Guía de estudio

LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES

de

Elena G. de White

 

 

Preparada por

Daniel Oscar Plenc

Junio 2001

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

          En marzo de 1858 tuvo lugar la así llamada visión del “gran conflicto” en Lovett Grove, Ohio.  En ocasión de un servicio fúnebre Jaime White había presentado un sermón, y Elena estaba dando su testimonio sobre la esperanza del regreso de Cristo.  Entonces fue arrebatada en una visión de la gloria de Dios.  Durante dos horas permaneció en visión.

 

          El bosquejo amplio de esta visión formó el primer tomo de Spiritual Gifts (Dones espirituales) (1858).  En 1864 apareció la primera expansión de este tema en Spiritual Gifts, tomos 3 y 4.  Con los años recibió mayor luz sobre el tema y amplió sus presentaciones anteriores del gran conflicto.  En las décadas de 1870 y 1880 preparó una serie de cuatro tomos titulada Spirit of Prophecy (Espíritu de profecía).  El tomo 1 fue ampliado y llegó a ser Patriarcas y profetas (1890); el tomo 2, los primeros 62 capítulos de El Deseado de todas las gentes; el tomo 3, la última parte de El Deseado de todas las gentes (1898) y Los hechos de los apóstoles (1911); y el tomo 4, El conflicto de los siglos entre Cristo y Satanás (1888).  Para 1910 Concentró su atención en la finalización de Los Hechos de los Apóstoles y la nueva edición de El Conflicto de los Siglos, obra que se extendió hasta 1911 inclusive.

 

Entre 1911-1915, a edad avanzada, realizó sólo unos pocos viajes al sur de California. En Elmshaven se dedicó al trabajo literario, concluyendo Profetas y Reyes y Consejos para Padres y Maestros.

 

          Los hechos de los apóstoles se ha traducido a 24 idiomas.  Forma parte de la serie “El conflicto de los siglos”: Patriarcas y profetas, Profetas y reyes, El Deseado de todas las gentes, El discurso maestro de Jesucristo, Palabras de vida del Gran Maestro, y El conflicto de los siglos.

 

          Resumen: El libro expone el propósito de Cristo al preparar a los doce apóstoles, y la fundación de la iglesia cristiana desde la ascensión de Cristo hasta la muerte del último apóstol.  Hace comentarios que incluyen los libros bíblicos de Hechos y las cartas apostólicas.

 

          La Asociación Casa Editora Sudamericana publicó en 1977 una “Guía de estudio para el libro Los hechos de los apóstoles”, preparada con la autorización de los Fideicomisarios de la Fundación Elena G. de White y del Departamento de Educación de la Asociación General.  La guía presente se ofrece como colaboración para las iglesias o instituciones que desean dedicar un trimestre al estudio del libro del año y no cuentan con el material mencionado.

 

          Cada sesión abarca algunos capítulos del libro, y se formulan tres preguntas por cada capítulo.  Estas sesiones semanales podrían tener lugar en las reuniones de oración, o en otro momento designado para ese fin.  Para orientar las respuestas se coloca una trascripción de algunas declaraciones escogidas.  Quien dirige el estudio puede leer las citas o bien comentar su contenido.  También los participantes podrían contar con el material para seguir el desarrollo del tema.

 

SESIÓN I.  EL ESPÍRITU SANTO DESCIENDE SOBRE LA IGLESIA (9-47).

 

CAPÍTULO 1.  El Propósito de Dios para su Iglesia

 

(1) ¿Cuál es la misión de la iglesia?

 

“LA IGLESIA es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres.  Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el Evangelio al mundo” (9).

 

(2) A pesar de su debilidad e imperfección, ¿qué es la iglesia para Dios?

 

“Por débil e imperfecta que parezca, la iglesia es el objeto al cual Dios dedica en un sentido especial su suprema consideración.  Es el escenario de su gracia, en el cual se deleita en revelar su poder para transformar los corazones” (11).

 

(3) ¿Para qué Dios eligió a Israel?  ¿Qué ocurrió con el pueblo?

 

“Dios escogió a Israel para que revelase su carácter a los hombres. Deseaba que fuesen como manantiales de salvación en el mundo” (12).

 

“Pero el pueblo de Israel perdió de vista sus grandes privilegios como representante de Dios.  Olvidaron a Dios, y dejaron de cumplir su santa misión.  Las bendiciones que recibieron no proporcionaron bendición al mundo.  Se apropiaron ellos de todas sus ventajas para su propia glorificación.  Se aislaron del mundo a fin de rehuir la tentación” (13).

 

CAPÍTULO 2.  La Preparación de los Doce

 

(1) ¿Cuál fue el primer paso dado por Cristo para la organización de la iglesia?

 

“Durante tres años y medio, los discípulos estuvieron bajo la instrucción del mayor Maestro que el mundo conoció alguna vez. Mediante el trato y la asociación personales, Cristo los preparó para su servicio” (15).

 

“Al ordenar a los doce, se dio el primer paso en la organización de la iglesia que después de la partida de Cristo habría de continuar su obra en la tierra” (16).

 

(2) ¿Cómo buscó Cristo la unidad de sus discípulos?

 

“En estos primeros discípulos había notable diversidad.  Habían de ser los maestros del mundo, y representaban muy variados tipos de carácter.  A fin de realizar con éxito la obra a la cual habían sido llamados, estos hombres, de diferentes características naturales y hábitos de vida, necesitaban unirse en sentimiento, pensamiento y acción. Cristo se propuso conseguir esta unidad. Con ese fin trató de unirlos con él mismo” (17).

 

(3) ¿En qué sentido los creyentes harían mayores obras que Jesús?

 

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre.” (Juan 14: 12.) Con esto Cristo no quiso decir que los discípulos habrían de realizar obras más elevadas que las que él había hecho, sino que su trabajo tendría mayor amplitud.  No se refirió meramente a la realización de milagros, sino a todo lo que sucedería bajo la acción del Espíritu Santo” (19).

 

CAPÍTULO 3.  La Gran Comisión

 

(1) ¿Por qué Jesús permaneció en el mundo durante 40 días luego de la resurrección?

 

“Por cuarenta días Cristo permaneció en la tierra, preparando a los discípulos para la obra que tenían por delante, y explicándoles lo que hasta entonces habían sido incapaces de comprender” (22).

 

“Durante estos días que Cristo pasó con sus discípulos, obtuvieron ellos una nueva experiencia.  Mientras oían a su amado Señor explicando las Escrituras a la luz de todo lo que había sucedido, su fe en él se estableció plenamente” (22).

 

(2) ¿Cuál es el significado de la gran comisión para la iglesia?

 

“La comisión evangélica es la magna carta misionera del reino de Cristo.  Los discípulos habían de trabajar fervorosamente por las almas, dando a todos la invitación de misericordia.  No debían esperar que la gente viniera a ellos; sino que debían ir ellos a la gente con su mensaje” (23).

 

(3) ¿Cuál es la garantía del éxito en la tarea evangelizadora?

 

“Cristo no dijo a sus discípulos que su trabajo sería fácil.  Les mostró la vasta confederación del mal puesta en orden de batalla contra ellos...  Pero no se los dejaría luchar solos. Les aseguró que él estaría con ellos; y que si ellos avanzaban con fe, estarían bajo el escudo de la omnipotencia.  Les ordenó que fuesen valientes y fuertes; porque Uno más poderoso que los ángeles estaría en sus filas: el General de los ejércitos del cielo.  Hizo amplia provisión para la prosecución de su obra, y asumió él mismo la responsabilidad de su éxito.  Mientras obedecieran su palabra y trabajasen en comunión con él, no podrían fracasar” (24).

 

CAPÍTULO 4.  Pentecostés (Hechos 2:1-39).

 

(1) ¿Qué preparación hicieron los discípulos para recibir el Espíritu Santo?

 

“Mientras los discípulos esperaban el cumplimiento de la promesa, humillaron sus corazones con verdadero arrepentimiento, y confesaron su incredulidad” (29).

 

“Los discípulos oraron con intenso fervor pidiendo capacidad para encontrarse con los hombres, y en su trato diario hablar palabras que pudieran guiar a los pecadores a Cristo.  Poniendo aparte toda diferencia, todo deseo de supremacía, se unieron en estrecho compañerismo cristiano” (30).

 

“Estos días de preparación fueron días de profundo escudriñamiento del corazón.  Los discípulos sentían su necesidad espiritual, y clamaban al Señor por la santa unción que los había de hacer idóneos para la obra de salvar almas.  No pedían una bendición simplemente para sí.  Estaban abrumados por la preocupación de salvar almas.  Comprendían que el Evangelio había de proclamarse al mundo, y demandaban el poder que Cristo había prometido” (30-31).

 

(2) ¿En qué consistió el don de lenguas otorgado a los discípulos en el Pentecostés?

 

“El Espíritu Santo, asumiendo la forma de lenguas de fuego, descansó sobre los que estaban congregados. Esto era un emblema del don entonces concedido a los discípulos, que los habilitaba para hablar con facilidad idiomas antes desconocidos para ellos. La apariencia de fuego significaba el celo ferviente con que los apóstoles iban a trabajar, y el poder que iba a acompañar su obra” (32).

 

“Ellos podían ahora proclamar las verdades del Evangelio extensamente, pues hablaban con corrección los idiomas de aquellos por quienes trabajaban.  Este don milagroso era una evidencia poderosa para el mundo de que la comisión de ellos llevaba el sello del cielo.  Desde entonces en adelante, el habla de los discípulos fue pura, sencilla y correcta, ya hablaran en su idioma nativo o en idioma extranjero” (33).

 

“... los que entendían las diferentes lenguas daban testimonio de la corrección con que estas lenguas eran usadas por los discípulos” (33).

 

(3) ¿Cambió la situación de los cristianos luego del descenso del Espíritu Santo?

 

“Los dirigentes judíos habían supuesto que la obra de Cristo terminaría con su muerte; pero en vez de eso fueron testigos de las maravillosas escenas del día de Pentecostés.  Oyeron a los discípulos predicar a Cristo, dotados de un poder y energía hasta entonces desconocidos, y sus palabras confirmadas con señales y prodigios. En Jerusalén, la fortaleza del judaísmo, miles declararon abiertamente su fe en Jesús de Nazaret como el Mesías” (36-37).

 

CAPÍTULO 5.  El Don del Espíritu

 

(1) Pregunta y respuesta.

 

“¿Cuál fue el resultado del derramamiento del Espíritu en el día de Pentecostés?  Las alegres nuevas de un Salvador resucitado fueron llevadas a las más alejadas partes del mundo habitado.  Mientras los discípulos proclamaban el mensaje de la gracia redentora, los corazones se entregaban al poder de su mensaje.  La iglesia veía afluir a ella conversos de todas direcciones.  Los apóstatas se reconvertían.  Los pecadores se unían con los creyentes en busca de la perla de gran precio.  Algunos de los que habían sido los más enconados oponentes del Evangelio, llegaron a ser sus campeones...  Cada cristiano veía en su hermano una revelación del amor y la benevolencia divinos.  Un solo interés prevalecía, un solo objeto de emulación hacía olvidar todos los demás.  La ambición de los creyentes era revelar la semejanza del carácter de Cristo, y trabajar para el engrandecimiento de su reino” (39-40).

 

(2) ¿De qué depende la recepción del Espíritu Santo?

 

“No es por causa de alguna restricción de parte de Dios por lo que las riquezas de su gracia no fluyen a los hombres sobre la tierra.  Si la promesa no se cumple como debiera, se debe a que no es apreciada debidamente.  Si todos lo quisieran, todos serían llenados del Espíritu.  Dondequiera la necesidad del Espíritu Santo sea un asunto en el cual se piense poco, se ve sequía espiritual, obscuridad espiritual, decadencia y muerte espirituales. Cuandoquiera los asuntos menores ocupen la atención, el poder divino que se necesita para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia, y que traería todas las demás bendiciones en su estela, falta, aunque se ofrece en infinita plenitud.

Puesto que éste es el medio por el cual hemos de recibir poder, ¿por qué no tener más hambre y sed del don del Espíritu? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él y predicamos respecto a él? El Señor está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que le sirven, que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos” (41).

 

(3) ¿Necesitamos comprender la naturaleza del Espíritu Santo?

 

“No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión qué es el Espíritu Santo” (42).

 

“La naturaleza del Espíritu Santo es un misterio.  Los hombres no pueden explicarla, porque el Señor no se la ha revelado.  Los hombres de conceptos fantásticos pueden reunir pasajes de las Escrituras y darles interpretación humana; pero la aceptación de esos conceptos no fortalecerá a la iglesia.  En cuanto a estos misterios, demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro” (43).

 

 

SESIÓN II.  LA IGLESIA SE ORGANIZA (48-85).

 

CAPÍTULO 6.  A la puerta del templo (Hechos 3; 4:1-31).

 

(1) ¿Qué retuvo a Pedro y a Juan a la entrada del templo?

 

“Poco tiempo después del descenso del Espíritu Santo, e  inmediatamente después de una temporada de fervorosa oración,  Pedro y Juan subieron al templo para adorar, y vieron en la puerta  la Hermosa un cojo de cuarenta años de edad, que desde su  nacimiento había estado afligido por el dolor y la enfermedad” (48).

(2) ¿Qué cambio evidente se había producido en Pedro?

 

“El día siguiente al de la curación del cojo, Anás y Caifás, con los otros dignatarios del templo, se reunieron para juzgar la causa, y los presos fueron traídos delante de ellos.  En aquel mismo lugar, y en presencia de algunos de aquellos hombres, Pedro había negado vergonzosamente a su Señor.  De esto se acordó muy bien al comparecer en juicio.  Entonces se le deparaba ocasión de redimir su cobardía.

“... Pero el Pedro que negó a Cristo en la hora de su más apremiante necesidad era impulsivo y confiado en sí mismo, muy diferente del Pedro que comparecía en juicio ante el Sanedrín.  Desde su caída se había convertido. Ya no era orgulloso y arrogante, sino modesto y desconfiado de sí mismo.  Estaba lleno del Espíritu Santo, y con la ayuda de este poder resolvió lavar la mancha de su apostasía honrando el Nombre que una vez había negado” (52-53).

 

(3) ¿Cómo se aplica actualmente el principio de obedecer a Dios antes que a los hombres?

 

“En nuestros días debemos sostener firmemente este principio...  Hemos de reconocer los gobiernos humanos como instituciones ordenadas por Dios mismo, y enseñar la obediencia a ellos como un deber sagrado, dentro de su legítima esfera. Pero cuando sus demandas estén en pugna con las de Dios, hemos de obedecer a Dios antes que a los hombres” (57-58).

 

CAPÍTULO 7.  Una Amonestación Contra la Hipocresía (Hechos 4:31 – 5:11).

 

(1) ¿Qué importante efecto tiene la influencia del Espíritu Santo en los creyentes?

 

“Esta generosidad de parte de los creyentes era el resultado del derramamiento del Espíritu...  Un interés común los dominaba, a saber el éxito de la misión a ellos confiada; y la codicia no tenía cabida en su vida” (59).

 

“Así será siempre que el Espíritu de Dios tome posesión de la vida. Aquellos cuyo corazón está lleno del amor de Cristo, seguirán el ejemplo de Aquel que por amor a nosotros se hizo pobre a fin de que por su pobreza fuésemos enriquecidos.  El dinero, el tiempo, la influencia, todos los dones que han recibido de la mano de Dios, los estimarán solamente como un medio de promover la obra del Evangelio” (59-60).

 

(2) ¿Cómo ejemplifica el caso de Ananías y Safira el desprecio divino por la hipocresía y la falsedad?

 

“Este ejemplo del aborrecimiento de Dios por la codicia, el fraude y la hipocresía, no fue dado como señal de peligro solamente para la iglesia primitiva, sino para todas las generaciones futuras.  Era codicia lo que Ananías y Safira habían acariciado primeramente.  El deseo de retener para sí mismos una parte de lo que habían prometido al Señor, los llevó al fraude y la hipocresía” (62).

 

(3) ¿Qué debe hacerse con las bendiciones de Dios?

 

“Es Dios quien bendice a los hombres con propiedades, y lo hace a fin de que puedan dar para el avance de su causa” (63).

 

CAPÍTULO 8.  Ante el Sanedrín (Hechos 5:12-42).

 

(1) ¿Por qué los saduceos y los fariseos se opusieron a la evangelización cristiana?

 

“Los sacerdotes y gobernantes veían que Cristo era más ensalzado que ellos. Como los saduceos no creían en la resurrección, se encolerizaban al oír a los discípulos afirmar que Cristo había resucitado de entre los muertos, pues comprendían que si se dejaba a los apóstoles predicar a un Salvador resucitado y obrar milagros en su nombre, todos rechazarían la doctrina de que no habrá resurrección y pronto se extinguiría la secta de los saduceos. Por su parte, los fariseos se enojaban al notar que las enseñanzas de los discípulos propendían a eliminar las ceremonias judaicas e invalidar los sacrificios” (65-66).

 

(2) ¿La paz prometida por Cristo, significa ausencia de conflictos?

 

“Poco antes de su crucifixión, Cristo había dejado a sus discípulos un legado de paz: ‘La paz os dejo -dijo,- mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo’. (Juan 14: 27.) Esta paz no es la paz que proviene de la conformidad con el mundo. Cristo nunca procuró paz transigiendo con el mal.  La que Cristo dejó a sus discípulos es interior más bien que exterior, y había de permanecer para siempre con sus testigos a través de las luchas y contiendas” (70).

 

(3) ¿Por qué la predicación del evangelio despierta oposición?

