¿ Realmente lo dijo Elena de
White?
Luis Dos Reis
Entre
las historias relatadas en el Antiguo Testamento, se encuentra una muy
peculiar. En 1 Reyes 13 se narra el triste fin de un hombre de Dios. Su
ministerio profético se hacía sentir en los días del idólatra Jeroboam, rey de
Israel. Su misión consistía en descalificar al rey ante sus altares idólatras y
profetizar la venida de Josías, 300 años mas tarde, para poner fin a esa
práctica. Realizada la actividad, el profeta anónimo recibió la orden de volver
inmediatamente a su casa por un camino diferente del que lo llevara a Bet-el,
la ciudad idólatra. Según la orden del Señor, ni siquiera debería detenerse
para comer pan o beber vino (13:9).
En el
camino de retorno, mientras estaba bajo una encina, se le apareció un viejo
profeta, que mintiendo le insistió que volviera a su casa a comer y beber
(vers. 18). El profeta de la historia cambió de idea y desobedeció,
desagradando a Aquel que lo había enviado. Al salir de allí, murió en las
garras de un león. ¡Qué contraste! El que había sido un exitoso profeta, ahora
era un cadáver junto al camino.
Esta
episodio llega hasta nosotros como un testimonio para alertarnos respecto a los
temerario que es creer supuestas declaraciones inspiradas. Si el profeta se
hubiera mantenido firme en la convicción de que la palabra del Señor no podía
ser contradicha en palabras de Pablo, ni por “un ángel del cielo” (Gál, 1.8),
su historia habría sido mas honrosa.
Este episodio
llega hasta nosotros como un testimonio para alertarnos respecto a lo temerario
que es creer supuestas declaraciones inspiradas. Si el profeta se hubiera
mantenido firme e la convicción de que la palabra del Señor no podía ser
contradicha –en palabras de Pablo, ni por “un ángel del cielo” (Gál. 1: 8) -,
su historia habría sido mas honrosa.
Repetidas
veces recorremos el mismo camino. Al prestar oído a comentarios de fuentes
dudosas, tan abundantes en estos días de engaño y confusión religiosa, ponemos
en riesgo el fundamento de nuestra fe y de la unidad de pensamiento y creencia
de la iglesia. Si no exigimos precisión respecto se la confiabilidad de las
fuentes, somos candidatos a creer y propagar afirmaciones que, aunque inocentes
y hasta piadosas el comienzo, son implícitas distorsiones de la verdad. Aunque
las consecuencias de tal comportamiento hoy no son tan fatales como lo fueron
para el desafortunado profeta de 1 Reyes, sin embargo acarrean para la iglesia
una carga de errores y deletéreas herejías.
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Con frecuencia se distorsionan las
palabras –escritas o habladas- de las personas famosas, y se especula mucho
acerca de su vida. De Ruy Barbosa (jurista y escritor brasileño), por ejemplo,
se afirmó que para mantenerse despierto estudiando a fin de conseguir un mayor
progreso intelectual, usaba café y sumergía los pies en una palangana de agua
fría.
Leamos
lo que él respondió a esa afirmación: “Muchas leyendas se han inventado acerca
de excesos en mi vida laboral... Rechazo el café. Nunca recurrí a él como
estimulante cerebral. Ni una sola vez busqué ahuyentar el sueño con un baño
frío en los pies ... Debo lo mejor de mis frutos... a mis madrugadas”.
Elena de
White no reconoció incólume la galería de los especuladores. Desde los
comienzos de sus labores editoriales hubo personas que usaron sus escritos en
forma distorsionada, como el caso del hermano Curtis (descrito en el libro Testimonios
para los ministros, p. 57) que forzó algunas de sus declaraciones para
apoyar los que él pensaba y las publicó
en al periódico pionero Day Star. Al referirse a este tipo de actitud
para con los Testimonios (primeros mensajes del espíritu de profecía),
Elena de White afirmó: “El Salvador ordenó a sus discípulos: ‘Mirad [poned
atención en] lo que oís’ (Mar. 4: 24). El hablaba de cierta clase de personas
que oyen pero no entiende , a menos que se conviertan y sean curadas. En Lucas
afirma nuevamente: ‘Mirad, pues, como oís’ (Luc. 8: 18)”.
