EN LA OBRA DE DIOS PREDOMINA LA SERENIDAD
EL ENEMIGO se está preparando para engañar a todo el
mundo mediante su poder obrador de milagros. Se presentará como ángel de luz e
intentará presentarse como Jesucristo. Todos los que enseñan la verdad para
este tiempo deben predicar la Palabra. Los que se aferren a la Palabra no
abrirán las puertas a Satanás al realizar declaraciones descuidadas con
referencia a las profecías, a los sueños y las visiones. En mayor o en menor
grado se han estado introduciendo manifestaciones falsas, aquí y allá, desde
1844, después de la fecha cuando esperábamos la segunda venida de Cristo. Las
hemos tenido en el caso Garmire, en las declaraciones de K, y en el movimiento
de Stanton.* Las tendremos cada vez con más frecuencia, y por lo tanto, como
fieles centinelas, tendremos que estar en guardia. Muchas personas me están
enviando cartas en las que relatan visiones que han tenido y que piensan que es
su deber referir. Que el Señor ayude a sus siervos a ser cautos.
Cuando el Señor tiene un conducto genuino para
manifestar su luz, siempre hay muchas falsificaciones. Satanás se introducirá
indudablemente por cualquier puerta que se abra para darle paso. Dará mensajes
de verdad, y mezclará con la verdad sus propias ideas, preparadas para
descarriar a las almas, para apartar la mente y dirigirla hacia los seres
humanos y sus enseñanzas, e impedirles aferrarse firmemente a un "así dice
Jehová". En el trato de Dios con su pueblo todo es serenidad, y los que
confían en él manifiestan calma y sencillez. Habrá creyentes en la Biblia
sencillos, verdaderos y fervorosos, y también habrá quienes pondrán en práctica
la Palabra tanto como quienes solamente la oirán. Habrá personas firmes,
fervorosas y sensibles que confiarán en Dios. El creyente afirmará su alma
desvalida en Jesucristo. Cristo será exaltado. Nuestro deber consiste en orar,
velar y esperar (Carta 102, 1894).
UN MENSAJE A UNA QUE PRETENDIA TENER VISIONES *
Se me ha formulado una pregunta concerniente a la
actitud que deberíamos tener hacia la obra de una hermana en Alemania, que
pretende tener visiones. La instrucción que me dio el Señor la noche pasada es que
Dios no dirige a su pueblo para que acuda a esta hermana en busca de consejos.
Si animáramos a esta hermana en la obra que piensa que ha sido llamada a
realizar y en los mensajes que da, como resultado habría mucha confusión. El
Señor no le ha encomendado la obra de decir qué debe hacer esta persona y qué
debe hacer aquélla. El dice a su pueblo: "Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para
vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mat. 11: 28 -
30). "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el
cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con
fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es
arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien
tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor" (Sant. 1: 5-7).
Enseñad a la gente a acudir a Dios individualmente en
busca de dirección, a estudiar las Escrituras y a aconsejarse unos a otros con
humildad, con oración y con fe viva. Pero no estimuléis a esta hermana para que
piense que el Señor le ha dado mensajes para su pueblo. La instrucción que se me
ha dado concerniente a este caso es que si se animara a esta hermana a pensar
que ha recibido mensajes para otros, el resultado sería desastroso y ella
correría el riesgo de perder su propia alma.
Mi mensaje para esta hermana es: Ande humildemente
con Dios, y vaya a él para beneficio de Ud. misma. Dios no le ha dado la obra
de señalar el deber a otras personas: pero Ud. puede ser una ayuda si es una
cristiana sincera, si procura estimular a otros, y si no pretende recibir
revelaciones sobrenaturales (Manuscrito 64, 1905).
PROBADOS POR "LA LEY Y EL TESTIMONIO"
En estos días de engaño, cada persona que está
afirmada en la verdad tendrá que contender por la fe que una vez fue dada a los
santos. Por medio de su obra misteriosa, Satanás introducirá toda clase de
error, para engañar, si es posible, hasta a los mismos escogidos, y alejarlos
de la verdad. Habrá que hacer frente a la sabiduría humana: a la sabiduría de
hombres doctos, quienes, como los fariseos, son maestros de la ley de Dios,
pero no la obedecen ellos mismos. Habrá que hacer frente a la ignorancia y la
locura humanas que se manifestarán en teorías incoherentes ataviadas con un
ropaje nuevo y fantástico: teorías que será más difícil enfrentar porque no hay
razón en ellas.
