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Por los voluntarios de Ellen-White.com
1. ¿Fue
diseñado el plan de salvación después de la caída?
2.
¿Estuvo Adán con Eva, cuando fue tentada en el Jardín del Edén?
3. ¿Fue
Adán engañado por Satanás?
6. ¿Quién
cerró la puerta del arca, Dios o un ángel?
7. ¿Fue
la torre de Babel edificada antes del diluvio?
8. ¿Fue
la torre de Babel edificada para escapar de otro diluvio?
9. ¿Fue
Séfora, la esposa de Moisés, una "cusita"?
10.
¿Fueron los israelitas destruidos por la glotonería?
11.
¿Envió Dios cuervos para darle de comer a Elías?
12.
¿Desobedeció Sansón a Dios cuando se casó con una filistea?
13.
¿Llevaba el sumo sacerdote la sangre de los animales sacrificados al Lugar
Santo todos los días?
14. ¿Se
parecía Cristo a los otros niños?
15. ¿Fue
el hombre Jesucristo también verdaderamente Dios?
16.
Mientras tentaba a Jesús, ¿reclamó Satanás ser el ángel que salvó a Isaac de
una muerte certera?
17.
¿Quién eligió a Judas para que sea uno de los doce discípulos de Cristo?
18. ¿Se
comieron los perros los restos de Judas?
19. ¿Le
colocó Herodes un manto rasgado a Jesús?
20. ¿Se
desmayó Jesús tres veces bajo el peso de la cruz?
21.
¿Tentó Satanás a Cristo después de que ayunó 40 días?
22. ¿Fue
María alejada de la escena y los huesos de Jesús quebrantados durante su
crucifixión?
23.
¿Murieron la humanidad y la divinidad de Cristo en la cruz?
24.
¿Murió Jesús para darnos una segunda prueba?
25. ¿Fue
completada la expiación por el pecado en la cruz?
26. La
sangre de Cristo ¿abolió el pecado?
27. Los
pecados confesados ¿son transferidos al santuario celestial mediante la sangre
de Cristo?
28.
¿Quién carga nuestros pecados?
29.
¿Requiere Dios una ofrenda por la trasgresión antes de perdonarnos?
30.
¿Podemos decir que ya somos salvos por la gracia de Cristo?
31.
¿Puede la fe de los padres creyentes salvar a sus hijos?
32.
¿Serán los pecados del esclavo transferidos a su señor?
33.
¿Pueden los esclavos ignorantes ser salvos?
34.
¿Podemos decir legítimamente “He dejado de pecar”?
35. La
obediencia a los mandamientos ¿me ganará el favor de Dios?
36.
¿Nuestra obediencia y nuestra fe nos reconcilian con Dios?
37. Como
cristiano ¿permanezco condenado ante Dios?
38.
¿Debo ser perfecto antes de que Cristo me acepte?
39.
¿Entró Jesús en el Lugar Santísimo del templo celestial antes del 22 de octubre
de 1844?
40. ¿No
son borrados los pecados perdonados de los santos hasta el gran día de la
recompensa final?
41.
¿Aprendió Pablo el evangelio de los hombres de la iglesia?
42. ¿Qué
es el “sello de Dios”?
43. ¿Se
requiere que nos arrodillemos cada vez que oremos?
44. ¿Se
perderá la gente porque su pastor es desaliñado?
46.
¿Evitará Dios que los impíos maten a su pueblo que rechaza recibir la marca de
la bestia?
47.
¿Tratarán los impíos de arrepentirse cuando experimenten las siete últimas
plagas?
48.
¿Puede Satanás responder oraciones dirigidas a Dios?
49.
¿Sabremos exactamente el día y hora de la segunda venida de Cristo?
50.
¿Regresará Jesús a la tierra cuando sea medianoche?
51.
¿Tendrán los salvados alas en la resurrección?
52.
¿Pudo ver Jesús a través de los portales de la tumba?
53.
¿Pensaba Enoc salvar a Sodoma?
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La lista original de las supuestas
contradicciones fue recopilada por dos personas a las que llamaremos
simplemente “hermanos DyD”. Es nuestro deseo que estos dos hombres reconsideren
algún día su posición, y no deseamos hacer nada que impida esto. Aconsejamos al lector pedir lo que se
registra en Juan 16:13 (“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará
a toda la verdad”) a medida que avanza sobre el contenido de la lista.
Todas las citas de Elena de White y
Biblia:
No: "Pues
ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual recibisteis
de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.