 

“La historia de la verdad ha sido siempre el relato de una lucha entre el bien y el mal. La proclamación del Evangelio se ha realizado siempre en este mundo haciendo frente a la oposición, los peligros, las pérdidas y el sufrimiento” (71).

 

CAPÍTULO 9.  Los Siete Diáconos (Hechos 6:1-7).

 

(1) ¿Por qué Satanás trata de romper la unidad de la iglesia?

 

“Los que se habían convertido por la labor de los apóstoles estaban afectuosamente unidos por el amor cristiano.  A pesar de sus anteriores prejuicios, hallábanse en recíproca concordia.  Sabía Satanás que mientras durase aquella unión no podría impedir el progreso de la verdad evangélica, y procuró prevalerse de los antiguos modos de pensar, con la esperanza de introducir así en la iglesia elementos de discordia” (73).

 

(2) ¿Qué tarea debían realizar los diáconos?

 

“El nombramiento de los siete para tomar a su cargo determinada modalidad de trabajo fue muy beneficioso a la iglesia.  Estos oficiales cuidaban especialmente de las necesidades de los miembros así como de los intereses económicos de la iglesia; y con su prudente administración y piadoso ejemplo, prestaban importante ayuda a sus colegas para armonizar en unidad de conjunto los diversos intereses de la iglesia” (74-75).

 

“El hecho de que estos hermanos habían sido ordenados para la obra especial de mirar por las necesidades de los pobres, no les impedía enseñar también la fe, sino que, por el contrario, tenían plena capacidad para instruir a otros en la verdad, lo cual hicieron con grandísimo fervor y éxito feliz” (75).

 

(3) ¿Qué facetas de la unidad cristiana resultan imprescindibles para el crecimiento de la iglesia?

 

“Solamente en la medida en que estuvieran unidos con Cristo, podían esperar los discípulos que los acompañara el poder del Espíritu Santo y la cooperación de los ángeles del cielo” (76).

 

“Los cristianos han de estar unidos con los cristianos y las iglesias con las iglesias, de suerte que los instrumentos humanos cooperen con los divinos, subordinándose todo agente al Espíritu Santo y combinándose todos en dar al mundo las buenas nuevas de la gracia de Dios” (80).

 

CAPÍTULO 10.  El Primer Mártir Cristiano (Hechos 6:5-15 y cap. 7).

 

(1) ¿Qué cualidades positivas poseía Esteban?

 

“ESTEBAN el más destacado de los siete diáconos, era varón de profunda piedad y gran fe. Aunque judío de nacimiento, hablaba griego y estaba familiarizado con los usos y costumbres de los griegos, por lo que tuvo ocasión de predicar el Evangelio en las sinagogas de los judíos griegos.  Era muy activo en la causa de Cristo y proclamaba osadamente su fe” (81).

 

(2) ¿Cuál fue el resultado del martirio de Esteban?

 

“El martirio de Esteban impresionó profundamente a cuantos lo presenciaron.  El recuerdo de la señal de Dios en su rostro; sus palabras, que conmovieron hasta el alma a cuantos las escucharon, quedaron en las mentes de los circunstantes y atestiguaron la verdad de lo que él había proclamado.  Su muerte fue una dura prueba para la iglesia; pero en cambio produjo convicción en Saulo, quien no podía borrar de su memoria la fe y la constancia del mártir y el resplandor que había iluminado su semblante” (84).

 

(3) ¿Quién habría de reemplazar a Esteban en la predicación de Cristo?

 

“Después de la muerte de Esteban, Saulo fue elegido miembro del Sanedrín en premio a la parte que había tomado en aquella ocasión...  Alguien más poderoso que Satanás había escogido a Saulo para ocupar el sitio del martirizado Esteban, para predicar y sufrir por el Nombre y difundir extensamente las nuevas de salvación por medio de su sangre” (85).

 

 

SESIÓN III.  INSTRUMENTOS ESCOGIDOS PARA LA MISIÓN (86-127).

 

CAPÍTULO 11.  El Evangelio en Samaria (Hechos 8).

 

(1) ¿De qué manera la persecución contra los cristianos en Jerusalén contribuyó a la predicación del evangelio?

 

“La persecución que sobrevino a la iglesia de Jerusalén dio gran impulso a la obra del Evangelio...  Para dispersar a sus representantes, donde pudieran trabajar para otros, Dios permitió que fueran perseguidos.  Ahuyentados de Jerusalén, los creyentes ‘iban por todas partes anunciando la palabra’” (87-88).

 

“Al ser esparcidos por la persecución, salieron llenos de celo misionero. Comprendían la responsabilidad de su misión” (88).

 

(2) ¿Qué nos enseña la experiencia de Felipe con el etíope?

 

“Este etíope simboliza una numerosa clase de personas que necesita ser enseñada por misioneros como Felipe, esto es por hombres que escuchen la voz de Dios y vayan adonde él los envíe.  Muchos leen las Escrituras sin comprender su verdadero sentido.  En todo el mundo, hay hombres y mujeres que miran fijamente al cielo. Oraciones, lágrimas e interrogaciones brotan de las almas anhelosas de luz en súplica de gracia y de la recepción del Espíritu Santo. Muchos están en el umbral del reino esperando únicamente ser incorporados en él” (90-91).

 

(3) ¿Qué sucederá cuando cada miembro de la iglesia desempeñe un servicio misionero activo?

 

“Largo tiempo ha esperado Dios que el espíritu de servicio se posesione de la iglesia entera, de suerte que cada miembro trabaje por él según su capacidad.  Cuando los miembros de la iglesia de Dios efectúen su labor señalada en los campos menesterosos de su país y del extranjero, en cumplimiento de la comisión evangélica, pronto será amonestado el mundo entero, y el Señor Jesús volverá a la tierra con poder y grande gloria” (92).

 

CAPÍTULO 12.  De Perseguidor a Discípulo (Hechos 9:1-18).

 

(1) ¿Cómo utilizó Saulo los días de ceguera que siguieron a su encuentro con Cristo?

 

“¡Cuán diferente de lo anticipado fue su entrada en la ciudad! Herido de ceguera, impotente, torturado por el remordimiento, sin saber qué juicio adicional pudiese estarle reservado, buscó el hogar del discípulo Judas, donde en la soledad tuvo amplia oportunidad de reflexionar y orar” (97-98).

“Estos días de riguroso examen propio y humillación de espíritu.  Los pasó en solitaria reclusión” (98).

 

(2) ¿Qué cambios significativos se operaron en Saulo?

 

“Las oraciones del penitente fariseo no fueron inútiles.  Sus recónditos pensamientos y emociones fueron transformados por la gracia divina; y sus facultades más nobles fueron puestas en armonía con los propósitos eternos de Dios.  Cristo y su justicia llegaron a ser para Saulo más que todo el mundo” (99).

 

(3) ¿Qué enseña el relato de la conversión de Saulo acerca de la autoridad de la iglesia?

 

“En el relato de la conversión de Saulo se nos dan importantes principios que deberíamos tener siempre presentes.  Saulo fue puesto directamente en presencia de Cristo.  Era uno a quien Cristo había destinado a una obra importantísima, uno que había de ser "instrumento escogido;" sin embargo, el Señor no le habló ni una sola vez de la obra que le había señalado.  Lo detuvo en su carrera y lo convenció de pecado; pero cuando Saulo preguntó: "¿Qué quieres que haga?" el Salvador colocó al inquiridor judío en relación con su iglesia, para que conociera allí la voluntad de Dios concerniente a él” (99-100).

 

“Así sancionó Jesús la autoridad de su iglesia organizada, y puso a Saulo en relación con los agentes que había designado en la tierra. Cristo tenía ahora una iglesia como su representante en la tierra, y a ella incumbía la obra de dirigir al pecador arrepentido en el camino de la vida” (101).

 

CAPÍTULO 13.  Días de Preparación (Hechos 9:19-30).

 

(1) ¿En qué empleó Saulo su tiempo en Arabia luego que la oposición lo obligara a dejar Damasco?

 

“Allí, en la soledad del desierto, Pablo tenía amplia oportunidad para estudiar y meditar con quietud.  Repasó serenamente su experiencia pasada, y se arrepintió cabalmente.  Buscó a Dios con todo su corazón, sin descansar hasta saber con certeza que su arrepentimiento fue aceptado y sus pecados perdonados” (104).

 

(2) ¿Dónde puede obtenerse la mayor preparación para servir a Dios?

 

“Cuando la mente del hombre se pone en comunión con la mente de Dios, el ser finito con el Infinito, el efecto sobre el cuerpo, la mente y el alma es superior a todo cálculo.  En esa comunión se halla la más elevada educación” (104).

 

(3) ¿Cuál fue la recepción que recibió Pablo en Jerusalén, por parte de los cristianos y de los judíos?

 

“Era difícil para ellos creer que ese fanático fariseo, que tanto había hecho para destruir la iglesia, pudiese llegar a ser un sincero seguidor de Jesús” (106).

 

“El futuro apóstol de los gentiles estaba a la sazón en la ciudad donde residían muchos de sus antiguos colegas, y anhelaba explicar a estos dirigentes judíos las profecías referentes al Mesías, que se habían cumplido con el advenimiento del Salvador. Tenía Pablo la seguridad de que los doctores de Israel con quienes tan bien relacionado estuvo, eran igualmente sinceros y honrados como había sido él; pero no tuvo Pablo en cuenta el ánimo de sus colegas judíos, y se trocaron en amargo desengaño las esperanzas que había puesto en su rápida conversión” (106-107).

 

CAPÍTULO 14.  Un Investigador de la Verdad (Hechos 9:32 a 11:18).

 

(1) ¿Qué nos enseña la elección de Pedro para llevar la fe cristiana a Cornelio?

 

“Dios no escoge, para que sean sus representantes entre los hombres, a ángeles que nunca cayeron, sino a seres humanos, a hombres de pasiones semejantes a las de aquellos a quienes tratan de salvar....

En su sabiduría, el Señor pone a los que buscan la verdad en relación con semejantes suyos que conocen la verdad.  Es plan del Cielo que los que han recibido la luz la impartan a los que están todavía en tinieblas.  La humanidad, sacando eficiencia de la gran Fuente de la sabiduría, es convertida en instrumento, agente activo, por medio del cual el Evangelio ejerce su poder transformador sobre la mente y el corazón” (110-111).

 

(2) ¿Por qué fue importante la conversión de Cornelio?

 

“Todavía ninguno de los discípulos había predicado el Evangelio a los gentiles.  En su mente, la pared de separación, derribada por la muerte de Cristo, existía todavía, y sus labores se habían limitado a los judíos; porque habían considerado a los gentiles excluidos de las bendiciones del Evangelio.  Ahora el Señor trataba de enseñarle a Pedro el alcance mundial del plan divino.

Muchos de los gentiles habían oído con interés la predicación de Pedro y de los otros apóstoles, y muchos judíos griegos habían creído en Cristo, pero la conversión de Cornelio había de ser la primera de importancia entre los gentiles.

Había llegado el tiempo en que la iglesia de Cristo debía emprender una fase enteramente nueva de su obra.  Debía abrirse la puerta que muchos de los judíos conversos habían cerrado a los gentiles” (111-112).

 

(3) ¿Permanece el desafío de trabajar por las clases altas de la sociedad?

 

“Hoy día Dios está buscando almas tanto entre los encumbrados como entre los humildes.  Hay muchos hombres como Cornelio a quienes el Señor desea vincular con su obra en el mundo.  Sus simpatías están con el pueblo del Señor, pero los vínculos que los atan al mundo los retienen firmemente.  Decidirse por Cristo exige valor moral de su parte.  Debieran hacerse esfuerzos especiales por esas almas cuyas responsabilidades y asociaciones les hacen correr tan gran peligro.

Dios busca obreros fervientes y humildes, que lleven el Evangelio a las clases encumbradas.  Se han de obrar milagros de genuinas conversiones, milagros que actualmente no se ven.  Los mayores hombres de esta tierra no están fuera del alcance del poder de un Dios que obra maravillas.  Si aquellos que son obreros juntamente con él aprovechan las oportunidades, cumpliendo fiel y valientemente su deber, Dios convertirá a hombres que ocupan puestos de responsabilidad, hombres de intelecto e influencia. Mediante el poder del Espíritu Santo, muchos aceptarán los principios divinos.  Convertidos a la verdad, llegarán a ser agentes en las manos de Dios para comunicar la luz.  Sentirán una preocupación especial por otras almas de esta clase descuidada. Consagrarán tiempo y dinero a la obra del Señor, y se añadirán nueva eficiencia y nuevo poder a la iglesia” (115).

 

CAPÍTULO 15.  Librado de la Cárcel (Hechos 12:1-23).

 

(1) ¿Qué debe recordarse ante una situación límite?

 

“Para evitar toda posibilidad de que se lo libertase, se había puesto a Pedro bajo la custodia de dieciséis soldados que, en diversas guardias, cuidaban de él día y noche.  En su celda, había sido colocado entre dos soldados, y estaba ligado por dos cadenas, aseguradas a la muñeca de ambos soldados.  No podía moverse sin que ellos lo supieran.  Manteniendo las puertas cerradas con toda seguridad y delante de ellas una fuerte guardia, se había eliminado toda oportunidad de escapar por medios humanos.  Pero la situación extrema del hombre es la oportunidad de Dios” (120).

 

(2) ¿Cuál es la lección de la liberación de Pedro de la cárcel?

 

“El relato de estas visitas angélicas debe proporcionar fuerza y valor a aquel que trabaja por Dios.  Hoy día, tan ciertamente como en el tiempo de los apóstoles, los mensajeros celestiales recorren toda la anchura y longitud de la tierra, tratando de consolar a los tristes, proteger a los impenitentes, ganar los corazones de los hombres a Cristo.  No podemos verlos personalmente; pero no obstante, ellos están constantemente con nosotros para dirigirnos, guiarnos y protegernos” (126).

 

(3) ¿Cuál es el actual ministerio de los ángeles?

 

“La obra de los ángeles consiste en acercarse a los probados, dolientes o tentados.  Trabajan incansablemente en favor de aquellos por quienes Cristo murió.  Cuando los pecadores son inducidos a entregarse al Salvador, los ángeles llevan las nuevas al cielo, y hay gran regocijo entre la hueste celestial” (127).

 

“Todos los ángeles celestiales están al servicio de los humildes y creyentes hijos de Dios; y cuando el ejército de obreros canta aquí en la tierra sus himnos de alabanza, el coro celestial se une a él para tributar loor a Dios y a su Hijo.

Necesitamos comprender más plenamente la misión de los ángeles. Sería bueno recordar que cada verdadero hijo de Dios cuenta con la cooperación de los seres celestiales” (127).

 

 

SESIÓN IV.  LA DIFUSIÓN DEL CRISTIANISMO (128-173).

 

CAPÍTULO 16.  El Evangelio en Antioquía (Hechos 11;19-26; 13:1-3).

 

(1) ¿Por qué se dio a los discípulos de Jesús el nombre de cristianos?

 

“Fue en Antioquía donde los discípulos fueron llamados por primera vez cristianos.  El nombre les fue dado porque Cristo era el tema principal de su predicación, su enseñanza y su conversación” (129).

 

“Fue Dios el que les dio el nombre de cristianos.  Este es un nombre real, que se da a todos los que se unen con Cristo” (130).

 

(2) ¿A quiénes invita Dios a predicar su palabra?

 

“La causa de Dios en la tierra necesita hoy día representantes vivos de la verdad bíblica.  Los ministros ordenados solos no pueden hacer frente a la tarea de amonestar a las grandes ciudades.  Dios llama no solamente a ministros, sino también a médicos, enfermeros, colportores, obreros bíblicos, y a otros laicos consagrados de diversos talentos que conocen la Palabra de Dios y el poder de su gracia, y los invita a considerar las necesidades de las ciudades sin amonestar.  El tiempo pasa rápidamente, y hay mucho que hacer.  Deben usarse todos los agentes, para que puedan ser sabiamente aprovechadas las oportunidades actuales” (131).

 

(3) ¿Cuál debiera ser la actitud individual frente a la autoridad de la iglesia?

 

“Dios ha constituido a su iglesia en la tierra en un canal de luz, y por su medio comunica sus propósitos y su  voluntad.  El no dará a uno de sus siervos una experiencia independiente de la iglesia y contraria a la experiencia de ella.  No da a conocer a un hombre su voluntad para toda la iglesia, mientras la iglesia ­el cuerpo le Cristo­ sea dejada en tinieblas.  En su providencia, coloca a sus siervos en estrecha relación con su iglesia, a fin de que tengan menos confianza en sí mismos y mayor confianza en otros a quienes él está guiando para hacer adelantar su obra” (134).

 

“Dios ha investido a su iglesia con especial autoridad y poder, que nadie tiene derecho de desatender y despreciar; porque el que lo hace desprecia la voz de Dios.

Los que se inclinan a considerar su juicio individual como supremo están en grave peligro.  Es un plan estudiado de Satanás separarlos de aquellos que son canales de luz y por medio de quienes Dios ha obrado para unificar y extender su obra en la tierra.  Descuidar o despreciar a aquellos a quienes Dios ha señalado para llevar las responsabilidades de la dirección en relación con el avance de la verdad, es rechazar los medios que ha dispuesto para ayudar, animar y fortalecer a su pueblo.  El que cualquier obrero de la causa de Dios pase por alto a los tales y piense que la luz divina no puede venir por ningún otro medio que directamente de Dios, es colocarse en una posición donde está expuesto a ser engañado y vencido por el enemigo.  El Señor en su sabiduría ha dispuesto que por medio de la estrecha relación que deberían mantener entre sí todos los creyentes, un cristiano esté unido a otro cristiano, y una iglesia a otra iglesia.  Así el instrumento humano será capacitado para cooperar con el divino.  Todo agente ha de estar subordinado al Espíritu Santo, y todos los creyentes han de estar unidos en un esfuerzo organizado y bien dirigido para dar al mundo las alegres nuevas de la gracia de Dios” (135).

