerzas están aumentando, pero encuentro que cualquier exceso me afecta
seriamente, de manera que me lleva tiempo recuperarme de mi condición. Mi
confianza [está] en Dios. Tengo la confianza de que él me ayudará en mis
esfuerzos de presentar la verdad y la luz que me ha dado para [comunicar a] su
pueblo (Carta 3, 1876).
Abril 7.-
Los preciosos temas son bien presentados a mi mente.
Confío en Dios, y él me ayuda a escribir. Estoy unas 24 páginas más adelantada
que Mary. Ella está haciendo buen trabajo con mi copia. Habrá [en mí] un claro
sentido del deber de no distraerme de este trabajo para asistir a congresos
campestres. Tengo el plan de terminar, de todas maneras, mis escritos
pertenecientes a un libro, antes de salir a ninguna parte... El este no me verá
por un año, a menos que yo sienta que Dios me llame para ir. Él me ha dado mi
tarea. La haré si me pueden dejar libre (Carta 4, 1876).
Abril 8.-
Siento libertad para escribir, y le ruego a Dios
diariamente su consejo y que sea llena de su Espíritu. Creo que tendré ayuda y
fuerza y gracia para hacer la voluntad de Dios...
Nunca tuve una oportunidad de escribir como ésta en
mi vida, e intento aprovecharla hasta el máximo...
¿Cómo será leerles mis manuscritos a los pastores [J.
H.] Waggoner y [J. N.] Loughborough? Si hay algunas palabras referentes a
puntos de doctrinas que no resultan tan claras como deben ser, él lo verá [me
refiero a W]* (Carta 4a, 1876).
Abril 8.-
Mi esposo escribe que recibiré un llamado del
[congreso] de la Asociación [General], pero yo no debo apartarme de aquello que
creo que es mi deber en este tiempo. Tengo una obra especial en este momento, y
es la de escribir las cosas que el Señor me ha mostrado...
Tengo una obra que hacer, que ha sido una gran carga
para mi alma. ¡Sólo el Señor sabe cuán grande es!
Repito: necesito tiempo para tener mi mente tranquila
y compuesta. Necesito tener tiempo para meditar y orar mientras estoy ocupada
en escribir. No quiero estar cansada ni estar tan estrechamente relacionada con
nuestros hermanos, que se desvíe mi mente. Esta es una gran tarea, y me siento
como clamando a Dios todos los días por su Espíritu para que me ayude a hacer
bien este trabajo (Carta 40, 1876, a Lucinda Hall, el 8 de abril de 1876).
Abril 14.-
Me parece que mis escritos son importantes, y yo
[estoy] tan débil, tan incapacitada para hacer la obra con justicia. Le he
rogado a Dios que me llene con su Espíritu Santo, que esté relacionada con el
cielo para que esta obra pueda ser bien hecha. Nunca podré hacer esta labor sin
la bendición especial de Dios (Carta 7, 1876, p. 2).
Abril 16.-
He escrito una cantidad de páginas hoy. Mary me sigue
fielmente. Ella se entusiasma tanto con respecto a algunos temas, que trae el
manuscrito después que lo ha copiado para leérmelo. Me mostró hoy toda una
cantidad de manuscritos que ha compilado*...
Me siento muy libre y en paz. Siento el precioso amor
de Cristo en mi corazón. Esto me hace humilde a mi propia vista, mientras Jesús
es exaltado delante de mí. ¡ Oh, cuánto anhelo tener la relación social y
misteriosa con Jesús, que nos eleva por encima de las cosas temporales de la
vida! Estoy deseosa de estar en buena relación con Dios, y tener su espíritu
testificando continuamente a mi corazón de que soy en verdad una hija de él
(Carta 8, 1876).
Abril 18.-
Fuimos a la ciudad [de San Francisco] el domingo por
la noche. Hablé a una congregación muy grande de gente de afuera, la cual
manifestó aceptación acerca del tema de
los panes y los peces cuando Jesús, por su milagroso poder, alimentó a diez mil
personas... que se reunían continuamente después de que el Salvador bendijo la
pequeña porción de alimento; Cristo caminando sobre el mar, y los judíos
exigiendo una señal de que él era el Hijo de Dios. El vecino que vive cerca de
la iglesia y próximo al jardín público, estaba presente. Cragg, creo que se
llama. Todos escuchaban con ojos atentos y bocas entreabiertas...
Me sentiría contenta de encontrarme con mis hermanos
y hermanas en un congreso campestre. Este es el trabajo que me gusta; mucho más
que el aislamiento de quien escribe. Pero esto interrumpiría mi labor y
anularía los planes de publicar mis libros, pues no puedo hacer las dos cosas:
viajar y escribir. Ahora me parece que tengo mi oportunidad de oro. Mary está
conmigo, la mejor copista que jamás haya tenido. Puede ser que nunca tenga yo
otra oportunidad como ésta (Carta 9, 1876).