Él estaba destinado desde antes de la fundación del mundo, pero ha sido
manifestado en los últimos tiempos por amor de vosotros” (1 Pedro 1:18-20).
Biblia:
No: "Según
nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y
sin mancha delante de él” (Efesios 1:4).
Aquí DyD citan a Elena de White diciendo que
el "reino de gracia" fue instituido y que el plan “se ideó”
inmediatamente después de la caída. Lo que ellos no mencionan son las
declaraciones en las que Elena de White asevera que el plan existió mucho antes
de ese momento (ver El Deseado de todas
las gentes, p. 13, particularmente el tercer párrafo): “El plan de nuestra
redención no fue una reflexión ulterior, formulado después de la caída de
Adán…” Y esta declaración en el mismo libro, p. 121: “todo acto de la vida
terrenal de Cristo se realizaba en cumplimiento del plan trazado desde la
eternidad.” Hay varias declaraciones como ésta en sus escritos. Para tener una
visión equilibrada de lo que Elena de White dijo realmente sobre este tema (y
en su contexto adecuado) recomendamos el capítulo titulado “El plan de redención” en el libro Patriarcas y profetas.
(Algunos podrían señalar que hay
versiones de
El problema que se presenta aquí no tiene
nada que ver con Elena de White, sino con nuestras mentes finitas tratando de
entender cómo un Dios que conoce siempre el futuro “idea” algo y cuándo.
Después de todo, no importa lo que Él haga, Él ya sabe que va a hacerlo, así
que ¿cuándo realmente decide hacer algo? Los caminos de Dios son
“incomprensibles” (Job 9:10). El tema infinito es demasiado para la mente
humana. Aquí estamos hablando sobre Omnisciencia. Hay muchos ejemplos en
- Arrojar a Satanás del cielo (Apo
12:7-9). (¿Cuándo “ideó” este plan?
- Dios rechaza al rey Saúl (1 Sam 16:1).
- El plan del cielo de cómo lograr que el
rey Acab muera en Ramot de Galaad (1 Rey 22:19-22).
- Dios decidiendo no hacer lo que
originalmente planeó hacer al hombre o nación malvada que se arrepiente (Jer
26:3; 18:8).
- Dios decidiendo responder las oraciones
de aquellos que perseveran en sus peticiones (Luc 18:7, 8; 11:5-9).
- Dios decidiendo destruir la tierra con
un diluvio (Gén 6:6).
- Dios dejando vivir 15 años más al rey
Exequias, después de decirle que estaba a punto de morir (2 Rey 20:1-8).
Ahora bien, ¿cuándo fueron “ideados”
estos planes? Dios sabe “desde la eternidad” exactamente qué es lo que Él va a
hacer y cuándo lo va a hacer. Es difícil para nosotros comprender cómo Dios puede
“hacer” cualquier plan mientras ya sabe perfectamente el futuro. Esto no es una
contradicción, sino más bien un tema que simplemente no puede ser explicado por
(o a) los meros seres humanos.
EGW: No: “Los ángeles habían prevenido a Eva que tuviese cuidado de
no separarse de su esposo mientras éste estaba ocupado en su trabajo cotidiano
en el huerto; estando con él correría menos peligro de caer en tentación que
estando sola. Pero distraída en sus
agradables labores, inconscientemente se alejó del lado de su esposo. Al verse sola, tuvo un presentimiento del
peligro … muy pronto se encontró extasiada, mirando con curiosidad y admiración
el árbol prohibido” (Patriarcas y
profetas, p. 36).
Biblia: Sí: “Al ver la mujer que el árbol era
bueno para comer, agradable a los ojos y deseable para alcanzar la sabiduría,
tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió al igual que
ella” (Gén 3:6).
Respuesta
Este
es un argumento basado en la semántica, insistiendo que la expresión, de
algunas versiones, “con ella” (
A
continuación aparece este texto en el hebreo original, de acuerdo con la
presentación de
(ishshah) (ra'ah) (`ets) (towb) (ma'akal)
(huw') (ta'avah) (`ayin) (`ets) (chamad) (sakal) (laqach) (periy) ('akal)
(nathan) (gam) ('iysh) ('akal)
(Traducción literal)
(mujer) (vio) (árbol) (bueno) (comer)
(que) (atractivo) (ojos) (árbol) (codiciado) (sabiduría) (tomó) (fruta) (comió)
(dio) (también) (esposo) (comió)
Elena de White no fue
por cierto la inventora de la creencia de que Eva estaba sola junto al árbol.