 

CAPÍTULO 17.  Heraldos del Evangelio (Hechos 13:4-52).

 

(1) ¿En qué medida el caso de Barjesús ilustra la oposición que surge ante la predicación del evangelio?

 

“Satanás no permite sin lucha que el reino de Dios se edifique en la tierra.  Las huestes del mal están empeñadas en incesante guerra contra los agentes designados para la predicación del Evangelio; y estas potestades de las tinieblas están especialmente activas cuando se proclama la verdad ante hombres de reputación y genuina integridad” (138).

 

“Aquellos que predican la verdad de Dios encontrarán al astuto enemigo en muchas formas diferentes.  A veces será en la persona de los instruidos, pero más a menudo en la de ignorantes a quienes Satanás adiestró como instrumentos eficaces para engañar a las almas” (139).

 

(2) ¿Qué sucedió con Juan Marcos durante la primera jira misionera de Pablo y Bernabé?

 

“Allí fue donde Marcos, abrumado por el temor y el desaliento, vaciló por un tiempo en su propósito de entregarse de todo corazón a la obra del Señor.  No acostumbrado a las penurias, se desalentó por los peligros y las privaciones del camino.  Había trabajado con éxito en circunstancias favorables; pero ahora, en medio de la oposición y los peligros que con tanta frecuencia asedian al obrero de avanzada, no supo soportar las durezas como buen soldado de la cruz.  Tenía todavía que aprender a arrostrar el peligro, la persecución y la adversidad con corazón valiente.  Al avanzar los apóstoles, y al sentir la aprensión de dificultades aun mayores, Marcos se intimidó, y perdiendo todo valor, se negó a avanzar, y volvió a Jerusalén” (140).

 

(3) ¿Qué lecciones dejan las actitudes de Pablo y Bernabé hacia el joven Marcos?

 

“Esta deserción indujo a Pablo a juzgar desfavorable y aun severamente por un tiempo a Marcos.  Bernabé, por otro lado, se inclinaba a excusarlo por causa de su inexperiencia.  Anhelaba que Marcos no abandonase el ministerio, porque veía en él cualidades que le habilitarían para ser un obrero útil para Cristo.  En años ulteriores su solicitud por Marcos fue ricamente recompensada; porque el joven se entregó sin reservas al Señor y a la obra de predicar el mensaje evangélico en campos difíciles.  Bajo la bendición de Dios y la sabia enseñanza de Bernabé, se transformó en un valioso obrero.

Pablo se reconcilió más tarde con Marcos, y le recibió como su colaborador. También lo recomendó a los colosenses como colaborador "en el reino de Dios," y uno que me ha "sido consuelo." (Col. 4: 11.) De nuevo, no mucho antes de su muerte, habló de Marcos como uno que le era "útil para el ministerio." (2 Tim. 4: 11.)” (140).

 

CAPÍTULO 18.  La Predicación Entre los Paganos (Hechos 14:1-26).

 

(1) ¿Qué suele ocurrir en cualquier lugar donde se predica el mensaje de Dios?

 

“En todo tiempo y en todos los países, los mensajeros de Dios han sido llamados a afrontar acerba oposición de parte de aquellos que deliberadamente escogían rechazar la luz del cielo.  A menudo, mediante la tergiversación y la mentira, los enemigos del Evangelio han triunfado aparentemente, cerrando las puertas por las cuales los mensajeros de Dios podían tener acceso al pueblo.  Pero esas puertas no pueden permanecer cerradas para siempre; y a menudo, al volver los siervos de Dios después de un tiempo para reanudar sus labores, el Señor ha obrado poderosamente en su favor y los ha habilitado para establecer monumentos destinados a glorificar su nombre” (148).

 

(2) ¿Qué joven se convirtió en Listra?

 

“Entre los que se convirtieron en Listra, y que fueron testigos oculares de los sufrimientos de Pablo, se contaba uno que había de llegar a ser más tarde un obrero eminente de Cristo, quien había de participar con el apóstol en las pruebas y los goces del servicio de avanzada en campos difíciles.  Era un joven llamado Timoteo” (152).

 

(3) ¿Qué provisión hacía Pablo con los nuevos creyentes?

 

“Esto estaba en armonía con el plan evangélico de unir en un solo cuerpo a todos los creyentes en Cristo, y Pablo tuvo mucho cuidado de seguir este plan en todo su ministerio.  Los que en cualquier lugar eran inducidos por sus labores a aceptar a Cristo como su Salvador, eran, al debido tiempo, organizados en iglesia. Se hacía esto aun cuando los creyentes no fueran sino pocos” (153).

 

CAPÍTULO 19.  Judíos y Gentiles (Hechos 15:1-35).

 

(1) ¿Qué les preocupaba a los cristianos de origen judío?

 

“Los conversos judíos no estaban generalmente inclinados a avanzar tan rápidamente como la providencia de Dios les abría el camino. Por el resultado de las labores de los apóstoles entre los gentiles, era evidente que los conversos entre éstos serían muchos más que los conversos judíos.  Los judíos temían que si no se imponían las restricciones y ceremonias de su ley a los gentiles como condición de entrada en la iglesia, las peculiaridades nacionales de los judíos, que hasta entonces los habían distinguido de todos los demás pueblos, desaparecerían finalmente de entre aquellos que recibían el mensaje evangélico” (155-156).

 

(2) ¿Qué temas se discutieron en el concilio de Jerusalén?

 

“En la iglesia de Antioquía, la consideración del asunto de la circuncisión provocó mucha discusión y contienda” (156).

 

“Íntimamente relacionados con el asunto de la circuncisión, había varios otros que demandaban cuidadoso estudio.  Uno era el problema de la actitud que debía adoptarse hacia el uso de alimentos ofrecidos a los ídolos” (157).

 

“Los gentiles, y especialmente los griegos, eran extremadamente licenciosos, y había peligro de que algunos, de corazón inconverso, profesaran la fe sin renunciar a sus malas prácticas” (158).

 

“Los conversos gentiles, sin embargo, debían abandonar las costumbres inconsecuentes con los principios del cristianismo.  Los apóstoles y ancianos convinieron por lo tanto en pedir a los gentiles por carta que se abstuvieran de los alimentos ofrecidos a los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado, y de sangre.  Debía instárselos a guardar los mandamientos, y a vivir una vida santa.  Debía asegurárseles también que los que habían declarado obligatoria la circuncisión no estaban autorizados por los apóstoles para hacerlo” (161).

 

(3) ¿Qué enseña la actitud errónea de Pedro en Antioquía?

 

“Aun los mejores hombres, abandonados a sí mismos, se equivocan.  Dios vio también que en lo venidero algunos se engañarían hasta el punto de atribuir a Pedro y sus presuntos sucesores las exaltadas prerrogativas que pertenecen a Dios solo. Y este informe de la debilidad del apóstol subsistiría como prueba de que no era infalible ni superior a los otros apóstoles” (164).

 

“Cuanto mayores son las responsabilidades colocadas sobre el agente humano, y mayores sus oportunidades para mandar y dirigir, mayor daño hará con toda seguridad si no sigue cuidadosamente el camino del Señor y trabaja de acuerdo con las decisiones del cuerpo general de los creyentes en consejo unánime” (164).

 

CAPÍTULO 20.  Pablo Exalta la Cruz (Hechos 15:36-41; 16:1-6).

 

(1) ¿Qué excelentes cualidades poseía Timoteo?

 

“En Timoteo, Pablo vio uno que comprendía la santidad de la obra del ministerio; uno que no desmayaba frente al sufrimiento y la persecución; y que estaba dispuesto a ser enseñado” (167).

 

“El poder espiritual de las lecciones que había recibido de ellas conservó puro su lenguaje y evitó que le contaminaran las malas influencias que le rodeaban” (168).

 

“El Espíritu Santo encontraba en él uno que podía ser amoldado y modelado como un templo para la morada de la divina Presencia” (169).

 

(2) ¿Por que deben usarse las facultades dadas por Dios para su servicio?

 

“Es un principio universal que cuando quiera que uno se niegue a usar las facultades que Dios le da, éstas decaen y mueren.  La verdad que no se vive, que no se imparte, pierde su poder vivificante, su virtud sanadora” (170).

 

(3) ¿Qué motivaba a los apóstoles a exaltar la cruz de Cristo?

 

“La muerte de Cristo demuestra el gran amor de Dios por el hombre. Es nuestra garantía de salvación.  Quitarle al cristiano la cruz sería como borrar del cielo el sol.  La cruz nos acerca a Dios, y nos reconcilia con él.  Con la perdonadora compasión del amor de un padre, Jehová contempla los sufrimientos que su Hijo soportó con el fin de salvar de la muerte eterna a la familia humana, y nos acepta en el Amado.

Sin la cruz, el hombre no podría unirse con el Padre.  De ella depende toda nuestra esperanza.  De ella emana la luz del amor del Salvador; y cuando al pie de la cruz el pecador mira al que murió para salvarle, puede regocijarse con pleno gozo; porque sus pecados son perdonados.  Al postrarse con fe junto a la cruz, alcanza el más alto lugar que pueda alcanzar el hombre” (173).

 

SESIÓN V.  MINISTERIO APOSTÓLICO ENTRE LOS GENTILES (174-209).

 

CAPÍTULO 21.  En las Regiones Lejanas (Hechos 16:7-40).

 

(1) ¿Qué actitud asumieron los apóstoles luego de ser azotados y encarcelados en Filipos?

 

“Los apóstoles sufrieron extrema tortura por causa de la penosa posición en que fueron dejados, pero no murmuraron.  En vez de eso, en la completa oscuridad y desolación de la mazmorra, se animaron el uno al otro con palabras de oración, y cantaban alabanzas a Dios por haber sido hallados dignos de sufrir oprobio por su causa.  Sus corazones estaban alentados por un profundo y ferviente amor hacia la causa de su Redentor.  Pablo pensaba en la persecución que había hecho sufrir a los discípulos de Cristo, y se regocijaba porque sus ojos habían sido abiertos para ver, y su corazón para sentir el poder de las gloriosas verdades que una vez despreciaba” (176).

 

(2) ¿Fue inútil el trabajo de los apóstoles en Filipos?

 

“Los apóstoles no consideraban inútiles sus labores en Filipos. Habían afrontado mucha oposición y persecución; pero la intervención de la Providencia en su favor, y la conversión del carcelero y de su familia, compensaron con creces la ignominia y el sufrimiento que habían soportado.  Las noticias de su injusto encarcelamiento y de su milagrosa liberación se difundieron por toda esa región, y esto dio a conocer la obra de los apóstoles a muchos que de otra manera no habrían sido alcanzados.

Las labores de Pablo en Filipos tuvieron por resultado el establecimiento de una iglesia cuyos miembros aumentaban constantemente.  Su celo y devoción, y sobre todo su disposición a sufrir por causa de Cristo, ejercieron una influencia profunda y duradera en los conversos.  Apreciaban altamente las preciosas verdades por las cuales los apóstoles se habían sacrificado tanto, y se entregaron con sincera devoción a la causa de su Redentor” (179-180).

 

(3) ¿Deben los mensajeros de Dios asombrarse cuando sufren oposición?

 

“Es terrible la lucha que se produce entre las fuerzas del bien y las del mal en los centros importantes donde los mensajeros de la verdad están llamados a trabajar... Hasta el fin, habrá un conflicto entre la iglesia de Dios y los que están bajo el dominio de los ángeles malos” (180).

 

CAPÍTULO 22.  Tesalónica (Hechos 17:1-10).

 

(1) ¿Qué método utilizaron los apóstoles para predicar a Cristo a los judíos?

 

“Al predicar a los tesalonicenses, Pablo apeló a las profecías del Antiguo Testamento concernientes al Mesías... Pedro, al predicar a Cristo, había sacado del Antiguo Testamento sus evidencias. Esteban había seguido el mismo plan.  Y  también Pablo en su ministerio apelaba a las Escrituras que predecían el nacimiento, los sufrimientos, la muerte, resurrección y ascensión de Cristo” (182).

 

(2) ¿Cuál fue el resultado de la predicación de Pablo en Tesalónica?

 

“Mientras Pablo proclamaba con santa audacia el Evangelio en la sinagoga de Tesalónica, se derramaron raudales de luz sobre el verdadero significado de los ritos y ceremonias relacionados con el servicio del tabernáculo.  Condujo el pensamiento de sus oyentes más allá del servicio terrenal y del ministerio de Cristo en el santuario celestial, al tiempo cuando, habiendo completado su obra mediadora, Cristo volverá con poder y grande gloria y establecerá su reino en la tierra.  Pablo creía en la segunda venida de Cristo. Tan clara y vigorosamente presentó las verdades concernientes a este suceso, que ellas hicieron en la mente de muchos que oían una impresión que nunca se borró” (187).

 

(3) ¿Qué puede aprenderse del valiente ministerio de los apóstoles?

 

“Los que enseñan hoy verdades poco populares no necesitan desanimarse si en ocasiones no son recibidos más favorablemente, aun por los que pretenden ser cristianos, de lo que lo fueron Pablo y sus colaboradores por la gente entre la cual trabajaron.  Los mensajeros de la cruz deben velar y orar, y seguir adelante con fe y ánimo, trabajando siempre en el nombre de Jesús” (189).

 

CAPÍTULO 23.  Berea y Atenas (Hechos 17:11-34).

 

(1) ¿Qué lección dejaron los de Berea respecto al estudio de las Escrituras?

 

“Todos serán juzgados de acuerdo con la luz que se les ha dado.  El Señor envía sus embajadores con un mensaje de salvación, y a aquellos que lo oyen los hará responsables de la manera en que tratan las palabras de sus siervos.  Los que buscan sinceramente la verdad harán una investigación cuidadosa, a la luz de la Palabra de Dios, de las doctrinas que se les presentan” (191).

 

(2) ¿Cuál fue el sentimiento de Pablo al llegar a Atenas, y qué método empleo allí?

 

“Cuando Pablo vio la hermosura y grandeza que lo rodeaban, y la ciudad enteramente entregada a la idolatría, su espíritu se llenó de celo por Dios, a quien veía deshonrado por todas partes; y su corazón se llenó de compasión por la gente de Atenas, que, no obstante su cultura intelectual, no conocía al Dios verdadero” (192).

 

“Así el apóstol permaneció impávido, haciendo frente a sus opositores en su propio terreno, haciendo frente a la lógica con la lógica, a la filosofía con la filosofía, a la elocuencia con la elocuencia” (193).

 

(3) ¿Cuál debiera ser la actitud de los que sirven a Dios?

 

“No debe haber desaliento en relación con el servicio de Dios. La fe de los obreros consagrados ha de soportar todas las pruebas a que tenga que hacer frente. Dios puede y quiere conceder a sus siervos toda la fuerza que necesitan, y darles la sabiduría que sus variadas necesidades demanden.  El hará más que cumplir las más altas expectaciones de los que confían en él (199).

 

CAPÍTULO 24.  Corinto (Hechos 18:1-18).

 

(1) ¿Por qué fue impactante el testimonio de Pablo en Corinto?

 

“Con el poder del Espíritu, Pablo relató la historia de su propia milagrosa conversión, y de su confianza en las Escrituras del Antiguo Testamento, que se habían cumplido tan plenamente en Jesús de Nazaret.  Habló con solemne fervor, y sus oyentes no pudieron sino percibir que amaba con todo su corazón al crucificado y resucitado Salvador.  Vieron que su mente se concentraba en Cristo, y que toda su vida estaba vinculada con su Señor.  Tan impresionantes fueron sus palabras, que solamente aquellos que estaban llenos del más amargo odio contra la religión cristiana pudieron quedar sin conmoverse por ellas” (203-204).

 

(2) ¿Qué recurso utilizó el Señor para hacer que Pablo prosiguiera su obra en Corinto?

 

“Aunque Pablo tuvo cierto grado de éxito en Corinto, la impiedad que veía y oía en esa corrupta ciudad casi lo descorazonaba.  La depravación que presenciaba entre los gentiles, y el desprecio e insulto de los judíos, le causaban gran angustia de espíritu.  Dudaba de la prudencia de tratar de edificar una iglesia con el material que encontraba allí.

Y mientras estaba haciendo planes de dejar la ciudad para ir a un campo más promisorio, y tratando fervientemente de entender su deber, el Señor se le apareció en una visión y le dijo:  "No temas, sino habla, y no calles: porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad." Pablo entendió que esto era una orden de permanecer en Corinto y una garantía de que el Señor haría crecer la semilla sembrada. Fortalecido y animado, continuó trabajando allí con celo y perseverancia” (205-206).

 

(3) ¿Qué nos enseña el método utilizado por Pablo para presentar la verdad?

 

“Pablo era un orador elocuente.  Antes de su conversión, había tratado a menudo de impresionar a sus oyentes con los vuelos de la oratoria. Pero ahora puso todo eso a un lado.  En lugar de entregarse a descripciones poéticas y cuadros fantásticos que pudieran complacer los sentidos y alimentar la imaginación, pero que no podrían alcanzar la experiencia diaria, Pablo trataba, mediante el uso de un lenguaje sencillo, de introducir en el corazón las verdades de vital importancia.  Las presentaciones fantásticas de la verdad pueden provocar un éxtasis de sentimiento; pero demasiado a menudo las verdades presentadas de esta manera no proporcionan el alimento necesario para fortalecer al creyente para las batallas de la vida.  Las necesidades inmediatas, las pruebas presentes, de las almas que luchan, deberían satisfacerse con instrucción sana y práctica sobre los principios fundamentales del cristianismo” (207).