Dejemos que
ella misma explique cómo ocurren las distorsiones de sus escritos: “Hay muchos
que dan su propia interpretación acerca de lo que oyen, logrando así que al
pensamiento se presente como totalmente diferente del que el autor se esforzó
por expresar. Algunos, oyendo a través del filtro de sus propios prejuicios o
presuposiciones, entienden que algo es como desean que sea..Insisto ñeque una
expresión verdadera y correcta en si misma puede ser totalmente distorsionada
por sucesivas transmisiones a través de mentes curiosas, descuidadas y
cavilantes. Algunas personas bien intencionadas con frecuentemente descuidadas
y comenten graves errores; y no es probable que otros los repitan de modo
correcto. Alguien, que no comprendió lo que el predicador quiso decir, repite
una observación o declaración dándoles su propio colorido. Si esto no concuerda
con los prejuicios y la imaginación del oyente, éste lo repetirá e un tercero
que, a su vez, lo transmitirá a su manera. Entes que alguno de ellos sea
consciente de lo que está haciendo, se ha cumplido el propósito de Satanás de
plantar la semilla de la duda, los celos y la sospecha en muchas
mentes..Satanás se les pone el lado para presentar todo a su entendimiento en
una falsa luz...”
Propongo
que hagamos una revisión de nuestro archivo mental. Quizá sea oportuno que reveamos
los que tenemos allí desde hace mucho tiempo y nos deshagamos de los que no
tiene valor. Haremos esto analizando algunas de las declaraciones apócrifas,
atribuidas a Elena de White. No pretendemos agotar el tema. Puede haber
diseminadas otras citas falsas que no conocemos. Al tratar con al revelación,
es nuestro deber ser muy criteriosos en el proceso de leer los mensajes y luego
citarlos, tanto los de la Biblia cuanto los del espíritu de profecía. Eso dará
seguridad y confiabilidad a los que decimos y preservará la verdad.
Tipos de
distorsiones
Según los
fideicomisarios de los escritos de Elena de White, personas responsables de la
edición y publicación de sus libros, hay 5 tipos de citas apócrifas. Algunas no
son muy conocidas en Sudamérica; otras son más comunes.
1.
Testimonios dependientes enteramente de la memoria. Como sabemos por experiencia propia, la
memoria no es confiable. Es exactamente en el proceso de oír y repetir lo
escuchado que surgen algunas citas falsas. Un ejemplo:
Habrá
una comida sabática en otro planeta. Se refiere a un relato, basado en la memoria,
en el que Elena de White (en una conversación durante una cena) supuestamente
afirmó que los habitantes de otros mundo están juntando frutas para ofrecerlas
a los santos cuando un sábado pasen por allí durante el traslado en su viaje
rumbo al cielo. La única afirmación acerca de esta hacho está en Primeros escritos: “Juntos
entramos en la nube y durante siete días fuimos ascendiendo al mar de
vidrio...”(p. 16).
2.
Asociación de ideas. Son
las asociaciones exageradas de declaraciones o ideas específicas aplicadas a
contextos generales o viceversa.
Jesús
vendrá después de 6.000 años de pecado. Esta declaración ha sido tema de
varias especulaciones y teorías. Una de esas declaraciones la encontramos en El conflicto de los siglos: “Durante seis
mil años su prisión [la tumba] ha recibido al pueblo de Dios, y los habría
tenido cautivo para siempre, si Cristo no hubiese roto sus cadenas y libertado
a os que tenía presos” (p. 718). ¿Estaba fijando Elena de White un tiempo
específico para la venida de Cristo? La explicación puede surgir al aceptar que
Elena de White no estaba usando el cómputo de los seis mil años para determinar
el fin del mundo. El asunto de los seis mil años era parte de lo cronología de
un arzobispo del siglo XIX, llamado Ussher, que fechaba la creación en el 4004
a.C. La falla de su cronología estuvo en que e basaba principalmente en las
genealogías bíblicas, lo que no es confiable debido a la variación en la
secuencia de los nombres. Véase, por ejemplo, las diferencias entre la
cronología de Mateo 1: 8 y le de 1 de Crónicas 3: 10-12. La cronología de
Ussher era la mejor disponible entre las más de 120 existentes en su época. Sus
fechas estaban escritas en los márgenes de la Biblia de Elena de White.