Incluso sin mirar en el texto Hebrero, considere unos pocos hechos:
- En su conversación con
Eva, la serpiente nunca reconoció la supuesta presencia de Adán (Gén 3:1-5). De
hecho, la opinión de Adán sobre la decisión de Eva nunca se menciona hasta que
“él comió” (vers. 6).
- Cuando se enfrenta a Dios, Adán no acusa a la
serpiente, sino que hecha la culpa a Eva (vers. 12). Si él hubiera estado en el
Árbol al mismo tiempo, sería correcto que él y Eva juntos acusaran a la
serpiente.
- Cuando se enfrentan a Dios, Eva no dice “la serpiente
nos engañó, y comimos” sino “la serpiente me engañó y comí” (vers. 13).
Muchos eruditos han adoptado esta postura por siglos,
mucho antes que Elena de White la comentara.
EGW: Si: “Satanás, quien es el padre de la mentira engañó a Adán en
forma similar, diciéndole que no necesitaba obedecer a Dios, que no moriría si
transgredía la ley de Dios” (El
evangelismo, p. 434).
Respuesta
Este
texto sólo construye su caso sobre la pregunta 2 de esta lista. Era Eva quien
estaba ante el árbol, “engañada”, y luego su caída llevó a la de Adán. Cuando
leemos todo lo que Elena de White tiene para decir sobre este hecho, vemos que
aquí su declaración se está refiriendo a “Satanás” en los términos generales de
su plan para la caída de la pareja (similar a cuando hablamos de la forma en
que Satanás nos tienta cuando en realidad probablemente sea uno de sus demonios
el que está haciendo eso, pues Satanás no es omnipresente).
Esto
es como tratar de explicar si los fariseos fueron “engañados” o no cuando
crucificaron a Cristo. En un sentido no lo fueron, ellos sabían que estaban
matando a un hombre inocente que cumplía cada descripción bíblica del Mesías (y
que ellos serían responsables por sus pecados). En otro sentido, fueron
engañados porque habían endurecido sus corazones hasta que se auto-engañaron. Adán tuvo que haber sido
“engañado” de alguna forma porque después de la caída, el comió el fruto (si él no hubiera sido engañado en ninguna forma,
nunca lo habría hecho).
Elena
de White deja en claro, no obstante, que Adán no fue engañado en la misma forma que Eva en Patriarcas y
profetas, p. 42).
EGW: UN ÁNGEL: “Por
medio de un ángel se le hizo llegar la divina amonestación: ‘Si bien hicieres,
¿no serás ensalzado?’” (Patriarcas y
profetas, p. 61).
Respuesta
DyD
dejaron afuera la oración que aparece en Patriarcas
y profetas justo antes de la cita que hacen de Elena de White. Dice: “Y el
Señor dijo a Caín ‘¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu
rostro?’”.
Aquí
la cuestión es realmente la palabra “ángel”. La palabra “ángel” significa
“mensajero”.
DyD
rechazan esta explicación (previamente dada por adventistas, aparentemente)
insistiendo que dado que Moisés dijo “el Señor”, la palabra “ángel” no puede
ser correcta. Se concluye entonces, que dado que Jesús dice “tu palabra es
verdad” (haciendo referencia a
EGW: Sí: “Pero si hubo
un pecado sobre cualquier otro que clamó por la destrucción de la raza por el
diluvio, fue el crimen de la amalgama de hombre y bestia que desfiguró la
imagen de Dios y causó confusión en todas partes” (Spiritual Gifts [Dones espirituales], vol. 3, p. 64).
EGW:
Sí: “Todas las especies de animales que Dios había creado fueron
preservadas en el arca. Las especies confusas que Dios no había creado, que
fueron el resultado de la amalgama, fueron destruidas por el diluvio. Desde el
diluvio ha habido amalgama de hombre y bestia, como se puede ver en las
variedades casi infinitas de especies de animales, y en ciertas razas de
hombres” (Spiritual Gifts [Dones
espirituales], vol. 3, p. 75).
Respuesta
Ha habido años de especulación en
A continuación hay una típica declaración que revela los
puntos de vista de Elena G. de White sobre las diferentes razas de seres
humanos:
“Dios no reconoce ninguna distinción
por causa de la nacionalidad, la raza o la casta. Es el Hacedor de toda la humanidad. Todos los hombres son una familia por la creación, y todos son
uno por la redención” (Palabras de vida del gran Maestro, p.