 

SESIÓN VI.  CARTAS A LAS IGLESIAS (210-254).

 

CAPÍTULO 25.  Las Cartas a los Tesalonicenses (1 y 2 Tesalonicenses).

 

(1) ¿Qué importante tema trató Pablo en su primera carta a los cristianos de Tesalónica?

 

“En su primera epístola a los creyentes tesalonicenses, Pablo se esforzó por instruirlos respecto al verdadero estado de los muertos” (212).

 

“Cuando abrieron y leyeron la epístola de Pablo, las palabras referentes al verdadero estado de los muertos proporcionaron gran gozo y consuelo a la iglesia.  Pablo mostró que aquellos que vivieran cuando Cristo viniese no irían antes al encuentro de su Señor que aquellos que hubieran dormido en Jesús.  La voz del arcángel y la trompeta de Dios alcanzarían a los que durmieran, y los muertos en Cristo resucitarían primero, antes que el toque de la inmortalidad se concediera a los vivos” (212-213).

 

(2) ¿Qué significa estar preparado para el regreso de Cristo?

 

“El cristiano vigilante es el cristiano que trabaja, que procura celosamente hacer todo lo que puede para el adelantamiento del Evangelio.  Como crece el amor por su Redentor, así también crece su amor por su prójimo.  Tiene severas pruebas, como su Señor; pero no permite que las aflicciones agríen su temperamento y destruyan su paz mental.  Sabe que la prueba, si se la soporta bien, le refinará y purificará, y le unirá más con Cristo.  Los que son participantes de los sufrimientos de Cristo, serán también participantes de su consolación, y al fin compartirán también su gloria” (215).

 

“Una de las mayores evidencias de la verdadera conversión es el amor a Dios y al hombre.  Los que aceptan a Jesús como su Redentor tienen un profundo y sincero amor por otros de la misma preciosa fe” (216).

 

(3) ¿De qué manera la Segunda Carta a los Tesalonicenses ayudó a corregir un malentendido?

 

“La instrucción que el apóstol envió a los tesalonicenses en su primera carta en cuanto a la segunda venida de Cristo, estaba perfectamente de acuerdo con su enseñanza anterior.  Sin embargo, sus palabras fueron mal interpretadas por algunos hermanos tesalonicenses.  Entendieron que él expresó la esperanza de que él mismo viviría para presenciar el advenimiento del Salvador.  Esto aumentó su entusiasmo y excitación.  Aquellos que habían descuidado anteriormente sus responsabilidades y deberes, se volvieron ahora más persistentes en imponer sus conceptos erróneos.

“En su segunda carta, Pablo procuró corregir su errónea comprensión de la enseñanza que les había dado, y trató de presentarles lo que en verdad creía...

 

“Pero antes de la venida de Cristo, iban a producirse importantes acontecimientos en el mundo religioso, predichos en la profecía...

 

“Las palabras de Pablo no debían ser mal entendidas.  No estaban destinadas a enseñar que él, por revelación especial, había anunciado a los tesalonicenses la inmediata venida de Cristo.  Esa idea hubiera provocado confusión de fe; porque el desengaño conduce a menudo a la incredulidad” (217-219).

 

CAPÍTULO 26.  Apolos en Corinto (Hechos 18:18-28).

 

(1) ¿Cuál es la obra de la gracia de Dios en el interior del hombre?

 

“La influencia refinadora de la gracia de Dios cambia el temperamento natural del hombre.  El cielo no sería deseable para las personas de ánimo carnal; sus corazones naturales y profanos no serían atraídos por aquel lugar puro y santo; y si se les permitiera entrar, no hallarían allí cosa alguna que les agradase.  Las propensiones que dominan el corazón natural deben ser subyugadas por la gracia de Cristo, antes que el hombre caído sea apto para entrar en el cielo y gozar del compañerismo de los ángeles puros y santos. Cuando el hombre muere al pecado y despierta a una nueva vida en Cristo, el amor divino llena su corazón; su entendimiento se santifica; bebe en una fuente inagotable de gozo y conocimiento; y la luz de un día eterno brilla en su senda, porque con él está continuamente la Luz de la vida” (224-225).

 

(2) ¿Por qué fue un error la formación de partidos que seguían a Pablo y Apolos en Corinto?

 

“No es el poder humano, sino el divino, el que obra la transformación del carácter. Los que plantan y los que riegan, no hacen crecer la semilla; trabajan bajo la dirección de Dios, como sus agentes señalados, y cooperan con él en su obra.  Al Artífice maestro pertenecen el honor y la gloria del éxito.

Los siervos de Dios no poseen todos los mismos dones, pero son todos obreros suyos.  Cada uno debe aprender del gran Maestro, y comunicar entonces lo que ha aprendido.  Dios ha dado a cada uno de sus mensajeros un trabajo individual.  Hay diversidad de dones, pero todos los obreros deben estar unidos armoniosamente, dominados por la influencia santificadora del Espíritu Santo” (225-226).

 

“Los siervos de Dios han de trabajar juntos, fusionando sus personalidades en una forma bondadosa y cortés, previniéndose con honra los unos a los otros.(Rom. 12: 10)  No debe haber crítica falta de bondad; no debe hacerse trizas el trabajo de otros, ni ha de haber distintos partidos.  Cada hombre a quien el Señor ha encomendado su mensaje tiene su trabajo específico.  Cada uno tiene su propia individualidad que no debe fundirse en la de ningún otro. Sin embargo, cada uno debe trabajar en armonía con sus hermanos.  En su servicio, los obreros de Dios han de ser esencialmente uno. Ninguno ha de erigirse en modelo ni debe hablar despectivamente de sus colaboradores o tratarlos como inferiores.  Bajo Dios, cada uno ha de hacer su trabajo señalado, respetado, amado y animado por los otros obreros.  Juntos han de llevar adelante la obra hasta completarla” (226).

 

(3) ¿Es conveniente que haya variación en el liderazgo de la iglesia?

 

“El que envía a los obreros evangélicos como embajadores suyos es deshonrado cuando se manifiesta entre los oidores una fuerte adhesión hacia algunos pastores favoritos, al punto de haber mala voluntad para aceptar las labores de otros maestros.  El Señor envía ayuda a sus hijos, no siempre de acuerdo con el agrado de ellos, sino según la necesitan; porque los hombres tienen una visión limitada y no pueden discernir lo que es para su más alto bien. Es muy raro que un ministro posea todas las cualidades necesarias para perfeccionar una iglesia según todos los requerimientos del cristianismo; por lo tanto, Dios a menudo le envía otros pastores, cada uno de los cuales posee algunas cualidades de que carecían los otros.

La iglesia ha de aceptar con agradecimiento a estos siervos de Cristo, tal como aceptaría al Maestro mismo.  Ha de tratar de sacar todos los beneficios posibles de la instrucción que de la Palabra de Dios le dé cada ministro.  Las verdades que los siervos de Dios presenten han de ser aceptadas y apreciadas con la mansedumbre propia de la humildad, pero ningún ministro ha de ser idolatrado” (228).

 

“Dios ha puesto en la iglesia, como sus ayudadores señalados, hombres de diversos talentos, para que por la sabiduría combinada de muchos, pueda cumplirse la voluntad del Espíritu.  Los hombres que proceden de acuerdo con sus propios rasgos fuertes de carácter, y rehúsan llevar el yugo con otros que han tenido larga experiencia en la obra de Dios, llegarán a cegarse por la confianza propia y a incapacitarse para discernir entre lo falso y lo verdadero. No es seguro elegir a los tales como dirigentes de la iglesia; porque seguirían su propio juicio y plan, sin importarles el juicio de sus hermanos.  Es fácil para el enemigo trabajar por medio de aquellos que, necesitando consejo ellos mismos a cada paso, asumen el cuidado de las almas por su propia fuerza, sin haber aprendido la humildad de Cristo” (229).

 

CAPÍTULO 27.  Efeso (Hechos 19:1-20).

 

(1) ¿Cómo es posible crecer en la experiencia cristiana?

 

“Muchos hacen tan sólo poco progreso en la vida divina porque tienen demasiada suficiencia propia para ocupar la posición de alumnos.  Se conforman con un conocimiento superficial de la Palabra de Dios.  No desean cambiar su fe o práctica, y por ende no hacen esfuerzos por adquirir mayor conocimiento.

Si los seguidores de Cristo buscaran con fervor la sabiduría, serían guiados a terrenos ricos de verdad, que ahora desconocen enteramente.  El que se entregue plenamente a Dios, será guiado por la mano divina.  Puede ser humilde y sin talentos al parecer; sin embargo, si con corazón amante y confiado obedece toda indicación de la voluntad de Dios, sus facultades se purificarán, ennoblecerán y vigorizarán, y sus capacidades aumentarán. A medida que atesore las lecciones de la sabiduría divina, se le confiará una comisión sagrada; y será capacitado para hacer de su vida un honor para Dios y una bendición para el mundo” (232-233).

 

(2) ¿Es posible entender la obra del Espíritu Santo?

 

“Hoy son demasiados los que ignoran tanto como los creyentes de Efeso la obra del Espíritu Santo en el corazón.  Sin embargo, ninguna verdad se enseña más claramente en la Palabra de Dios” (233).

 

“El Autor de esta vida espiritual es invisible, y el método exacto por el cual se imparte y sostiene esta vida está más allá de la facultad explicativa de la filosofía humana.  Sin embargo, las operaciones del Espíritu están siempre en armonía con la Palabra escrita” (233-234).

 

(3) ¿Existen actualmente una idolatría y una hechicería semejantes a las de Efeso?

 

“Algunas personas alientan la creencia de que las supersticiones paganas han desaparecido ante la civilización del siglo veinte.  Pero la Palabra de Dios y el duro testimonio de los hechos declaran que se practica la hechicería en nuestro tiempo tan seguramente como en los días de los magos de la antigüedad.  El antiguo sistema de la magia es, en realidad, el mismo que ahora se conoce con el nombre de espiritismo moderno.  Satanás halla acceso a miles de mentes presentándose bajo el disfraz de amigos desaparecidos...  Los muertos no se comunican con los vivos.  Pero fiel a su antigua astucia, Satanás emplea este recurso a fin de apoderarse de la dirección de la mente.

Por medio del espiritismo, muchos de los enfermos, los enlutados, los curiosos, se están comunicando con los malos espíritus.  Todos los que se atreven a hacer esto están en terreno peligroso...

Los magos de los tiempos paganos tienen su contraparte en los médiums espiritistas, los clarividentes y los adivinos de hoy día”(238).

 

CAPÍTULO 28.  Días de Trabajo y de Prueba (Hechos 19:21-41; 20:1).

 

(1)   ¿Cuál había sido la sede del trabajo de Pablo durante un tiempo?

 

“DURANTE más de tres años, Efeso fue el centro de la obra de Pablo.  Una iglesia floreciente se había levantado allí, y desde esa ciudad el Evangelio se había extendido por toda la provincia de Asia, tanto entre los habitantes judíos como entre los gentiles... 

Una vez al año se celebraban en Efeso ceremonias especiales en honor de la diosa Diana.  Con este motivo, venían a la ciudad grandes multitudes de todas partes de la provincia y se efectuaban durante todo este período grandes fiestas con mucha pompa y esplendor.

Este tiempo de fiesta constituía un tiempo de prueba para aquellos que acababan de aceptar la fe” (240).

 

(2)   ¿Cuál fue el motivo de la prueba que soportaban los cristianos en Efeso?

 

“Las labores de Pablo habían asestado al culto pagano un golpe eficaz, en consecuencia del cual se notaba un decaimiento perceptible en la asistencia a la fiesta nacional y en el entusiasmo de los adoradores...

Había también otra causa de descontento.  Se había convertido en un extenso y lucrativo negocio en Efeso la fabricación y venta de pequeños santuarios e imágenes, modeladas conforme al templo y la imagen de Diana.  Los que se interesaban en esta industria descubrieron que sus ganancias disminuían, y todos concordaron en atribuir el desventurado cambio a las labores de Pablo” (241).

 

(3)   ¿Cuál era la motivación de Pablo al enfrentar la oposición?

 

“En medio de la constante tempestad de oposición, el clamor de los enemigos y la deserción de los amigos, el intrépido apóstol casi se descorazonaba.  Pero miraba hacia atrás al Calvario, y con nuevo ardor se empeñaba en extender el conocimiento del Crucificado.  No estaba sino hollando la senda manchada de sangre que Cristo había hollado antes.  No quería desistir de la guerra hasta que pudiera arrojar su armadura a los pies de su Redentor” (244-245).

 

CAPÍTULO 29.  Amonestación y Súplica (1 Corintios).

 

(1) ¿Qué temas trató Pablo en su Primera Carta a los Corintios?

 

“Pablo habló francamente de las disensiones que se habían levantado en la iglesia de Corinto, y exhortó a los miembros a dejar las contiendas (249).

 

“Entre los peores males que se habían desarrollado entre los creyentes corintios, figuraba el retorno a muchas de las degradantes costumbres del paganismo” (250).

 

“Otro grave mal que se había levantado en la iglesia era que los hermanos recurrían a la ley unos contra otros” (251).

 

(2) ¿Cuál es la causa frecuente de los conflictos dentro de la iglesia?

 

“Satanás está tratando constantemente de provocar desconfianza, desunión, malicia entre el pueblo de Dios.  Seremos a menudo tentados a sentir que se pisotean nuestros derechos, aun cuando no haya causa real para tales sentimientos.  Aquellos cuyo amor propio sea más fuerte que su amor por Cristo y su causa, darán la primacía a sus propios intereses y recurrirán a casi cualquier medio para protegerlos y conservarlos.  Aun muchos que parecen ser cristianos concienzudos son impedidos por el orgullo y la estima propia de ir privadamente a aquellos a quienes consideran en error, para hablar con ellos con el espíritu de Cristo y orar juntos el uno por el otro.  Al creerse perjudicados por sus hermanos, algunos recurrirán hasta a un juicio en lugar de seguir la regla del Salvador” (252). 

 

(3) ¿Por qué no es bueno recurrir a la justicia civil para arreglar las diferencias entre miembros de iglesia?

 

“Los cristianos no deberían recurrir a los tribunales civiles para arreglar las diferencias que puedan levantarse entre los miembros de la iglesia.  Tales diferencias deberían arreglarse entre ellos mismos, o por la iglesia, de acuerdo con la instrucción de Cristo.  Aunque pueda haberse cometido una injusticia, el seguidor del manso y humilde Jesús sufrirá que se le defraude antes que exponer al mundo los pecados de sus hermanos de la iglesia.

Los pleitos entre hermanos son un oprobio para la causa de la verdad.  Los cristianos que recurren a la ley unos contra otros exponen a la iglesia al ridículo de sus enemigos, y provocan el triunfo de las potestades de las tinieblas.  Hieren de nuevo a Cristo, y le exponen al vituperio.  Al pasar por alto la autoridad de la iglesia, manifiestan menosprecio por Dios, quien dio autoridad a la iglesia” (252).

 

SESIÓN VII.  EL CRISTIANISMO EN CORINTO (255-295).

 

CAPÍTULO 30.  Llamamiento a Alcanzar una Norma más Alta (1 Corintios).

 

(1) ¿De qué peso deben liberarse los que corren la carrera cristiana?

 

“La envidia, la malicia, los malos pensamientos, las malas palabras, la codicia: éstos son pesos que el cristiano debe deponer para correr con éxito la carrera de la inmortalidad.  Todo hábito o práctica que conduce al pecado o deshonra a Cristo, debe abandonarse, cualquiera que sea el sacrificio.  La bendición del cielo no puede descender sobre ningún hombre que viola los eternos principios de la justicia.  Un solo pecado acariciado es suficiente para degradar el carácter y extraviar a otros” (257-258).

 

(2) ¿Qué gran diferencia existe entre los antiguos competidores y los que participan hoy en la carrera cristiana?

 

“Tal no es el caso en la lucha cristiana.  Ninguno que cumpla con las condiciones se chasqueará al fin de la carrera. Ninguno que sea ferviente y perseverante dejará de tener éxito.  La carrera no es del veloz, ni la batalla del fuerte.  El santo más débil, tanto como el más fuerte, puede llevar la corona de gloria inmortal.  Puede ganarla todo el que, por el poder de la gracia divina, pone su vida en conformidad con la voluntad de Cristo.  Demasiado a menudo se considera como asunto sin importancia, demasiado trivial para exigir atención, la práctica en los detalles de la vida, de los principios sentados en la Palabra de Dios.  Pero en vista del resultado que está en juego, nada de lo que ayude o estorbe es pequeño.  Todo acto pesa en la balanza que determina la victoria o el fracaso de la vida.  La recompensa dada a los que venzan estará en proporción con la energía y el fervor con que hayan luchado” (258).

 

(3) ¿Están los cristianos contemporáneos expuestos a la idolatría?

 

“Las palabras de amonestación del apóstol a la iglesia de Corinto se aplican a todo tiempo, y convienen especialmente a nuestros días. Por idolatría, él no se refería solamente a la adoración de los ídolos, sino al servicio propio, al amor a la comodidad, a la complacencia de los apetitos y pasiones.  Una mera profesión de fe en Cristo, un jactancioso conocimiento de la verdad, no hace cristiano a un hombre.  Una religión que trata solamente de agradar a los ojos, a los oídos o al gusto, o que sanciona la complacencia propia, no es la religión de Cristo” (261).

 

CAPÍTULO 31.  Se Escucha el Mensaje (2 Corintios).

 

(1) ¿Qué motivó la Segunda Carta de Pablo a los Corintios?