Elena de
White, como los escritores bíblicos, tuvo una inspiración dinámica que actuó
sobre ella sin determinar las palabras que debía escribir. Por tanto, lo que
ella escribió es fruto de una persona inspirada. Hay ejemplos de equívocos por
parte de los escritores bíblicos al tratar asuntos que no son esenciales para
la salvación. Por ejemplo, cuando Mateo cita una profecía de Zacarías como
perteneciente a Jeremías (Mat. 27:9; Zac. 11:12,13), o cuando los escritores
del Nuevo Testamento citaron traducciones Griegas inferiores al original
hebreo. Dios los condujo a usar lo mejor disponible en su tiempo. Los mismo
sucedió con Elena de White. Ella no pretendía ser una autoridad en historia y
tuvo que invetigar.com afirmó su hijo William: “Mi madre nunca ha deseado que
nuestros hermanos trataran esos escritos [los propios] como una autoridad con
respecto a detalles de historia o datos históricos”.
El cómputo
en discusión fue usado por Elena de White como énfasis literario. Las
declaraciones que hacen referencia al dato de los 6.000 años relacionados con
la edad de la Tierra, sólo pretenden enfatizar la duración temporal del
pecado o reforzar el largo período de tiempo que Satanás lava actuando sobre ese mundo.
Situación
de los alumnos en los colegios. Se afirma que Elena de White enseño que si
Jesús volviera mientras los jóvenes adventistas estuvieran en la escuela,
serían considerados como obreros de la mies del Señor. Acerca de ese tema nada
hay publicado. El Comprehensive Index to The Writings of Ellen G. White [Índice
completo de los escritos de EGW], estaba haciendo el servicio de Dios tanto
cuando trabajaba en al banco del carpintero como cuando hacía milagros para la
muchedumbre. Y todo joven que siga fiel y obedientemente el ejemplo de Cristo
en su humilde hogar, puede aferrarse a estas palabras que el Padre dijo de él
por el Espíritu Santo: ‘He aquí mi
siervo, yo lo sostendré; mi escogido, en quién mi alma toma contentamiento’ ”
(p. 55).
3.
Textos fuera de contexto.
Esta práctica es muy común entre quienes quieren probar que una propia idea es
supuestamente inferida de alguna declaración de Elena de White. Sacan un frase
del contexto y la citan en forma aislada. Si son confrontados con un posible
engaño, se justifican: “Bueno, si Elena de White no dijo eso, debería haberlo
dicho...” Es una regla de oro de la hermenéutica (interpretación del sentido de las palabras) que el contexto debe
ser considerado como decisivo para la comprensión de una frase o idea. Elena de
White dice: “Sé que muchos hombres toman los testimonios que el Señor ha dado y
los aplican como suponen que deberían ser aplicados, extrayendo una cláusula de
aquí y otra de allí, sacándola de su contexto adecuado y aplicándola de acuerdo
con sus ideas”.
Venida de
Cristo a medianoche. Frecuentemente oímos la duda: “¿No dijo Elena de White que Cristo volverá
a medianoche?” Es necesaria la lectura de Primeros escritos: “Dios
escogió la medianoche para libertar a su pueblo” (p. 285). La liberación a la
que ella se refiere es de la sentencia de muerte contra el pueblo de Dios. Los
eventos siguientes ocurren en rápida sucesión hasta que “pronto aparece
en el este un pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la
mano” (el subrayado es mio). (Véase El conflicto de los siglos, pp. 698,
699.)
No se
debería servir huevos en nuestra mesa. Estas palabras fueron escritas en un
testimonio personal de Elena de White al matrimonio E, registrado en Testimonies,
tomo 2, página 400. los hijos de ésta pareja tenían tendencias inmorales que
serían estimuladas por el uso de huevos. Elena de White complementa la idea
declarando que los niños con tales tendencias deberían tener una dieta simple,
sin la presencia de alimentos origen animal. Si sacamos esas palabras de su
contexto, produciremos una contradicción de la posición presentada en El ministerio de curación: “Deben tener
mucho cuidado, sin embargo, de obtener ...huevos de aves igualmente sanas, esto
es, bien alimentadas y cuidadas” (p. 247).
Elena de
White estará entre los 144.000. En ningunos de los escritos de Elena de
White encontramos una sola declaración de que con seguridad ella estaría
entre los 144.000. El libro Primeros Escritos registra: “...Si eres
fiel, tendrás, con los 144.000, el privilegio de visitar todos los mundos y ver
la obra de las manos de Dios” (p. 40; la cursiva es mía). La promesa era
condicional, dependía de su fidelidad. (Véase también Mensajes selectos, t.
2, p. 301.)