318).
Si desea leer una investigación más detallada sobre este
tema, por favor vea el link que aparece más abajo. DyD declaran en su
conclusión que “el Patrimonio Elena G. de White admite
que Elena G. de White estaba simplemente equivocada”. Ésta es una
declaración falsa, como podrá ver en el siguiente link, que lo conecta
directamente con la página web del Patrimonio Elena G. de White.
http://www.egwestate.andrews.edu/issues/amalg.html
EGW: ANGEL: “La mofadora
multitud vio un ángel que descendió del cielo revestido de un resplandor
semejante al de un relámpago. Cerró la maciza
puerta exterior, y emprendió de nuevo su viaje rumbo al cielo” (Spiritual Gifts [Dones espirituales],
vol. 3, p. 68, escrito en 1864; Patriarcas
y profetas, p. 68, escrito en 1890).
EGW:
DIOS: “… Dios la había cerrado, y sólo Dios podía abrirla” (Patriarcas y profetas, p. 86, escrito en
1890).
Respuesta
Elena
G. de White intercambia las palabras “ángel” y “Dios”. Ver respuesta a pregunta
Nº 4. (Si clasificamos a un profeta cada vez que usa la palabra “ángel” por
Dios como una “contradicción”, entonces
EGW: Si: “Este sistema
se corrompió antes del diluvio por causa de los que se separaron de los fieles
seguidores del Señor y se dedicaron a la construcción de la torre de Babel” (Spiritual Gifts [Dones espirituales],
vol. 3, p. 301; Historia de la redención,
p. 152, 153).
Respuesta
Uno sólo necesita mirar la tabla de contenido del libro
que contiene la cita arriba mencionada (Spiritual
Gifts [Dones espirituales], vol. 3) para ver si Elena G. de White sabía o
no cuándo se construyó la torre de Babel. Note el orden de los capítulos del
libro:
VI. El crimen antes del
diluvio.
VII. El diluvio.
VIII. Después del diluvio.
IX. Infidelidad disfrazada.
X. La torre de Babel.
XI. Abrahán.
Elena G. de White escribió en el capítulo titulado “La
torre de Babel” estas palabras: “ALGUNOS de los descendientes de Noé pronto
comenzaron a apostatar… Construyeron una ciudad, y concibieron la idea de
edificar una enorme torre que llegara hasta las nubes” (véase también Historia de la redención, p. 74).
Con esta clara cita, junto con el orden de los capítulos,
parece bastante aparente que Elena G. de White entendía cuándo fue construida
EGW: Sí: “Los moradores de la llanura de Sinar no
creyeron en el pacto de Dios que prometía no traer otro diluvio sobre la
tierra. Muchos de ellos negaban la
existencia de Dios, y atribuían el diluvio a la acción de causas naturales… Uno
de sus fines, al construir la torre, fue el de alcanzar seguridad si ocurría
otro diluvio. Creyeron que,
construyendo la torre hasta una altura mucho más elevada que la que habían
alcanzado las aguas del diluvio, se hallarían fuera de toda posibilidad de peligro. Y al poder ascender a la región de las
nubes, esperaban descubrir la causa del diluvio.” (Patriarcas y profetas, p. 112).
Respuesta
No es una contradicción dar más información y detalle que
los registrados previamente (que es uno de los propósitos de los profetas).
Elena G. de White en ninguna forma niega o contradice lo que
EGW: Sí: “(María) habló contra Moisés porque se
casó con una mujer de Etiopía (cusita)” (Spiritual
Gifts [Dones espirituales], vol. 4, p. 19). Nota: los paréntesis en esta
cita están agregados por DyD, no EGW.
EGW: No: “Aunque se la llama ‘mujer cusita’ (V.M.)
o ‘etíope,’ la esposa de Moisés era de origen madianita, y por lo tanto,
descendiente de Abrahán” (Patriarcas y
profetas, p. 402).
Respuesta
Aquí, Elena G. de White aunque cita a
EGW: Sí: “Dios les concedió su deseo, dándoles
carne, y dejando que comieran hasta que su glotonería produjo una plaga, de la
cual muchos murieron” (Consejos sobre el
régimen alimenticio, p. 175).