 

“Este fiel mensajero le trajo las alegres nuevas de que se había realizado un maravilloso cambio entre los creyentes corintios.  Muchos habían aceptado la instrucción de la carta de Pablo, y se habían arrepentido de sus pecados.  La vida que ahora llevaban no era ya un oprobio para el cristianismo, sino que ejercía una poderosa influencia en favor de la piedad práctica.

Lleno de gozo, el apóstol envió otra carta a los creyentes corintios, expresando la alegría de su corazón por la buena obra realizada entre ellos...” (266-267).

 

(2) ¿Qué quiso decir Pablo cuando habló de “olor de muerte” y “olor de vida” (2 Corintios 2:14-17)?

 

“Era costumbre de entonces que un general victorioso en la guerra trajera consigo al volver una caravana de cautivos.  En esas ocasiones se señalaban personas que llevaban incienso, y mientras el ejército regresaba triunfalmente, el fragante olor era para los cautivos condenados a muerte, un sabor de muerte, que mostraba que estaba próximo el tiempo de su ejecución; pero para los prisioneros que habían obtenido el favor del conquistador, y cuyas vidas iban a ser perdonadas, era un sabor de vida, por cuanto mostraba que su libertad estaba cerca” (268).

 

(3) ¿Cuáles son las evidencias y los privilegios de un ministro de Dios?

 

“La conversión de los pecadores y su santificación por la verdad es la prueba más poderosa que un ministro puede tener de que Dios le ha llamado al ministerio.  La evidencia de su apostolado está escrita en los corazones de sus conversos y atestiguada por sus vidas renovadas.  Cristo se forma en ellos como la esperanza de gloria. Un ministro es fortalecido grandemente por estas pruebas de su ministerio.

Hoy los ministros de Cristo debieran tener el mismo testimonio que la iglesia de Corinto daba de las labores de Pablo...

Un hombre no puede tener mayor honor que el ser aceptado por Dios como apto ministro del Evangelio” (270).

 

CAPÍTULO 32.  Una Iglesia Generosa.

 

(1) ¿Por qué Dios había establecido en Israel el diezmo y las distintas ofrendas?

 

“Por este sistema de benevolencia, el Señor trataba de enseñar a Israel que en todas las cosas él debía ser el primero.  Así se les recordaba que él era el propietario de sus campos, sus rebaños y sus ganados; que era él quien enviaba la luz del sol y la lluvia que hacían crecer y madurar la sementera. Todas las cosas que ellos poseían eran de él.  Ellos no eran sino sus mayordomos” (277-278).

 

(2) ¿Qué puede motivar nuestra generosidad?

 

“El espíritu de liberalidad es el espíritu del cielo.  Este espíritu halla su más elevada manifestación en el sacrificio de Cristo en la cruz.  En nuestro favor, el Padre dio a su Hijo unigénito; y Cristo, habiendo dado todo lo que tenía, se dio entonces a sí mismo, para que el hombre pudiera ser salvo.  La cruz del Calvario debe despertar la benevolencia de todo seguidor del Salvador...

Por otra parte, el espíritu de egoísmo es el espíritu de Satanás.  El principio ilustrado en la vida de los mundanos es el de conseguir, conseguir.  Así esperan asegurarse felicidad y comodidad, pero el fruto de su siembra es tan sólo miseria y muerte” (279).

 

(3) ¿Cuál fue la lección que nos dejó la viuda pobre que ofrendó dos blancas?

 

“El acto de la viuda que puso dos blancas todo lo que tenía en la tesorería, fue registrado para animar a los que, aunque luchan con la pobreza, desean sin embargo ayudar a la causa de Dios mediante sus dones.  Cristo llamó la atención de los discípulos a esa mujer, que había dado "todo su alimento."  Consideró su dádiva de más valor que las grandes ofrendas de aquellos cuyas limosnas no exigían abnegación.  De su abundancia ellos habían dado una pequeña porción. Para hacer su ofrenda, la viuda se había privado aun de lo que necesitaba para vivir, confiando que Dios supliría sus necesidades para el mañana.  Respecto a ella el Salvador declaró: "De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca." (Mar. 12: 44, 43.) Así enseñó que el valor de la dádiva no se estima por el monto, sino por la proporción que se da y por el motivo que impulsa al dador” (281).

 

CAPÍTULO 33.  Trabajos y Dificultades.

 

(1) ¿Contra qué nos previene el ejemplo de Pablo de sostenerse mediante el trabajo manual?

 

“Ciertas almas extraviadas han enseñado que la adquisición de la verdadera santidad eleva la mente por encima de todo pensamiento terrenal e induce a los hombres a abstenerse enteramente del trabajo.  Otros, interpretando con extremismo cierto texto de la Escritura, han enseñado que es un pecado trabajar, que los cristianos no debieran preocuparse de su bienestar temporal y del de sus familias, sino que deberían dedicar sus días enteramente a las cosas espirituales.  La enseñanza y el ejemplo del apóstol Pablo son un reproche contra semejantes conceptos extremos (286-287).

 

(2) ¿Es el trabajo físico una pérdida de tiempo para un cristiano?

 

“Pablo no consideraba perdido el tiempo así empleado. Mientras trabajaba con Aquila se mantenía en relación con el gran Maestro, sin perder ninguna oportunidad para testificar a favor del Salvador y ayudar a los necesitados.  Su mente estaba constantemente en procura de conocimiento espiritual.  Daba instrucción a sus colaboradores en las cosas espirituales, y ofrecía también un ejemplo de laboriosidad y trabajo cabal...  Mientras trabajaba en su oficio, el apóstol tenía acceso a una clase de gente que de otra manera no hubiera podido alcanzar.  Mostraba a sus asociados que la habilidad en las artes comunes es un don de Dios, quien provee tanto el don como la sabiduría para usarlo correctamente.  Enseñaba que aun en el trabajo de cada día, ha de honrarse a Dios.  Sus manos encallecidas por el trabajo no menoscababan en nada la fuerza de sus patéticos llamamientos como ministro cristiano” (289-290).

 

“El trabajo es una bendición, no una maldición.  Un espíritu de indolencia destruye la piedad y entristece al Espíritu de Dios.  Un charco estancado es repulsivo, pero la corriente de agua pura esparce salud y alegría sobre la tierra.  Pablo sabía que aquellos que descuidan el trabajo físico se debilitan rápidamente” (290).

 

(3) ¿Deberían existir más obreros evangélicos de sostén propio en nuestros días?

 

“No todos los que sienten que han sido llamados a predicar, deberían ser animados a depender inmediatamente ellos y sus familias de la iglesia para su continuo sostén financiero” (291).

 

“Pablo dio un ejemplo contra el sentimiento, que estaba entonces adquiriendo influencia en la iglesia, de que el Evangelio podía ser predicado con éxito solamente por quienes quedaran enteramente libres de la necesidad de hacer trabajo físico...  El Señor emplea diversos instrumentos para el cumplimiento de su propósito; mientras algunos con talentos especiales son escogidos para dedicar todas sus energías a la obra de enseñar y predicar el Evangelio, muchos otros, a quienes nunca fueron impuestas las manos humanas para su ordenación, son llamados a realizar una parte importante en la salvación de las almas.

Hay un gran campo abierto ante los obreros evangélicos de sostén propio.  Muchos pueden adquirir una valiosa experiencia en el ministerio mientras trabajan parte de su tiempo en alguna clase de labor manual; y por este método pueden desarrollarse poderosos obreros para un servicio muy importante en campos necesitados” (292-293).

 

SESIÓN VIII.  UN MINISTERIO ACTIVO (296-328).

 

CAPÍTULO 34.  Un Ministerio Consagrado.

 

(1) ¿Cuál es la tarea de los seguidores de Cristo?

 

“Desde su ascensión, Cristo ha llevado adelante su obra en la tierra mediante embajadores escogidos, por medio de quienes habla aún a los hijos de los hombres y ministra sus necesidades.  El que es la gran Cabeza de la iglesia dirige su obra mediante hombres ordenados por Dios para que actúen como sus representantes” (296).

 

(2) ¿Cómo trabajaba Cristo en favor de los hombres?

 

“El Salvador iba de casa en casa, sanando a los enfermos, confortando a los enlutados, consolando a los afligidos, hablando paz a los desconsolados.  Tomaba a los niñitos en sus brazos y los bendecía, y hablaba palabras de esperanza y consuelo a las cansadas madres.  Con incansable ternura y cortesía, trataba toda forma de aflicción y dolor humanos.  No trabajaba para sí sino para otros.  Era siervo de todos.  Era su comida y bebida infundir esperanza y fuerza a todos aquellos con quienes se relacionaba. Mientras los hombres y mujeres escuchaban las verdades que caían de sus labios, tan distintas de las tradiciones y dogmas enseñados por los rabinos, brotaba la esperanza en sus corazones.  En su enseñanza había un fervor que hacía penetrar sus palabras en los corazones con un poder convincente” (300-301).

 

(3) ¿Tiene Dios todavía desafíos misioneros para sus hijos?

 

“Dios llama a hombres dispuestos a dejar sus granjas, sus negocios, si es necesario sus familias, para llegar a ser misioneros suyos.  Y el llamamiento hallará respuesta.  En lo pasado hubo hombres que, conmovidos por el amor de Cristo y las necesidades de los perdidos, dejaron las comodidades del hogar y la asociación de los amigos, aun la de la esposa y los hijos, para ir a tierras extranjeras, entre idólatras y salvajes, a proclamar el mensaje de misericordia.  Muchos perdieron la vida en la empresa, pero se levantaron otros para continuar la obra.  Así, paso a paso, la causa de Cristo ha progresado, y la semilla sembrada con tristeza ha producido una abundante cosecha.  El conocimiento de Dios ha sido extendido ampliamente, y el estandarte de la cruz ha sido plantado en tierras paganas” (305).

 

CAPÍTULO 35.  La Salvación Ofrecida a los Judíos (Romanos).

 

(1) ¿Cuál es el tema principal de la Epístola a los Romanos?

 

“En su Epístola a los Romanos, Pablo expuso los grandes principios del Evangelio.  Declaró su posición respecto a las cuestiones que perturbaban a las iglesias judías y gentiles, y mostró que las esperanzas y promesas que habían pertenecido una vez especialmente a los judíos, se ofrecían ahora también a los gentiles.

Con gran claridad y poder el apóstol presentó la doctrina de la justificación por la fe en Cristo” (308).

 

(2) ¿Existe una tarea evangelizadora pendiente en favor del pueblo judío?

 

“Cuando este Evangelio se presente en su plenitud a los judíos, muchos aceptarán a Cristo como el Mesías. Entre los ministros cristianos son pocos los que han sido llamados a trabajar por el pueblo judío. Pero a éstos que han sido pasados por alto, tanto como a todos los otros, ha de darse el mensaje de misericordia y esperanza en Cristo.

En la proclamación final del Evangelio, cuando una obra especial deberá hacerse en favor de las clases descuidadas hasta entonces, Dios espera que sus mensajeros manifiesten particular interés en el pueblo judío que se halla en todas partes de la tierra. Cuando las escrituras del Antiguo Testamento se combinen con las del Nuevo para explicar el eterno propósito de Jehová, eso será para muchos judíos como la aurora de una nueva creación, la resurrección del alma. Cuando vean al Cristo de la dispensación evangélica pintado en las páginas de las escrituras del Antiguo Testamento, y perciban cuán claramente explica el Nuevo Testamento al Antiguo, sus facultades adormecidas se despertarán y reconocerán a Cristo como el Salvador del mundo. Muchos recibirán por la fe a Cristo como su Redentor” (314).

 

(3) Qué harán algunos judíos en el tiempo del fin?

 

“Entre los judíos hay algunos que, como Saulo de Tarso, son poderosos en las Escrituras, y éstos proclamarán con poder la inmutabilidad de la ley de Dios. El Dios de Israel hará que esto suceda en nuestros días. No se ha acortado su brazo para salvar. Cuando sus siervos trabajen con fe por aquellos que han sido mucho tiempo descuidados y despreciados, su salvación se revelará” (314).

 

CAPÍTULO 36.  Apostasía en Galacia (Gálatas).

 

(1) ¿Qué situación crítica motivó la carta de Pablo a la iglesia de Galacia?

 

“MIENTRAS estaba en Corinto, Pablo tenía motivo de seria aprensión concerniente a algunas de las iglesias ya establecidas. Por la influencia de falsos maestros que se habían levantado entre los creyentes de Jerusalén, se estaban extendiendo rápidamente la división, la herejía y el sensualismo entre los creyentes de Galacia. Esos falsos maestros mezclaban las tradiciones judías con las verdades del Evangelio. Haciendo caso omiso de la decisión del concilio general de Jerusalén, instaban a los conversos gentiles a observar la ley ceremonial” (316).

 

(2) ¿Por qué la epístola a los Gálatas fue diferente a la escrita a los corintios?

 

“¡Cuán diferente del modo en que Pablo escribió a la iglesia de Corinto, fue el proceder que siguió hacia los gálatas! A la primera la reprendió con cuidado y ternura; a los últimos, con palabras de despiadado reproche” (317).

 

“Una importante lección que todo ministro de Cristo debe aprender es que debe adaptar sus labores a la condición de aquellos a quienes trata de beneficiar. La ternura, la paciencia, la decisión y la firmeza son igualmente necesarias; pero han de ejercerse con la debida discriminación. El tratar sabiamente con diferentes clases de mentes, en diversas circunstancias y condiciones, es un trabajo que requiere sabiduría y juicio iluminados y santificados por el Espíritu de Dios” (318).

 

(3) ¿Son los engaños de hoy iguales a los de los días de Pablo?

 

“En toda época el gran enemigo adapta sus tentaciones a los prejuicios e inclinaciones de aquellos a quienes trata de engañar. En los tiempos apostólicos inducía a los judíos a exaltar la ley ceremonial y a rechazar a Cristo; y actualmente induce a muchos profesos cristianos, con el pretexto de honrar a Cristo, a menospreciar la ley moral y a enseñar que sus preceptos pueden ser transgredidos impunemente. Es el deber de todo siervo de Dios resistir firmemente a estos pervertidores de la fe y, por la palabra de verdad, exponer denodadamente sus errores” (319).

 

CAPÍTULO 37.  Ultimo Viaje de Pablo a Jerusalén (Hechos 20:4 - 21:16).

 

(1) ¿Por qué Pablo quiso volver a Jerusalén?

 

“PABLO deseaba grandemente llegar a Jerusalén a tiempo para la Pascua, pues eso le daría oportunidad de encontrarse con aquellos que llegaban de todas partes del mundo para asistir a la fiesta. Siempre acariciaba él la esperanza de poder ser de alguna manera instrumento para quitar el prejuicio de sus compatriotas incrédulos, de modo que pudieran ser inducidos a aceptar la preciosa luz del Evangelio. También deseaba encontrarse con la iglesia de Jerusalén y entregarle las ofrendas que enviaban las iglesias gentiles para los hermanos pobres de Judea. Y por medio de esta visita, esperaba lograr que se efectuara una unión más firme entre los judíos y los gentiles convertidos a la fe” (321).

 

(2) ¿De qué manera las palabras de Pablo a los ancianos de Efeso orienta la tarea de los siervos de Dios de la actualidad?

 

“Dios requiere hoy que sus siervos prediquen la Palabra y expongan sus preceptos con intrepidez. El ministro de Cristo no debe presentar a la gente tan sólo las verdades más agradables, ocultándole las que puedan causarle dolor. Debe observar con intensa solicitud el desarrollo del carácter. Si ve que cualquiera de su rebaño fomenta un pecado, como fiel pastor debe darle, basado en la Palabra de Dios, instrucciones aplicables a su caso. Si permite que sigan, sin amonestación alguna, confiando en sí mismos, será responsable por sus almas. El pastor que cumple su elevado cometido debe dar a su pueblo fiel instrucción en cuanto a todos los puntos de la fe cristiana y mostrarle lo que debe ser y hacer a fin de ser hallado perfecto en el día de Dios. Sólo el que es fiel maestro de la verdad podrá decir con Pablo al fin de su obra: ‘Soy limpio de la sangre de todos’” (325).

 

(3) ¿Con qué expectativa llegó Pablo con sus acompañantes a Jerusalén?

 

“Nunca antes se había acercado el apóstol a Jerusalén con tan entristecido corazón. Sabía que iba a encontrar pocos amigos y muchos enemigos...

No podía contar siquiera con el apoyo y la simpatía de los hermanos en la fe. Los judíos inconversos que le habían seguido muy de cerca el rastro, no habían sido lentos en hacer circular, acerca de él y su trabajo, los más desfavorables informes en Jerusalén, tanto personalmente como por carta; y algunos, aun de los apóstoles y ancianos, habían recibido esos informes como verdad, sin hacer esfuerzo alguno por contradecirlos, ni manifestar deseo de concordar con él.

Sin embargo, en medio de sus desalientos, el apóstol no estaba desesperado. Confiaba en que la Voz que había hablado a su corazón, hablaría al de sus compatriotas y que el Señor a quien los demás discípulos amaban y servían uniría sus corazones al suyo en la obra del Evangelio” (328).

 

SESIÓN IX.  UN MISIONERO CAUTIVO (329-368).

 

CAPÍTULO 38.  La Prisión de Pablo (Hechos 21:17 – 23:35).

 

(1) ¿Quiénes en realidad protegieron a Pablo en los momentos difíciles que vivió en Jerusalén y Cesarea?

 

“El caso de Pablo no fue el primero en que un siervo de Dios encontrara entre los paganos un refugio contra la maldad del pueblo profeso de Jehová” (342).

