CONFIANZA EN EL ESPÍRITU DE PROFECÍA
(Agosto 2005)
¿Confía la Asociación General de la
Iglesia Adventista del Séptimo Día en el don de profecía?
Desde la organización de la Asociación General (AG) en 1863, la IASD ha expresado muchas veces su confianza en lo que suele denominarse “el espíritu de profecía”. El Congreso de la AG de 1870 celebrado en Battle Creek acordó un enérgico apoyo a la obra de Elena G. de White. Se resolvió entre otras cosas: “Que reconocemos la sabiduría de Dios en los ‘Testimonios para la Iglesia’, y que es peligroso y destructivo hacer caso omiso o descuidar sus instrucciones; y confesamos nuestra debilidad e incapacidad para llevar adelante sin su ayuda esta obra sagrada [de modo que goce de] la aceptación divina” (Review and Herald, 22 de marzo, 1870). Otro Congreso de la AG celebrado en 1873 votó: “Que está aumentando nuestra confianza en el don del espíritu de profecía que Dios ha colocado tan misericordiosamente en el mensaje del tercer ángel...” (Review and Herald, 25 de noviembre, 1873). Una nueva sesión de la AG resolvió en 1882: “Expresamos nuestra confianza cabal en los Testimonios que han sido dados tan generosamente a este pueblo, que han guiado nuestros caminos y corregido nuestros errores, desde el surgimiento del mensaje del tercer ángel hasta el momento presente...” (Review and Herald, 26 de diciembre, 1882).
Más recientemente, el Congreso de la AG realizado en Utrecht, Holanda, aprobó y votó el 30 de junio de 1995 una significativa declaración al respecto. Se transcribe a continuación el texto del documento que expresa el consenso de los delegados.
“Nosotros, los delegados reunidos en Utrecht para celebrar el 56º Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, alabamos y agradecemos a Dios por el gracioso don [esto es, don de la gracia] del Espíritu de Profecía.
“En Apocalipsis 12, Juan el Revelador identifica a la iglesia en los últimos días como ‘el remanente’, ‘el resto’... ‘los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo’ (vers. 17). Creemos que, en este breve cuadro profético, el Revelador está describiendo a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la cual no sólo guarda ‘los mandamientos de Dios’, sino que tiene también ‘el testimonio de Jesucristo’, el cual es ‘el espíritu de profecía’ (Apoc. 19:10).
“En la vida y el ministerio
de Elena de White (1827-1915) vemos cumplida la promesa de Dios de proveer y
otorgar a la iglesia remanente el ‘espíritu de profecía’. Aunque Elena de White nunca reclamó para sí
el título de ‘profeta’, creemos que hizo la obra de un profeta, y más que un
profeta. Ella dijo: ‘Mi misión abarca
la obra de un profeta pero no termina allí’ (Mensajes selectos, t. 1, p. 40).
‘Si otros me llaman así [profetiza], no lo discuto’ (Ibíd, p. 39); ‘Mi obra incluye mucho más
de lo que significa ese nombre. Me
considero a mí misma como una mensajera, a quien el Señor le ha confiado
mensajes para su pueblo’ (Ibíd, p.
40).
“La misión principal de Elena G. de White fue dirigir la atención hacia las Sagradas Escrituras. Ella escribió: ‘Poco caso se hace a la Biblia, y el Señor ha dado una luz menor para guiar a los hombres y las mujeres a la luz mayor’ (El colportor evangélico, p. 174). Ella creía que, aunque sus escritos eran una ‘luz menor’, eran luz, y que la fuente de esa luz es Dios.
“Como adventistas creemos
que ‘en su Palabra Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para
la salvación. Las Santas Escrituras
deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible
de su voluntad. Constituyen la regla
del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la experiencia
religiosa’ (El conflicto de los siglos,
p. 9). Aunque consideramos que el canon
bíblico está cerrado, creemos también, como creyeron los contemporáneos de
Elena de White, que sus escritos tienen autoridad divina, tanto en lo que se
refiere a la vida cristiana como a la doctrina. Por lo tanto,
“Recomendamos que (1) busquemos como iglesia el poder del Espíritu Santo para aplicar más plenamente a nuestras vidas el consejo inspirado contenido en los escritos de Elena de White, y (2) que incrementemos los esfuerzos para publicar y hacer circular estos escritos alrededor del mundo”.- Daniel Oscar Plenc (E-mail: cwhite@uapar.edu. Página web: http://centrowhite.uapar.edu).