Respuesta
¿Se contradicen mutuamente estas declaraciones? DyD
dicen que nadie había comido o tragado alimento alguno cuando Dios los
destruyó, así que su glotonería no podría haber sido lo que enojó a Dios. La
carne estaba “aún… entre sus dientes” en algunos de ellos. Pero ¿comía tanta
gente (más de un millón) en perfecto unísono? ¿No es razonable pensar que
mientras algunas personas estaban comiendo su primer bocado miles estaban ya en
su segundo o tercero?
En caso de que haya alguna duda sobre lo que
realmente sucedió aquel día, veamos qué más tiene
“Movió el viento solano en el
cielo, y trajo con su poder al viento del sur, e hizo llover sobre ellos carne
como polvo, como la arena del mar, aves que vuelan. Las hizo caer en medio del
campamento, alrededor de sus tiendas. Comieron
y se saciaron; les cumplió, pues, su deseo. No habían saciado aún su
apetito, aún estaba la comida en su
boca, cuando vino sobre ellos el furor de Dios, e hizo morir a los más robustos
de ellos y derribó a los escogidos de Israel” (Salmo 78:26-31).
EGW: No: “Allí él honró a Elías enviándole comida
mañana y tarde por un ángel del cielo” (Testimonies
for the Church [Testimonios para la iglesia], vol. 3, p. 288, escrito en
1873).
EGW: Sí: “Él que alimentó a Elías al lado del
arroyo, haciendo de un cuervo su mensajero” (Testimonies for the Church [Testimonios para la iglesia], vol. 4,
p. 253, escrito en 1876).
Respuesta
DyD concluyen: En 1873, Elena G. de White contradijo
La acusación de que Elena de White
“cambió su manera de pensar” en 1876, es incorrecto. Ella ya había declarado en
1851 –22 años antes- que Dios había enviado cuervos para alimentar a Elías (A Sketch of the Christian Experience and
Views of Ellen G. White [Una breve reseña de la experiencia cristiana y
visiones de Elena G. de White], p. 45; que más tarde se incluiría en Primeros escritos, p. 56), así que sabía
todo acerca de los cuervos cuando ella hizo la declaración del “ángel”.
La acusación de que los editores
trataron de suavizar las cosas cambiando las palabras de Elena G. de White
después de su muerte, también es falsa por tres razones: (1) Elena G. de White
revisó y aprobó cada cambio que se hizo; y (2) nada se había “acomodado” o
ganado diciendo “se le proveyó milagrosamente de alimento” después de que la
declaración anterior fue impresa. Y por último, (3) incluso si los editores hubieran alterado la declaración para
que se leyera de esa manera, no estaban tratando de cubrir ninguna declaración
en relación a los cuervos, pues en el mismo libro (Profetas y reyes) en la página 89 todavía hay una declaración sobre
los cuervos. Esto muestra claramente que no había la intención de ninguna de
las partes de “acomodar las cosas”.
Pero, ¿por qué Elena G. de White
dice originalmente “cuervo” y luego menciona al “ángel”? Los cuervos no traen
naturalmente alimento a la gente, y por cierto no traerían “pan y carne” sin
que sea un milagro. Probablemente el ángel tuvo su parte en este milagro, así
como los ángeles han estado detrás de los escenarios de la mayoría de los
milagros.
EGW: Sí: “Una joven que vivía en la ciudad
filistea de Timnah conquistó los afectos de Sansón, y él decidió hacerla su
esposa. La única contestación que dio a
sus padres temerosos de Dios, que trataban de disuadirle de su propósito, fue:
"Esta agradó a mis ojos." Los padres cedieron por fin a sus deseos, y
la boda se efectuó… Precisamente cuando llegaba a la edad viril, cuando debía
cumplir su misión divina, el momento en que más fiel a Dios debiera haber sido,
Sansón se emparentó con los enemigos de Israel… se estaba colocando en una
posición que no le permitiría cumplir el propósito que debía alcanzar su vida.…
La esposa, para obtener cuya mano Sansón había transgredido el mandamiento de
Dios, traicionó a su marido antes de que hubiese terminado el banquete de
bodas” (Patriarcas y profetas, pp.
606, 607).
Respuesta
Ningún estudiante de
Pero Dios nos usa donde estamos.
¿Estaba Faraón cumpliendo la voluntad de Dios al no dejar ir a Israel? Sí y no.