 

(2) ¿Qué lecciones deja la falta de aprecio por el ministerio de Pablo de parte de la iglesia de Jerusalén?

 

“Si los dirigentes de la iglesia hubiesen abandonado plenamente sus sentimientos de amargura contra el apóstol, y le hubieran aceptado como a uno especialmente llamado por Dios para dar el Evangelio a los gentiles, el Señor habría permitido que lo tuvieran por más tiempo. Dios no había dispuesto que las labores de Pablo terminaran tan pronto; pero no hizo un milagro para contrarrestar el curso de las circunstancias creadas por el proceder de los dirigentes de la iglesia de Jerusalén.

El mismo espíritu conduce aún a los mismos resultados.  El dejar de apreciar y aprovechar las provisiones de la gracia divina ha privado a la iglesia de muchas bendiciones.  Cuán a menudo el Señor habría prolongado la obra de algún fiel ministro si sus labores hubieran sido apreciadas.  Pero si la iglesia permite que el enemigo de las almas pervierta el entendimiento, de modo que se falseen e interpreten mal las palabras y los actos del siervo de Cristo; si se llega a obstruir su camino y estorbar su utilidad, el Señor los priva algunas veces de la bendición que había dado” (343-344).

 

(3) ¿Cuál es a menudo la estrategia del enemigo para contrarrestar la obra de los elegidos de Dios?

 

“Satanás está obrando continuamente por medio de sus agentes para desanimar y destruir a los elegidos por Dios para llevar a cabo una obra grande y buena.  Ellos pueden estar listos para sacrificar aun la vida misma por el adelanto de la causa de Cristo; sin embargo, el gran engañador sugerirá o inspirará dudas a sus hermanos concernientes a ellos, dudas que si se abrigan, destruirán la confianza en su integridad de carácter, y así malograrán su utilidad. Demasiado a menudo tiene éxito en acarrearles, por medio de sus propios hermanos, tal tristeza de corazón que Dios en su gracia interviene para dar descanso a sus perseguidos siervos” (344).

 

CAPÍTULO 39.  El Juicio en Cesarea (Hechos 24).

 

(1) ¿De qué manera trató Pablo de compartir el evangelio ante el gobernador romano en Cesarea?

 

“Pablo trató de dirigir los pensamientos de sus oyentes hacia el gran sacrificio hecho por el pecado. Señaló los sacrificios que eran sombra de los bienes venideros, y presentó entonces a Cristo como la realidad prefigurada por todas esas ceremonias: el objeto al cual todas señalaban como la única fuente de vida y esperanza para el hombre caído. Los santos hombres de la antigüedad se salvaron por la fe en la sangre de Cristo.  Mientras miraban las agonías de muerte de las víctimas sacrificadas, contemplaban a través del abismo de los siglos al Cordero de Dios que habría de quitar el pecado del mundo” (349).

 

(2) ¿Cuáles fueron algunas de las enseñanzas de Pablo ante el procurador romano Félix y su esposa Drusila?

 

“Dios reclama con derecho el amor y la obediencia de todas sus criaturas.  Les ha dado en su ley una norma perfecta de justicia.  Pero muchos olvidan a su Hacedor, y en oposición a su voluntad eligen seguir sus propios caminos. Retribuyen con enemistad el amor que es tan alto como el cielo, tan ancho como el universo.  Dios no puede rebajar los requerimientos de su ley para satisfacer la norma de los impíos; ni pueden los hombres, por su propio poder, satisfacer las demandas de la ley. Solamente por la fe en Cristo puede el pecador ser limpiado de sus culpas y capacitado para prestar obediencia a la ley de su Hacedor” (349-350).

 

( 3) ¿Qué diferencias mostraron las actitudes de Félix y del carcelero de Filipos ante el mensaje de Pablo?

 

“¡Cuánto contrastaba el proceder de Félix con el del carcelero de Filipos! Los siervos del Señor fueron conducidos en cadenas al carcelero, como Pablo a Félix.  La evidencia que dieron de ser sostenidos por un poder divino, su regocijo bajo el sufrimiento y la desgracia, su valentía cuando la tierra temblaba por el terremoto, su espíritu perdonador semejante al de Cristo, produjeron convicción en el corazón del carcelero, y temblando confesó sus pecados y halló perdón. Félix tembló pero no se arrepintió.  El carcelero dio alegremente la bienvenida al Espíritu de Dios en su corazón y en su hogar; Félix pidió al mensajero divino que se fuera.  El uno escogió llegar a ser hijo de Dios y heredero del cielo; el otro echó su suerte con los obradores de iniquidad” (350-351).

 

CAPÍTULO 40.  Pablo Apela a César (Hechos 25:1-12).

 

(1) ¿Por qué Pablo apeló al Cesar ante el nuevo gobernador Festo?

 

“El apóstol sabía que no podía esperar justicia de parte del pueblo que por sus crímenes estaba atrayendo sobre sí la ira de Dios. Sabía que, como el profeta Elías, estaría más seguro entre los paganos que entre los que habían rechazado la luz del cielo y endurecido sus corazones contra el Evangelio.  Cansado de la lucha, su activo espíritu apenas podía soportar los repetidos aplazamientos y la agotadora incertidumbre de su juicio y encarcelamiento.  Por lo tanto, decidió ejercer su derecho de ciudadano romano de apelar a César” (354).

 

(2) ¿Terminó la intolerancia religiosa en los días de los apóstoles?

 

“En lo futuro, hombres que se digan representantes de Cristo seguirán una conducta similar a la de los sacerdotes y príncipes en su manera de tratar a Cristo y a los apóstoles.  En la gran crisis por la cual tendrán que pasar pronto, los fieles siervos de Dios encontrarán la misma dureza de corazón, la misma cruel determinación y el mismo odio implacable” (355).

 

(3) ¿Qué preparación se requiere para la crisis futura?

 

“Todo el que en ese día malo quiera servir sin temor a Dios, de acuerdo con los dictados de su conciencia, necesitará valor, firmeza y conocimiento de Dios y de su Palabra; porque los que sean fieles a Dios serán perseguidos, sus motivos serán condenados, sus mejores esfuerzos serán desfigurados y sus nombres serán denigrados. Satanás obrará con todo su poder engañador para influir en el corazón y obscurecer el entendimiento, para hacer pasar lo malo por bueno, y lo bueno por malo.  Cuanto más fuerte y pura sea la fe del pueblo de Dios, y más firme su determinación de obedecerle, más fieramente tratará Satanás de excitar contra ellos la ira de los que, mientras pretenden ser justos, pisotean la ley de Dios. Se requerirá la más firme confianza, el más heroico propósito, para conservar la fe una vez dada a los santos.

Dios desea que su pueblo se prepare para la crisis venidera.  Esté preparado o no, tendrá que afrontarla; y solamente aquellos que vivan en conformidad con la norma divina, permanecerán firmes en el tiempo de la prueba. Cuando los gobernantes seculares se unan con los ministros de la religión para legislar en asuntos de conciencia, entonces se verá quiénes realmente temen y sirven a Dios. Cuando las tinieblas sean más profundas, la luz de un carácter semejante al de Dios brillará con el máximo fulgor.  Cuando fallen todas las demás confianzas, entonces se verá quiénes confían firmemente en Jehová. Y mientras los enemigos de la verdad estén por doquiera, vigilando a los siervos de Dios para mal, Dios velará por ellos para bien.  Será para ellos como la sombra de un gran peñasco en tierra desierta (355-356).

 

CAPÍTULO 41.  “Casi Me Persuades” (Hechos 25:13-27; 26).

 

(1) ¿Ante quiénes tuvo Pablo la oportunidad de testificar en Cesarea?

 

“PABLO había apelado a César, y Festo no podía hacer otra cosa que enviarlo a Roma.  Pero pasó un tiempo antes que se pudiese encontrar un barco conveniente; y como había otros presos para enviar con Pablo, la consideración de sus casos también ocasionó atraso.  Esto dio a Pablo la oportunidad de exponer las razones de su fe ante los principales hombres de Cesarea, y también al rey Agripa II, el último de los Herodes” (357).

 

(2) ¿Qué contraste se vio entre los dignatarios reunidos y el apóstol prisionero?

 

“En honor de sus visitantes, Festo había tratado de hacer imponente esta ocasión.  Los ricos mantos del procurador y sus invitados, las espadas de sus soldados, y la resplandeciente armadura de sus comandantes, contribuían a dar relumbre a la escena.

Y ahora Pablo, maniatado todavía, estaba ante la compañía reunida.  ¡Qué contraste se presentaba allí! Agripa y Bernice poseían poder y jerarquía, y por eso eran favorecidos por el mundo.  Pero estaban desprovistos de los rasgos de carácter que Dios estima.  Eran transgresores de su ley, corrompidos de corazón y vida.  Su conducta era aborrecida por el Cielo.

El anciano preso, encadenado a los soldados que le servían de guardia, no tenía en su apariencia nada que indujera al mundo a rendirle homenaje. Sin embargo, en ese hombre aparentemente sin amigos ni riquezas ni elevada posición, y mantenido preso a causa de su fe en el Hijo de Dios, todo el cielo estaba interesado” (358).

 

(3) ¿Cuál fue el tema elegido por Pablo y que efecto produjo?

 

“Pablo relató la historia de su conversión desde su empecinado descreimiento hasta que aceptó la fe en Jesús de Nazaret como el Redentor del mundo...

Con claridad y poder Pablo repasó ante Agripa los principales acontecimientos relacionados con la vida de Cristo en la tierra. Testificó que el Mesías de las profecías ya había aparecido en la persona de Jesús de Nazaret...

Todos habían escuchado extasiados el relato que hiciera Pablo de las cosas maravillosas que había experimentado.  El apóstol se estaba espaciando en su tema favorito.  Ninguno de los que le oían podía dudar de su sinceridad...

Profundamente afectado, Agripa perdió por un momento de vista todo lo que le rodeaba y la dignidad de su posición.  Consciente sólo de las verdades que había oído, viendo al humilde preso de pie ante él como embajador de Dios, contestó involuntariamente: ‘Por poco me persuades a ser Cristiano’” (359-361).

 

CAPÍTULO 42.  El Viaje y el Naufragio (Hechos 27; 28:1-10).

 

(1) ¿Qué dificultades aguardaban a Pablo en viaje a Roma?

 

“En el primer siglo de la era cristiana, el viajar por mar se caracterizaba por grandes dificultades y peligros.  Los marineros se guiaban en gran parte por la posición del sol y de las estrellas; y cuando éstos no aparecían y había indicios de tormenta, los dueños de los barcos tenían miedo de aventurarse al mar abierto.  Durante una parte del año, la navegación segura era casi imposible” (362).

 

(2) ¿Qué actitud asumió Pablo ante las dificultades del viaje?

 

“El apóstol, sin vacilar, les aconsejó que quedaran donde estaban...  Pero el piloto, el patrón de la nave y la mayoría de los pasajeros y la tripulación, no quisieron aceptar este consejo... 

Durante catorce días fueron llevados a la deriva bajo un cielo sin sol y sin estrellas.  El apóstol, aunque sufría físicamente, tenía palabras de esperanza para la hora más negra, y tendía una mano de ayuda en toda emergencia...

Estas palabras despertaron la esperanza.  Y pasajeros y tripulantes sacudieron su apatía.  Había todavía mucho que hacer, y debían ejercer todo esfuerzo posible para evitar la destrucción...

Les esperaba todavía la hora más crítica.  Otra vez el apóstol les habló palabras de ánimo, y rogó a todos, tanto marineros como pasajeros, que comieran algo...

Pablo se mostró activo entre los que ministraban a la comodidad de los demás” (363-367).

 

(3) ¿Cómo usó el apóstol las oportunidades misioneras?

 

“Durante los tres meses que los náufragos se quedaron en Melita, Pablo y sus compañeros en el trabajo aprovecharon muchas oportunidades de predicar el Evangelio.  De manera notable el Señor obró mediante ellos.  Por causa de Pablo, toda la compañía de los náufragos fueron tratados con suma bondad; se suplieron todas sus necesidades, y al abandonar Melita fueron provistos liberalmente de todo lo necesario para su viaje” (367-368).

 

SESIÓN X.  PABLO EN ROMA (369-403).

 

CAPÍTULO 43.  En Roma (Hechos 28:11-31; Filemón).

 

(1) ¿Qué uso le dio Pablo a los dos años que estuvo en Roma bajo arresto domiciliario?

 

“Por providencia de Dios, este aplazamiento tuvo por resultado el adelanto del Evangelio.  Mediante el favor de los encargados de la guardia, le fue permitido a Pablo residir en una cómoda vivienda, donde podía tratar libremente con sus amigos y también declarar diariamente la verdad a cuantos acudían a oírle...

Durante ese tiempo no se olvidó de las iglesias que había establecido en muchos países.  Comprendiendo los peligros que amenazaban a los convertidos a la nueva fe, el apóstol procuraba, en tanto le era posible, atender a sus necesidades por medio de cartas de amonestación e instrucciones prácticas” (374).

 

(2) ¿Quién encontró a Dios por el trabajo de Pablo en Roma?

 

“Entre los que dieron su corazón a Dios a causa de las labores de Pablo en Roma, estaba Onésimo, esclavo pagano que había perjudicado a su amo Filemón, creyente cristiano de Colosas, y había escapado a Roma.  En la bondad de su corazón, Pablo trató de aliviar al desdichado fugitivo en su pobreza y desgracia, y entonces procuró derramar la luz de la verdad en su mente entenebrecida.  Onésimo atendió las palabras de vida, confesó sus pecados y se convirtió a la fe de Cristo” (376).

 

(3) ¿De qué manera el caso de Onésimo ilustra el plan de salvación?

 

“¡Qué adecuada ilustración del amor de Cristo hacia el pecador arrepentido! El siervo que había defraudado a su amo no tenía nada con que hacer la restitución.  El pecador que ha robado a Dios años de servicio, no tiene medios para cancelar su deuda.  Jesús se interpone entre el pecador y Dios, diciendo:  Yo pagaré la deuda. Perdona al pecador; yo sufriré en su lugar” (378).

 

CAPÍTULO 44.  En la Casa de César.

 

(1) ¿Qué clases sociales fueron alcanzadas por la influencia de Pablo?

 

“EL EVANGELIO ha logrado siempre sus mayores éxitos entre las clases humildes...  Pero entre las fatigadas y menesterosas víctimas de la opresión y aun de entre los infelices esclavos, muchos escuchaban gozosamente las palabras de Pablo, y en la fe de Cristo hallaban la esperanza y paz que les daban aliento para sobrellevar las innumerables penalidades que les tocaban en suerte.

Sin embargo, aunque el apóstol comenzó su obra con los pobres y humildes, la influencia de ella se dilató hasta alcanzar el mismo palacio del emperador” (381).

 

(2) ¿Qué lección deja el testimonio de Pablo desde la cárcel?

 

“La paciencia tiene sus victorias lo mismo que el valor.  Mediante la mansedumbre en las pruebas, tanto como por el arrojo en las empresas, pueden ganarse almas para Cristo.  Los cristianos que demuestren paciencia y alegría bajo la desgracia y los sufrimientos, que arrastran aun la misma muerte con la paz y calma que otorga una fe inquebrantable, pueden realizar mucho más para el Evangelio que lo que habrían realizado en una vida larga de fiel labor. Frecuentemente, cuando el siervo de Dios es retirado del servicio activo por una misteriosa providencia que nuestra escasa visión lamentaría, lo es por designio de Dios para cumplir una obra que de otra manera nunca se hubiese realizado” (384).

 

(3) ¿Eximen las dificultades del deber cristiano de dar testimonio?

 

“Aquel cuyo corazón está resuelto a servir a Dios encontrará oportunidades para testificar en su favor.  Las dificultades serán impotentes para detener al que esté resuelto a buscar primero el reino de Dios y su justicia.  Por el poder adquirido en la oración y el estudio de la Palabra, buscará la virtud y abandonará el vicio. Mirando a Jesús, el autor y consumador de la fe, quien soportó la contradicción de los pecadores contra sí mismo, el creyente afrontará voluntariamente y con valor el desprecio y el escarnio. Aquel cuya palabra es verdad promete ayuda y gracia suficientes para toda circunstancia. Sus brazos eternos rodean al alma que se vuelve a él en busca de ayuda” (386).

 

CAPÍTULO 45.  Cartas Escritas Desde Roma.

 

(1) ¿Por qué Pablo destacó la importancia de conocer a Dios en su carta a los colosenses?

 

“El conocimiento de Dios, como está revelado en Cristo, es el conocimiento que deben tener todos los que están salvos.  Este es el conocimiento que obra la transformación del carácter.  Recibido en la vida, volverá a crear en el alma la imagen de Cristo.  Tal es el conocimiento que Dios invita a sus hijos a obtener, pues en comparación con él todo lo demás es vanidad y nada” (392).

 

(2) ¿Qué lecciones dejan las tribulaciones de Pablo en Roma?

 

“En esa experiencia de Pablo hay una lección para nosotros; nos revela la manera en que Dios obra.  El Señor puede sacar victoria de lo que nos parece desconcierto y derrota.  Estamos en peligro de olvidar a Dios, de mirar las cosas que se ven, en vez de contemplar con los ojos de la fe las cosas que no se ven.  Cuando viene la desgracia o el infortunio, estamos listos para culpar a Dios de negligencia o crueldad.  Si ve conveniente interrumpir nuestro servicio en alguna actividad, nos lamentamos, sin detenernos a reflexionar que así Dios puede estar obrando para nuestro bien.  Necesitamos aprender que la corrección es parte de su gran plan y que bajo la vara de la aflicción, el cristiano puede hacer, a veces, más por su Maestro que cuando está ocupado en el servicio activo” (397).