Ordenación
de las mujeres. En 1895 Elena de White escribió: “Las mujeres que
estuvieren dispuestas a dedicar algún tiempo al servicio del Señor deberían ser
designadas para visitar a los enfermos, cuidar a los jóvenes y ministrar las
necesidades de los pobres. Deberían ser separadas para esa obra por la oración
e imposición de manos”. Elena de White no estaba recomendando la ordenación de
las mujeres al ministerio, sino que estaba haciendo referencia a la dedicación
de las diaconisa. Ella misma rechazó una credencial que contenía la designación
de “ministra ordenada”. La palabra “ordenada” fue cuidadosamente tachada en la
credencial.
4.
Declaraciones falsamente atribuidas a Elena de White. Hubo quien tuvo el
cuidado de “escoger” pasajes publicados en la Review (revista pionera de
la iglesia) y usarlos en forma adulterada. Hasta declaraciones, proverbios y
aforismos de otros autores fueron
atribuidos a Elena de White.
Proverbio
cristiano. “Cuando me veo a mi misma no veo cómo puedo salvarme, cando miro
a Cristo no veo como puedo perderme”, frecuentemente citada como de Elena de
White, en realidad era del reformador Martín Lutero. La señora de White hace en
sus escritos aproximadamente XXX referencias
a “mirar a Cristo”, pero no exactamente con esas palabras.
Hijos desviados que vuelven a la iglesia al
fin de los tiempos. Se hacen referencias a la Review and Herald de
1890, 1898 y 1912. el tema se refiere a la obra intercesora de Cristo en el
santuario celestial en favor de los jóvenes que se han ido de la iglesia. Esta
afirmación no se encuentra en ninguno de los escritos de Elena de White. La
posible fuente se ese mal entendido se
encuentra en Testimonies: “Cuando la tempestad de la persecución
realmente se abata sobre nosotros... muchos que se desviaron del redil volverán
para seguir al gran Pastor. ¡Amén! (t. 6, p. 401).
Planes
terrenales y la venida de Cristo.
El consejo de que vivamos “como si Cristo viniera de aquí a cien años y estemos
preparados como si él viniese hoy”, se originó en los escritos de Ann Lee,
miembro de n grupo religioso llamado shakers,
y no en los escritos de Elena de
White. Ella sí declaró en Testimonies: “Deberíamos velar y trabajar como
si fuese hoy el último que se no ha concedido”.
Señal
indicadora del cierre de la puerta de la gracia. Esta es otra declaración
falsamente atribuida a Elena de White, publicada en un suplemento de al Review
and Herald del 21 de junio de 1898, afirmando que una oscuridad literal cubrirá
la Tierra como señal para el pueblo de Dios de que la puerta de la gracia se ha
cerrado. Esta idea fue pensada y esparcida por un pastor de nuestra iglesia.
Tal enseñanza es contraria a la afirmación que hace Elena de White en Conflicto
de los siglo: “Así también, cuando la decisión irrevocable del santuario
haya sido pronunciada y el destino del mundo haya sido determinado para siempre,
los habitantes de la tierra no lo sabrán” (P. 673).
Iglesias
enteras se perderán con sus pastores y todo. Ni por asociación de ideas se
puede inferir algo tan fatalista. La afirmación es completamente objetable.
Véase el capítulo “El zarandeo” del libro Primeros escritos, páginas
269-273. En Testimonies leemos: “Fila tras fila el ejército del Señor se
unían al enemigo y escuadrón tra escuadrón de las filas del enemigo se unían al
pueblo de Dios que guarda sus mandamientos” (t. 8, p. 41).
Pedro, conociendo
el peligro de que la verdad fuera distorsionada entre los miembros de la
iglesia cristiana, escribió en su segunda epístola: “...Como también nuestro
amado hermano Pablo, según l sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi
en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay
algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen,
como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (Ped. 3: 15, 16).
En los versículos 17 y 18 les advierte: “Así que vosotros, oh amados,
sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los
inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el
conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.
Ofrezco a
la misma señora de White la oportunidad de concluir este artículo: “Y ahora, a
todos los que ansían la verdad, yo les diría: No crean relatos no autenticados
respecto de los que le Hna. White dijo o hizo. Si deseáis saber los que el
Señor reveló mediante ella, leed sus obras publicadas. Si hubiera algún punto
de interés respecto de lo que ella no escribió, no toméis el relato
ansiosamente , diseminando rumores acerca de lo que ella dijo”. #