Habrá sueños falsos y visiones espurias, que tendrán
una parte de verdad, pero que alejarán de la fe original. El Señor ha dado una
regla para detectarlos: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme
a esto, es porque no les ha amanecido" (Isa. 8: 20). Si empequeñecen la
ley de Dios, si no prestan atención a su voluntad como ha sido revelada en los
testimonios de su Espíritu, son engañadores. Están controlados por el impulso y
las impresiones, los cuales creen que provienen del Espíritu Santo, y los
consideran más dignos de confianza que la Palabra inspirada. Pretenden que
todos los pensamientos y sentimientos constituyen una impresión del Espíritu; y
cuando se los hace razonar poniendo las Escrituras como base, declaran que
poseen algo más digno de confianza. Pero mientras piensan que son conducidos
por el Espíritu de Dios, en realidad están siguiendo fantasías promovidas por
Satanás (Bible Echo [El eco bíblico], septiembre de 1886).
PROBADOS "POR SUS FRUTOS"
En estos días peligrosos no debemos aceptar todo lo
que los hombres nos traen pretendiendo que es verdad. Cuando supuestos maestros
de Dios acuden a nosotros y dicen que tienen un mensaje procedente de Dios, es
necesario preguntar cuidadosamente: ¿Cómo sabemos que esto es verdad? Jesús nos
ha dicho que "muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a
muchos" (Mat. 24: 11). Pero no necesitamos ser engañados, porque la
Palabra de Dios nos proporciona una prueba por la cual podemos conocer su
verdad. El profeta dice: "¡A la ley y el testimonio! Si no dijeren conforme
a esto, es porque no les ha amanecido" (Isa. 8: 20).
Según esta declaración, resulta evidente que debemos
ser estudiantes diligentes de la Biblia, que debemos saber qué está de acuerdo
con la ley y el testimonio. Ninguna otra conducta es segura. Jesús dice:
"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de
ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿
Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen
árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen
árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no
da buen fruto, es cortado y echado en el fuego" (Mat. 7: 15 - 19) (The
Review and Herald, 23 de febrero de 1892).
UNA EXHIBICION VOLUNTARIA ES EVIDENCIA DE UN TRABAJO
ESPURIO
A medida que este hermano y su esposa referían sus
experiencias, que ellos pretendían haber tenido como resultado de haber
recibido el Espíritu Santo con poder apostólico, tuve la impresión de que se
trataba de una copia de aquello a lo cual habíamos tenido que hacer frente y
corregir en nuestros primeros días de existencia.
Hacia el final de nuestra entrevista, el Hno. L
propuso que oráramos juntos, pensando que posiblemente durante la oración su
esposa experimentaría aquello que me habían descrito, y que entonces yo estaría
en condiciones de discernir si eso provenía del Señor o no. No pude consentir
en ello, porque se me ha indicado que cuando una persona ofrece exhibir tales
manifestaciones peculiares, eso constituye una clara evidencia de que no se
trata de la obra de Dios (Carta 338, 1908)
LA BIBLIA NO SERA REEMPLAZADA POR LOS MILAGROS
Que nadie tenga la idea de que providencias especiales o manifestaciones milagrosas constituyen una prueba de la autenticidad de su obra o de las ideas que propone. Si mantenemos estas cosas delante de la gente, producirán un efecto perjudicial y suscitarán emociones malsanas. La obra genuina del Espíritu Santo en los corazones humanos se ha prometido para proporcionar eficiencia mediante la Palabra. Cristo declaró que la Palabra es espíritu y es vida. "Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar" (Hab. 2:14). Satanás revestido con ropaje angélico, obrará en forma sutilísima para introducir invenciones humanas. Pero la luz de la Palabra brilla en medio de las tinieblas morales, y la Biblia nunca será reemplazada por manifestaciones milagrosas. Hay que estudiar la verdad, y hay que buscarla como un tesoro escondido. No se darán inspiraciones maravillosas aparte de la Palabra, ni aquéllas tomarán el lugar de ésta. Aferraos a la Palabra y recibid la Palabra injertada que hará a los hombres sabios para la salvación. *