 

(3) ¿Cómo se relaciona el factor humano con el divino en la obra de la salvación según la epístola a los filipenses?

 

“La obra de ganar la salvación es una operación mancomunada.  Debe haber cooperación entre Dios y el pecador arrepentido.  Es necesaria para la formación de principios rectos de carácter.  El hombre debe hacer fervientes esfuerzos para vencer lo que le impide obtener la perfección.  Pero depende enteramente de Dios para alcanzar el éxito.  Los esfuerzos humanos, por sí solos, son insuficientes.  Sin la ayuda del poder divino, no se conseguirá nada.  Dios obra y el hombre obra.  La resistencia a la tentación debe venir del hombre, quien debe obtener su poder de Dios.  Por un lado hay sabiduría, compasión y poder infinitos, y por el otro, debilidad, perversidad, impotencia absoluta.

Dios desea que tengamos dominio sobre nosotros mismos, pero no puede ayudarnos sin nuestro consentimiento y cooperación.  El Espíritu divino obra por medio de los poderes y facultades otorgados al hombre.  Por naturaleza, no estamos capacitados para armonizar nuestros propósitos, deseos e inclinaciones con la voluntad de Dios; pero si tenemos el deseo de que Dios cree en nosotros la voluntad, el Salvador lo efectuará por nosotros...

El que desea adquirir un carácter fuerte y armónico, el que desea ser un cristiano equilibrado, debe darlo todo a Cristo y hacerlo todo por él; porque el Redentor no aceptará un servicio a medias.  Debe aprender cada  día el significado de la sumisión propia.  Debe estudiar la Palabra de Dios, para aprender su significado y obedecer sus preceptos.  De ese modo puede alcanzar la norma de la excelencia cristiana.  Día a día Dios trabaja con él, para perfeccionar el carácter que será capaz de resistir en el momento de la prueba final.  Y día tras día el creyente hace ante hombres y ángeles un experimento sublime, que demuestra lo que el Evangelio puede hacer en favor de los seres humanos caídos” (398-399).

 

CAPÍTULO 46.  Pablo en Libertad.

 

(1) ¿Cómo era el emperador romano a quién Pablo había apelado?

 

“Pablo no podía esperar mucha justicia del César a quien había apelado.  Nerón era de moral más degradada y de carácter más frívolo, y al mismo tiempo capaz de crueldades más atroces que cuantos gobernantes le habían precedido.  Las riendas del gobierno no podrían haber sido confiadas a un dirigente más despótico, El primer año de su reinado se destacó por el envenenamiento de su hermanastro, heredero legítimo del trono.  De un abismo a otro de vicios y crímenes, Nerón había descendido hasta asesinar a su propia madre y después a su esposa.  No hubo atrocidad que no perpetrara ni vileza a la cual no se sometiese.  A cada alma noble inspiraba solamente aborrecimiento y desprecio” (401).

 

(2) ¿Por qué obtuvo Pablo su libertad temporal?

 

“Y Dios protegió a su siervo.  En ocasión de la vista de la causa de Pablo, las denuncias hechas en su contra no pudieron ser probadas; y contrariamente a la expectativa general, y con una consideración por la justicia totalmente opuesta a su carácter, Nerón absolvió al procesado.  Se le quitaron las cadenas; Pablo volvió a ser libre” (402).

 

(3) ¿Qué motivó una persecución de los cristianos en tiempos de Nerón?

 

“Por entonces estalló en Roma un terrible incendio que consumió casi media ciudad.  Según rumores, el mismo Nerón habría sido el incendiario, pero a fin de alejar  toda sospecha de sí mismo hizo alarde de gran generosidad ayudando a los desamparados y sin hogar.  Sin embargo, se lo acusó del crimen.  El pueblo se sintió trastornado y se enfureció, y para desviar la atención del pueblo, y al mismo tiempo para hacer desaparecer de la ciudad a esa gente que temía y odiaba, Nerón desvió la acusación hacia los cristianos. Su ardid tuvo éxito y millares de seguidores de Cristo, hombres, mujeres y niños, fueron cruelmente asesinados” (402-403).

 

SESIÓN XI.  TESTIMONIO Y MUERTE DE PABLO (404-423).

 

CAPÍTULO 47.  El Ultimo Arresto de Pablo.

 

(1) ¿Por qué Pablo fue puesto nuevamente en prisión?

 

“NO PODÍA escapar a la atención de sus enemigos la obra de Pablo entre las iglesias después de su absolución en Roma.  Desde los comienzos de la persecución de Nerón, los cristianos se convirtieron por doquier en una secta proscrita.  Pasado algún tiempo, los judíos incrédulos concibieron la idea de achacar a Pablo el crimen de haber instigado el incendio de Roma.  Ninguno de ellos, ni por un instante, lo creyó culpable; pero sabían que semejante acusación, hecha con la menor apariencia de probabilidad, acarrearía su condena.  Debido a sus esfuerzos, Pablo fue detenido nuevamente y llevado en seguida a su prisión final” (404).

 

(2) ¿Por qué Pablo fue quedando solo?

 

“Los pocos amigos que habían compartido las penurias del apóstol, comenzaron a abandonarlo; algunos simplemente lo dejaron solo, otros salieron a cumplir misiones definidas en favor de diversas iglesias, Figelo y Hermógenes fueron los primeros en irse.  Luego Demas, desanimado por las crecientes nubes de dificultades y peligros, abandonó al apóstol perseguido.  Pablo envió a Crescente a las iglesias de Galacia.  Tito fue a Dalmacia y Tíquico a Efeso.  Al escribir a Timoteo acerca de su situación, Pablo dijo: "Sólo Lucas está conmigo" (2 Tim. 4: 11).  Nunca había necesitado tanto el apóstol el servicio de sus hermanos como entonces, puesto que estaba debilitado por la edad, fatigado, enfermo y confinado en una húmeda y oscura celda subterránea de una prisión romana.  Los servicios de Lucas, el amado discípulo y fiel amigo, eran un gran consuelo para Pablo y le permitían comunicarse con sus hermanos y con el mundo exterior” (404-405).

 

(3) ¿Quién asistió al apóstol prisionero?

 

“En ese período de prueba, el corazón de Pablo fue animado gracias a las frecuentes visitas de Onesíforo.  Este amable ciudadano de Efeso hizo todo lo posible para aminorar la dureza del encarcelamiento del apóstol.  Su amado maestro estaba encadenado por causa de la verdad mientras él estaba libre; y no escatimó ningún esfuerzo para hacer más soportable la suerte de Pablo...

El anhelo de amor y simpatía ha sido implantado en el corazón por Dios mismo.  Cristo, en su hora de agonía en el Getsemaní, anheló la simpatía de sus discípulos.  Y Pablo, aunque aparentemente indiferente a las penurias y los sufrimientos, deseaba vivamente simpatía y amistad.  La visita de Onesíforo, testimonio de su fidelidad en una hora de soledad y abandono, infundió alegría y ánimo en quien había dedicado su vida a servir a los demás” (405).

 

CAPÍTULO 48.  Nuevamente Ante Nerón.

 

(1) ¿En qué circunstancia compareció Pablo ante Nerón?

 

“CUANDO Pablo recibió la orden de comparecer ante Nerón para la vista de su causa, tenía ante sí la perspectiva de una muerte segura.  La gravedad del crimen que se le imputaba y la generalizada animadversión hacia los cristianos dejaban pocas esperanzas de un resultado favorable...

Pero cuando Pablo compareció ante Nerón nadie se aventuró a actuar como su consejero o abogado; no había amigo a mano para llevar siquiera un registro de las acusaciones que se lanzaron contra él, o de los argumentos que presentó para defenderse.  Entre los cristianos en Roma no hubo quien compareciera para apoyarlo en esa hora de prueba” (406).

 

(2) ¿Qué oportunidad tuvo Nerón ante el testimonio de Pablo?

 

“Nunca había oído Nerón la verdad como en aquella ocasión.  Nunca se le había revelado de tal manera la enorme culpabilidad de su conducta.  La luz del cielo penetró hasta las reconditeces de su alma contaminada por el pecado, y tembló aterrorizado al pensar en un tribunal ante el cual él, el gobernante del mundo, habría de comparecer finalmente para que sus hechos recibieran su justa condenación.  Temía al Dios del apóstol, y no se atrevió a dictar sentencia contra él, pues nadie había podido confirmar sus acusaciones.  Un sentimiento de pavor contuvo por un tiempo su sanguinario espíritu.

Por un momento el cielo se abrió ante el culpable y empedernido Nerón, y su paz y pureza le parecieron deseables.  En ese momento se le extendió incluso a él la misericordiosa invitación.  Pero sólo por un instante acogió la idea del perdón.  Después mandó que llevaran de nuevo a Pablo a la mazmorra; y mientras se cerraba la puerta tras el mensajero de Dios, al emperador de Roma se le cerró para siempre la puerta del arrepentimiento.  Ningún resplandor celestial había de penetrar las tinieblas que lo rodeaban.  Pronto iba a sufrir los juicios retributivos de Dios” (409).

 

(3) ¿Cuál fue el fin del emperador Nerón?

 

“No mucho después de esto, Nerón zarpó para comenzar su vergonzosa expedición a Grecia, donde se deshonró a sí mismo y a su reino debido a su vil y degradante frivolidad.  Al regresar a Roma con gran pompa, se rodeó de sus cortesanos y se dedicó a cometer repulsivos actos de libertinaje.  En medio de la orgía se oyó la noticia de que había tumulto en las calles.  Se envió a un mensajero para que averiguara qué pasaba, el cual regresó con la aterradora noticia de que Galba, al frente de un ejército, marchaba rápidamente sobre Roma, que ya había estallado la insurrección en la ciudad y que las calles estaban llenas de un populacho enardecido, que amenazaba de muerte al emperador y a todos sus partidarios, y que se acercaba rápidamente al palacio.

En ese momento de peligro, Nerón no tenía, como el fiel Pablo, un Dios poderoso y compasivo en quien confiar.  Temeroso de los sufrimientos y la posible tortura que podría verse obligado a soportar a manos de la turba, el infeliz tirano pensó en suicidarse, pero en el momento crucial le faltó el valor.  Presa del terror, huyó vergonzosamente de la ciudad y buscó refugio en una casa de campo a pocos kilómetros de distancia; pero de nada le valió.  Pronto se descubrió su escondite, y cuando se acercaban los soldados de caballería que lo perseguían, llamó a un esclavo en su auxilio, y se infligió una herida mortal.  Así pereció el tirano Nerón a la temprana edad de treinta y dos años” (410).

 

CAPÍTULO 49  La Ultima Carta de Pablo (2 Timoteo)

 

(1) ¿Qué dos extremos deben evitarse?

 

“Odiar y reprender el pecado y al mismo tiempo manifestar misericordia y ternura hacia el pecador, es tarea difícil.  Cuanto más fervoroso sea nuestro esfuerzo para obtener santidad de vida y corazón, tanto más aguda será nuestra percepción del pecado y más decidida nuestra desaprobación frente a cualquier desviación de lo recto.  Debemos cuidarnos de no ser excesivamente severos hacia los que obran mal, pero al mismo tiempo no debemos perder de vista la suma gravedad del pecado.  Es necesario manifestar paciencia y amor cristiano por el pecador; pero también existe el peligro de ser tan tolerantes con sus errores, que le parezca inmerecida la reprensión, y la rechace como innecesaria e injusta” (415).

 

(2) ¿Cuáles son los peligros de una actitud indulgente?

 

“A veces los ministros del Evangelio causan mucho daño al permitir que su lenidad hacia los que yerran degenere en tolerancia de pecados y hasta en su participación en ellos.  De este modo son inducidos a excusar y no darle importancia a lo que Dios condena; y después de un tiempo se ciegan de tal modo que son capaces de elogiar a los mismos a quienes Dios les ordenó reprender.  El que ha embotado sus percepciones espirituales al tolerar pecaminosamente a los que Dios condena, no tardará en cometer un pecado mayor al manifestar severidad y dureza hacia aquellos a quienes Dios aprueba” (415-416).

 

(3) ¿Cuál es el ejemplo de Pablo para la iglesia actual?

 

“Lo que la iglesia necesita en estos días de peligro es un ejército de obreros que, como Pablo, se hayan educado para ser útiles, tengan una experiencia profunda en las cosas de Dios y estén llenos de fervor y celo.  Se necesitan hombres santificados y abnegados, hombres que no esquiven las pruebas y la responsabilidad; hombres valientes y veraces; hombres en cuyos corazones Cristo constituya la "esperanza de gloria," y quienes, con los labios tocados por el fuego santo, prediquen la Palabra.  Por carecer de tales obreros la causa de Dios languidece, y errores fatales, cual veneno mortífero, corrompen la moral y agostan las esperanzas de una gran parte de la raza humana” (418-419).

 

CAPÍTULO 50.  Condenado a Muerte.

 

(1) ¿En qué circunstancias Pablo fue condenado a muerte?

 

“DURANTE la vista del proceso final de Pablo ante Nerón, éste quedó vivamente impresionado por la lógica argumentación del procesado, de suerte que sin absolverle ni condenarle, difirió el fallo.  Pero no tardó en renacer la malicia del emperador contra Pablo.  Exasperado al no poder atajar los progresos de la religión cristiana aun en la misma casa imperial, determinó condenar a muerte al apóstol en cuanto se deparase una oportuna ocasión.  No tardó en pronunciar la sentencia de muerte; pero como Pablo era ciudadano romano, no se le podía atormentar, y así se le condenó a la decapitación.

El apóstol fue conducido secretamente al lugar de ejecución.  A pocos se les permitió presenciarla, porque alarmados sus perseguidores por la amplitud de su influencia, temieron que el espectáculo de su muerte ganara más conversos al cristianismo.  Pero aun los empedernidos soldados que le escoltaban, al escuchar sus últimas palabras, asombráronse de ver la placidez y hasta el gozo de la víctima en presencia de la muerte.  Para algunos de los circunstantes fue sabor de vida para vida el contemplar su martirio, su espíritu de perdón para con los verdugos y su inquebrantable confianza en Cristo hasta el último momento.  Varios de ellos aceptaron al Salvador predicado por Pablo, y no tardaron en sellar intrépidamente su fe con su sangre” (420).

 

(2) ¿Cuan grande es el poder de la influencia?

 

“Pablo llevaba consigo el ambiente del cielo.  Todos cuantos le trataban sentían la influencia de su unión con Cristo.  Daba mayor valía a su predicación la circunstancia de que sus obras estaban de acuerdo con sus palabras.  En esto consiste el poder de la verdad.  La impremeditada e inconsciente influencia de una vida santa, es el más convincente sermón que puede predicarse en favor del cristianismo.  Puede ser que los argumentos, por irrebatibles que sean, no provoquen más que oposición; pero un ejemplo piadoso entraña fuerza irresistible” (421).

 

(3) ¿Cuáles fueron los últimos pensamientos de Pablo?

 

“Sus pensamientos y esperanzas estaban concentrados en la segunda venida de su Señor.  Y al caer la espada del verdugo, y agolparse sobre el mártir las sombras de la muerte, se lanzó delante su último pensamiento -como lo hará el primero que de él brote en el momento del gran despertar - al encuentro del Autor de la vida que le dará la bienvenida al gozo de los bienaventurados” (423).

 

SESIÓN XII.  PEDRO Y JUAN (424-459).

 

CAPÍTULO 51.  Fiel Subpastor (1 Pedro).

 

(1) ¿De qué manera el amor calificó a Pedro para el servicio?

 

“Cristo mencionó a Pedro solamente una condición de servicio: " ¿Me amas? Esa es la calificación indispensable.  Aunque Pedro poseyera todas las otras, sin el amor de Cristo no podía ser un fiel pastor del rebaño de Dios.  El conocimiento, la benevolencia, la elocuencia, el fervor, son esenciales en la buena obra; pero sin el amor de Cristo en el corazón, la obra del ministro cristiano es un fracaso” (425).

 

(2) ¿De qué tratan las epístolas de Pedro?

 

“En los últimos años de su ministerio, Pedro fue inspirado a escribir a los creyentes "esparcidos en Pronto, en Galacia, en Capadocia, en Asia y en Bitinia."           Sus cartas fueron el medio de despertar el ánimo y fortalecer la fe de los que soportaban pruebas y aflicciones, y de estimular a las buenas obras a los que, atravesando por diversas tentaciones, estaban en peligro de perder su confianza en Dios.  Estas cartas demuestran haber sido escritas por uno en quien abundaban tanto los sufrimientos de Cristo como su consolación; por uno cuyo ser entero había sido transformado por la gracia de Dios y cuya esperanza en la vida eterna era segura e inconmovible” (426).

 

(3) ¿Por qué permite el Señor las pruebas?

 

“Las pruebas constituyen parte de la educación en la escuela de Cristo, para purificar a los hijos de Dios de las escorias terrenales.  Porque Dios está dirigiendo a sus hijos, se presentan las experiencias angustiosas.  Las pruebas y los obstáculos constituyen métodos elegidos por él como disciplina y condiciones para el éxito.  Aquel que lee el corazón de los hombres conoce sus debilidades mejor que ellos mismos.  Ve que algunos tienen cualidades, que, dirigidas correctamente, pueden ser usadas para el adelantamiento de su obra.  En su providencia, conduce esas almas en medio de diferentes condiciones y variadas circunstancias, para que puedan descubrir los defectos que ellos mismos no reconocían.  Les da oportunidad de vencer esos defectos y prepararse para servir a Dios.  A menudo permite que ardan los fuegos de la aflicción para purificarlos” (432).

 

CAPÍTULO 52.  Firme Hasta el Fin (2 Pedro).