Abril 21.-
Acabo de terminar un largo artículo sobre varios
milagros; tiene cincuenta páginas. Hemos preparado como ciento cincuenta
páginas desde que te fuiste. Sentimos la mayor de las satisfacciones en lo que
hemos preparado (Carta 12, 1876).
Abril 24.-
Mary ha estado leyéndome dos artículos: uno en cuanto
a los panes y los peces, y Cristo caminando sobre el agua y diciéndole a sus
oyentes que él era el pan de vida, lo que hizo que algunos de sus discípulos lo
abandonarán. Este trabajo necesitó cincuenta páginas, y abarca muchos temas.
Creo que este es el tema más precioso acerca del cual haya escrito. ¡Mary está
tan entusiasmada acerca de esto! Ella cree que es del más alto valor. Yo estoy
perfectamente satisfecha con él.
El otro artículo era acerca de Cristo caminando por
el campo de trigo, arrancando las espigas de cereal y sanando la mano seca:
doce páginas. Si puedo, con la ayuda de Mary, terminar estos temas de tan
intenso interés, podría decir: "Señor, ahora permite que tu sierva parta
en paz". Estos escritos son todo lo que puedo ver por ahora...
Mi corazón y mi mente están en esta obra, y el Señor
me sostendrá para hacer este trabajo. Creo que el Señor me dará la salud. Le he
pedido a él esto, y él contestará mi oración.
Amo al Señor. Amo su causa. Amo a su pueblo. Siento
gran paz y calma mental. Parece que no hay nada que confunda y distraiga mi
mente, y a pesar de tanto pensamiento arduo mi mente no puede sentirse perpleja
con alguna cosa, a menos que esté sobrecargada (Carta 13, 1876).
Abril 25.-
No puedo hacer mis escritos sólo en medio día, pues
parte del tiempo me molesta la cabeza, y entonces tengo que descansar,
acostarme, dejar de pensar y tomarme el tiempo para escribir cuando pueda
hacerlo cómodamente. No puedo acelerar el trabajo. Esta obra debe ser hecha en
forma cuidadosa, lenta y exacta. Los temas que hemos preparado están bien
hechos. Me agradan (Carta 14, 1876).
Abril 27.-
He escrito quince páginas hoy. Mary Clough me sigue
fielmente. Ella ha copiado quince páginas hoy: un día bueno y largo de
trabajo... Nunca he tenido una oportunidad tal en mi vida hasta ahora. La
aprovecharé. Hemos escrito cerca de 200 páginas desde que te fuiste, todas
copiadas y listas para los impresores...
Siento que soy menos que nada. Pero Jesús es el todo
para mí: mi justicia, mi sabiduría y mi fortaleza (Carta 16a, 1876).
Mayo 5.-
He estado escribiendo más de lo acostumbrado, lo cual
ha sido demasiado para mí. No puedo y no debo escribir más que medio día
diariamente, pero continúo sobrepasando los límites y pagando el precio por
ello. Mi mente está en mis temas día y noche. Tengo una fuerte confianza en la
oración. El Señor me oye y creo en su salvación. Confío en su fortaleza. Con su
fuerza completaré mis escritos. Me tomo firmemente de su mano con
inquebrantable confianza...
Tengo importantes temas sobre Jeremías que aparecerán
en el próximo periódico (Signs of the Times [Señales de los tiempos]). Mi mente
se sintió urgida a esto por el Espíritu de Dios. La visión que tuve hace
dieciséis años impresionó profundamente mi memoria. Vi que ese importante tema
debía verse aplicado al pueblo de Dios. Esto fue con referencia al testimonio
que Dios me había dado para presentar a fin de reprobar el error (Carta 21,
1876).
Mayo 11.-
Si preparo mis escritos [Spirit of Prophecy, t. 2]
completamente en forma de manuscrito, mi parte de la tarea está hecha, y me
sentiré aliviada (Carta 24, 1876).
Octubre 19.-
Hemos decidido que los impresores [en la Review and Herald, de Battle Creek] sigan preparando la edición de mi libro para que no sea necesario transportar de nuevo los libros impresos a través de las llanuras [del país]. Parte del libro ya está aquí publicada, pero no la haremos en clisé o molde,* porque no esperamos tener los asuntos de mi libro con tanta exactitud; pero sacaremos esta primera edición para tenerla en el mercado. Entonces podemos tomarnos el tiempo de publicar una edición más perfecta en la costa del Pacífico y tenerla en clisé. Entonces la vida de tu padre y mi vida se imprimirán en la Oficina Publicadora del Pacífico. Pero hemos usado nuestro mejor juicio, y pensamos que es mejor permanecer aquí [en Battle Creek] hasta diciembre y completar esta edición...
Octubre 26.-
Estamos en el mayor de los apuros tratando de sacar
mi volumen dos del Spirit of Prophecy. Ya están impresas tres nuevas formas. Si
permanecemos aquí [en Battle Creek] cuatro semanas más, completaremos el libro
y habré quitado de mi mente una gran carga de preocupación* (Carta 46, 1876, a
W. C. White y señora, el 26 de octubre de 1876).