 

(1) ¿Cómo es posible perfeccionar el carácter?

 

“A nadie se le impide alcanzar, en su esfera, la perfección de un carácter cristiano.  Por el sacrificio de Cristo se ha provisto para que los creyentes reciban todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad.  Dios nos invita a que alcancemos la norma de perfección y pone como ejemplo delante de nosotros el carácter de Cristo.  En su humanidad, perfeccionada por una vida de constante resistencia al mal, el Salvador mostró que cooperando con la Divinidad los seres humanos pueden alcanzar la perfección de carácter en esta vida.  Esa es la seguridad que nos da Dios de que nosotros también podemos obtener una victoria completa.

Ante los creyentes se presenta la maravillosa posibilidad de llegar a ser semejantes a Cristo, obedientes a todos los principios de la ley de Dios.  Pero por sí mismo el hombre es absolutamente incapaz de alcanzar esas condiciones.  La santidad, que según la Palabra de Dios debe poseer antes de poder ser salvo, es el resultado del trabajo de la gracia divina sobre el que se somete en obediencia a la disciplina y a las influencias refrenadoras del Espíritu de verdad.  La obediencia del hombre puede ser hecha perfecta únicamente por el incienso de la justicia de Cristo, que llena con fragancia divina cada acto de acatamiento.  La parte que le toca a cada cristiano es perseverar en la lucha por vencer cada falta.  Constantemente debe orar al Salvador para que sane las dolencias de su alma enferma por el pecado.  El hombre no tiene la sabiduría y la fuerza para vencer; ellas vienen del Señor, y él las confiere a los que en humillación y contrición  buscan su ayuda” (439).

 

(2) ¿Cuánto abarca la santificación?

 

“La obra de transformación de la impiedad a la santidad es continua.  Día tras día Dios obra la santificación del hombre, y éste debe cooperar con él, haciendo esfuerzos perseverantes a fin de cultivar hábitos correctos.  Debe añadir gracia sobre gracia; y mientras el hombre trabaja según el plan de adición, Dios obra para él según el plan de multiplicación, Nuestro Salvador está siempre listo para oír y contestar la oración de un corazón contrito, y multiplica para los fieles su gracia y paz.  Gozosamente derrama sobre ellos las bendiciones que necesitan en sus luchas contra los males que los acosan” (439-440).

 

(3) ¿Cómo murió el apóstol Pedro?

 

“A Pedro, por ser judío y extranjero, le condenaron a recibir azotes y a ser crucificado después.  En perspectivas de esa espantosa muerte, el apóstol recordó su gravísimo pecado de negar a Jesús en la hora de su prueba.  Aunque una vez se había mostrado tan poco dispuesto a reconocer la cruz, tenía ahora por gozo dar su vida por el Evangelio, sintiendo tan sólo que fuese demasiada honra para él morir como había muerto el Señor a quien había negado.  Pedro se había arrepentido sinceramente de su pecado, y Cristo le había perdonado, según lo comprueba el altísimo encargo de apacentar a las ovejas y corderos del rebaño.  Pero Pedro no podía perdonarse a sí mismo.  Ni aun el pensamiento de las agonías de la muerte que le aguardaba era capaz de mitigar la amargura de su aflicción y arrepentimiento.  Como último favor, suplicó a sus verdugos que lo crucificaran cabeza abajo.  La súplica fue otorgada, y de esa manera murió el gran apóstol Pedro” (444).

 

CAPÍTULO 53.  Juan el Amado.

 

(1) ¿Cómo era el carácter natural de Juan?

 

“La devoción abnegada y el amor confiado manifestados en la vida y el carácter de Juan, presentan lecciones de incalculable valor para la iglesia cristiana.  Juan no poseía por naturaleza la belleza de carácter que reveló en su postrer experiencia.  Tenía defectos graves.  No solamente era orgulloso, pretencioso y ambicioso de honor, sino también impetuoso, resintiéndose por la injusticia.  El y su hermano eran llamados "hijos del trueno." Mal genio, deseo de venganza, espíritu de crítica, todo eso se encontraba en el discípulo amado.  Pero, debajo de ello el Maestro divino discernía un corazón ardiente, sincero y amante.  Jesús reprendió su egoísmo, frustró sus ambiciones, probó su fe, y le reveló aquello por lo que su alma suspiraba: la hermosura de la santidad, el poder transformador del amor” (445-446).

 

(2) ¿Qué transformación experimentó Juan al relacionarse con Jesús?

 

“La profundidad y fervor del afecto de Juan hacia su Maestro no era la causa del amor de Cristo hacia él, sino el efecto de ese amor.  Juan deseaba llegar a ser semejante a Jesús, y bajo la influencia transformadora del amor de Cristo, llegó a ser manso y humilde.  Su yo estaba escondido en Jesús.  Sobre todos sus compañeros, Juan se entregó al poder de esa maravillosa vida...  Juan conoció al Salvador por experiencia propia.  Las lecciones de su Maestro se grabaron sobre su alma.  Cuando él testificaba de la gracia del Salvador, su lenguaje sencillo era elocuente por el amor que llenaba todo su ser” (449).

 

(3) ¿Cómo llegó Juan a ser el discípulo del amor?

 

“A causa de su profundo amor hacia Cristo, Juan deseaba siempre estar cerca de él.  El Salvador amaba a los doce, pero el espíritu de Juan era el más receptivo.  Era más joven que los demás y con mayor confianza infantil, abrió su corazón a Jesús.  Así llegó a simpatizar más con Cristo, y mediante él, las más profundas lecciones espirituales de Cristo fueron comunicadas al pueblo.

Jesús ama a aquellos que representan al Padre, y Juan pudo hablar del amor del Padre, como no lo pudo hacer ningún otro de los discípulos. Reveló a sus semejantes lo que sentía en su propia alma, representando en su carácter los atributos de Dios. La gloria del Señor se expresaba en su semblante. La belleza de la santidad que le había transformado brillaba en su rostro con resplandor semejante al de Cristo. En su adoración y amor contemplaba al Salvador hasta que la semejanza a Cristo y el compañerismo con él llegaron a ser su único deseo, y en su carácter se reflejó el carácter de su Maestro” (450).

 

CAPÍTULO 54.  Un Testigo Fiel (1, 2, 3 Juan).

 

(1) ¿Cómo era la predicación de Juan?

 

“DESPUÉS de la ascensión de Cristo, Juan se destaca como fiel y ardoroso obrero del Maestro.  Juntamente con los otros discípulos disfrutó del derramamiento del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, y con renovado celo y poder continuó hablando a la gente las palabras de vida, procurando llevar sus pensamientos hacia el Invisible.  Era un predicador poderoso, ferviente y profundamente solícito. Con hermoso lenguaje y una voz musical, relataba las palabras y las obras de Cristo; hablaba en una forma que impresionaba los corazones de aquellos que le escuchaban. La sencillez de sus palabras, el poder sublime de la verdad que enunciaba, y el fervor que caracterizaba su enseñanza, le daban acceso a todas las clases sociales” (451).

 

(2) ¿Cuáles son los grandes peligros de la iglesia?

 

“El mayor peligro de la iglesia de Cristo no es la oposición del mundo. Es el mal acariciado en los corazones de los creyentes lo que produce el más grave desastre, y lo que, seguramente, más retardará el progreso de la causa de Dios. No hay forma más segura para destruir la espiritualidad que abrigar envidia, sospecha, crítica o malicia.  Por otro lado, el testimonio más fuerte de que Dios ha enviado a su Hijo al mundo, es la armonía y unión entre hombres de distintos caracteres que forman su iglesia.  El privilegio de los seguidores de Cristo es dar ese testimonio. Pero para poder hacerlo, deben colocarse bajo las órdenes de Cristo.  Sus caracteres deben conformarse a su carácter, y sus voluntades a la suya” (453-454).

 

(3) ¿Qué equilibrio existe en las epístolas de Juan?

 

“Juan se llenaba de tristeza al ver penetrar en la iglesia esos errores venenosos.  Veía los peligros a los cuales ella estaba expuesta y afrontaba la emergencia con presteza y decisión.  Las epístolas de Juan respiran el espíritu del amor.  Parecería que las hubiera escrito con pluma entintada de amor.  Pero cuando se encontraba con los que estaban transgrediendo la ley de Dios, y sin embargo aseveraban que estaban viviendo sin pecado, no vacilaba en amonestarles acerca de su terrible engaño” (457).

 

SESIÓN XIII.  LA IGLESIA Y EL ÚLTIMO APÓSTOL (460-496).

 

CAPÍTULO 55.  Transformado por Gracia.

 

(1) ¿Cuál es la extensión de la santificación?

 

“La santificación no es obra de un momento, una hora, o un día, sino de toda la vida.  No se la consigue por medio de un feliz arranque de los sentimientos, sino que es el resultado de morir constantemente al pecado y vivir cada día para Cristo.  No pueden corregirse los males ni producirse reformas en el carácter por medio de esfuerzos débiles e intermitentes.  Solamente venceremos mediante un prolongado y perseverante trabajo, penosa disciplina y duro conflicto.  No sabemos en el día actual cuán intenso será nuestro conflicto en el siguiente.  Mientras reine Satanás, tendremos que dominarnos a nosotros mismos y vencer los pecados que nos rodean; mientras dure la vida, no habrá un momento de descanso, un lugar al cual podamos llegar y decir: Alcancé plenamente el blanco. La santificación es el resultado de la obediencia prestada durante toda la vida” (462-463).

 

(2) ¿Es posible pretender la impecabilidad?

 

“Ningún apóstol o profeta pretendió haber vivido sin pecado. Hombres que han vivido lo más cerca de Dios, hombres que sacrificaron sus vidas antes de cometer a sabiendas un acto pecaminoso, hombres a quienes Dios honró con luz divina y poder, confesaron su naturaleza pecaminosa. No pusieron su confianza en la carne, no pretendieron poseer una justicia propia, sino que confiaron completamente en la justicia de Cristo.

Así debe ser con todos los que contemplan a Jesús.  Cuanto más nos acerquemos a él y cuanto más claramente discernamos la pureza de su carácter, tanto más claramente veremos la extraordinaria gravedad del pecado y tanto menos nos sentiremos tentados a exaltarnos a nosotros mismos.  Habrá un continuo esfuerzo del alma para acercarse a Dios; una constante, ferviente y dolorosa confesión del pecado y una humillación del corazón ante él.  En cada paso de avance que demos en la experiencia cristiana, nuestro arrepentimiento será más profundo.  Conoceremos que la suficiencia solamente se encuentra en Cristo...

Escriban los ángeles la historia de las santas contiendas y conflictos del pueblo de Dios y registren sus oraciones y lágrimas; pero no sea Dios deshonrado por la declaración hecha por labios humanos: No tengo pecado; soy santo.  Nunca pronunciarán los labios santificados tan presuntuosas palabras” (463-464).

 

(3) ¿En qué consiste la verdadera santidad?

 

“La verdadera santificación significa amor perfecto, obediencia perfecta y conformidad perfecta a la voluntad de Dios.  Somos santificados por Dios mediante la obediencia a la verdad.  Nuestra conciencia debe ser purificada de las obras de muerte sirviendo al Dios viviente.  Todavía no somos perfectos; pero es nuestro privilegio separarnos de los lazos del yo y del pecado y avanzar hacia la perfección. Grandes posibilidades, altos y santos fines están al alcance de todos”(466).

 

CAPÍTULO 56.  Patmos.

 

(1) ¿Qué pruebas soportó el anciano Juan en Roma?

 

“El emperador Domiciano estaba lleno de ira. No podía refutar los razonamientos del fiel abogado de Cristo, ni competir con el poder que acompañaba su exposición de la verdad; pero se propuso hacer callar su voz.

Juan fue echado en una caldera de aceite hirviente; pero el Señor preservó la vida de su fiel siervo, así como protegió a los tres hebreos en el horno de fuego...

Nuevamente la mano de la persecución cayó pesadamente sobre el apóstol.  Por decreto del emperador, fue desterrado a la isla de Patmos...  Sus enemigos pensaron que allí no se haría sentir más su influencia, y que finalmente moriría de penurias y angustia” (470-471).

 

(2) ¿Cuáles fueron las vivencias de Juan en Patmos?

 

“Patmos, una isla árida y rocosa del mar Egeo, había sido escogida por las autoridades romanas para desterrar allí a los criminales; pero para el siervo de Dios esa lóbrega residencia llegó a ser la puerta del cielo. Allí, alejado de las bulliciosas actividades de la vida, y de sus intensas labores de años anteriores, disfrutó de la compañía de Dios, de Cristo y de los ángeles del cielo, y de ellos recibió instrucciones para guiar a la iglesia de todo tiempo futuro. Le fueron bosquejados los acontecimientos que se verificarían en las últimas escenas de la historia del mundo; y allí escribió las visiones que recibió de Dios...

Entre los riscos y rocas de Patmos, Juan mantuvo comunión con su Hacedor...” (471).

 

(3) ¿Qué consideración merecen los obreros de edad?

 

“La historia de Juan nos proporciona una notable ilustración de cómo Dios puede usar a los obreros de edad...  Después que Juan había envejecido en el servicio de su Señor, recibió más comunicaciones del cielo de las que había recibido durante todos los años anteriores de su vida.

La más tierna consideración debe abrigarse hacia aquellos cuyos intereses durante toda la vida estuvieron ligados a la obra de Dios...  Aunque gastados e imposibilitados de llevar las pesadas cargas que los más jóvenes pueden y deben llevar, el consejo que pueden dar es del más alto valor...

Reconozcan los más jóvenes que al tener entre ellos tales obreros son altamente favorecidos.  Déseles un lugar honorífico en sus concilios” (473-474).

 

CAPÍTULO 57.  El Apocalipsis.

 

(1) ¿Qué se le mostró a Juan en el destierro?

 

“Juan fue fortalecido para vivir en la presencia de su Señor glorificado.  Entonces ante sus maravillados ojos fueron abiertas las glorias del cielo.  Le fue permitido ver el trono de Dios y, mirando más allá de los conflictos de la tierra, contemplar la hueste de los redimidos con sus vestiduras blancas. Oyó la música de los ángeles del cielo, y los cantos de triunfo de los que habían vencido por la sangre del Cordero y la palabra de su testimonio.  En la revelación que vio se desarrolló una escena tras otra de conmovedor interés en la experiencia del pueblo de Dios, y la historia de la iglesia fue predicha hasta el mismo fin del tiempo.  En figuras y símbolos, se le presentaron a Juan asuntos de gran importancia, que él debía registrar para que los hijos de Dios que vivían en su tiempo y los que vivieran en siglos futuros pudieran tener una comprensión inteligente de los peligros y conflictos que los esperaban” (480-481).

 

(2) ¿Qué contiene el libro del Apocalipsis?

 

“En el Apocalipsis están reveladas las cosas profundas de Dios.  El nombre mismo que fue dado a sus páginas inspiradas: El Apocalipsis o Revelación, contradice la afirmación de que es un libro sellado.  Una revelación es algo revelado.  El Señor mismo reveló a su siervo los misterios contenidos en dicho libro y es su propósito que estén abiertos al estudio de todos.  Sus verdades se dirigen tanto a los que viven en los últimos días de la historia de esta tierra como a los que vivían los días de Juan.  Algunas de las escenas descritas en esa profecía pertenecen al pasado, otras se están cumpliendo ahora; algunas tienen que ver con el fin del gran conflicto entre los poderes de las tinieblas y el Príncipe del cielo, y otras revelan los triunfos y alegrías de los redimidos en la tierra nueva” (481-482).

 

(3) ¿Qué es en realidad el Apocalipsis?

 

“En el Apocalipsis todos los libros de la Biblia se encuentran y terminan.  En él está el complemento del libro de Daniel.  Uno es una profecía, el otro una revelación.  El libro que fue sellado no fue el Apocalipsis, sino aquella porción de la profecía de Daniel que se refiere a los últimos días” (482).

 

CAPÍTULO 58.  La Iglesia Triunfante.

 

(1) ¿Qué espera Cristo de su iglesia?

 

“Cristo dio a la iglesia un encargo sagrado.  Cada miembro debe ser un medio por el cual Dios pueda comunicar al mundo los tesoros de su gracia, las inescrutables riquezas de Cristo. No hay nada que el Salvador desee tanto como tener agentes que quieran representar al mundo su Espíritu y su carácter. No hay nada que el mundo necesite tanto como la manifestación del amor del Salvador por medio de seres humanos.  Todo el cielo está esperando a los hombres y a las mujeres por medio de los cuales pueda Dios revelar el poder del cristianismo” (494-495).

 

(2) ¿Qué privilegio se concede a los cristianos de hoy?

 

“El celo por Dios y su causa indujo a los discípulos a ser testigos del Evangelio con gran poder. ¿No debería semejante celo encender en nuestros corazones la determinación de contar la historia del amor redentor, del Cristo crucificado?  Es el privilegio de cada cristiano, no sólo esperar, sino apresurar la venida del Salvador” (495).

 

(3) ¿Qué futuro glorioso aguarda a los hijos de Dios?

 

“Si la iglesia estuviese dispuesta a vestirse con la justicia de Cristo, apartándose de toda obediencia al mundo, se presentaría ante ella el amanecer de un brillante y glorioso día...

Podemos tener una visión del futuro, de la bienaventuranza en el cielo.  En la Biblia se revelan visiones de la gloria futura, escenas bosquejadas por la mano de Dios, las cuales son muy estimadas por su iglesia...

Allí los redimidos darán la bienvenida a los que los condujeron al Salvador, y todos se unirán para alabar al que murió para que los seres humanos pudiesen tener la vida que se mide con la de Dios” (495-496).