No, él no estaba en armonía con la voluntad de Dios, cuando Dios claramente le
dijo mediante Moisés “deja ir a mi pueblo”. Pero la demora era la voluntad de
Dios (ver Exo4:21), porque Dios sabía que Faraón endurecería su corazón y por
este acto continuo, Dios sería aún más glorificado que si él hubiera dicho
“está bien”. ¿Fue la voluntad de Dios que los hermanos de José lo vendieron
como esclavo? Sí y no. Era el plan de Dios de tener a José en Egipto y hacerlo
finalmente el segundo al mando, pero esto en ningún sentido disminuyó la culpa
de los hermanos que hicieron esto. Aunque esto “era de Dios”, fue incorrecto
de parte de ellos y se les tomó en
cuenta. Dios podría haber cumplido su propósito para la vida de José sin la
“ayuda” de sus celosos hermanos. Lo mismo fue con Sansón.
La mayoría admite que porque Sansón
aparece en la lista de fe de personas destacadas (Hebreos 11), su debilidades
le causaron mucha aflicción y miseria durante su vida. Si Sansón hubiera
permanecido fiel a Dios nunca habría sido capturado por los filisteos y le
hubiesen quitado los ojos. No obstante, Dios transformó, incluso esta situación
lamentable en victoria, mediante el acto final del hombre fuerte de derribar
los pilares y matar a más con su muerte que durante toda su vida. Como con la
mayoría de estas acusaciones, cuando la declaración es tomada en su contexto
(sin omisiones) y se lee el capítulo completo, uno puede entender el punto que
Elena G. de White estaba presentando.
Entre las partes que se dejaron de
lado en la cita cortada, están estas palabras: [Sansón] “No se preguntó si
al unirse con el objeto de su elección podría glorificar mejor a Dios o si
[y luego DyD retoman la cita otra vez] se estaba colocando en una posición que
no le permitiría cumplir el propósito que debía alcanzar su vida.” La primera
parte que se omite de esta cita, resume el problema de Sansón al buscar a esta
mujer. Note cuán diferente se la lee en su contexto a cómo se la coloca en la
lista de “contradicciones”.
EGW: Sí: “La parte más importante del servicio
diario era la que se realizaba en favor de los individuos… Con su propia mano mataba entonces el
animal, y el sacerdote llevaba la sangre al lugar santo y la rociaba ante el
velo, detrás del cual estaba el arca que contenía la ley que el pecador había
violado. Con esta ceremonia y en un
sentido simbólico, el pecado era trasladado al santuario por medio de la
sangre” (Patriarcas y profetas, pp.
367, 368).
Respuesta
Al respecto de lo que sucedía a la
sangre después del sacrificio, había (como DyD señalaron) cuatro situaciones
diferentes. (1) Un sacerdote, (2) un líder, (3) un ciudadano, y (4) la
congregación en general. Dos de estas cuatro requerían que la sangre se
esparciera frente al velo, y dos requerían que la carne se comiera así,
mediante el cuerpo del sacerdote, los pecados serían transferidos
figurativamente dentro del santuario.
Donde se produce confusión en
relación con la declaración de Elena G. de White, es cuando dice “La parte más importante del servicio diario era la
que se realizaba en favor de los individuos.” DyD deducen que ella quiere decir
por individuo “ciudadano” como opuesto a la congregación, los líderes o los
sacerdotes. Pero si se lee el capítulo completo (o al menos las dos páginas anteriores)
queda claro que ella habla de los sacrificios por “individuos” (fueran éstos
líderes o sacerdotes o ciudadanos comunes) como diferente de los sacrificios
continuos matutinos y vespertinos, el quemar incienso, y lo que se hacía con
los panes de la proposición. Estos eran sacrificios y ceremonias que se
realizaban en la mañana y en la tarde, y eran diferentes que cuando un
sacerdote, un líder, un ciudadano común o la congregación cometían un pecado
adicional por su propia cuenta.
Sabemos que Elena G. de White no tenía confusión en
relación con esto por una declaración vital que DyD dejan de lado. Es la
siguiente oración después del final de la cita que usan. Es lamentable y
confuso para los lectores que esta declaración no se haya incluido. La declaración,
para que todos la lean, es “En algunos
casos no se llevaba la sangre al lugar santo (véase el Apéndice, nota 9); sino
que el sacerdote debía comer la carne, tal como Moisés ordenó a los hijos de
Aarón, diciéndoles: "Diola él a vosotros para llevar la iniquidad de la
congregación." (Lev. 10: 17.) Las dos ceremonias simbolizaban igualmente
el traslado del pecado del hombre arrepentido al santuario” (Patriarcas y profetas, p. 368).
¿Cuánto más claro podía ella haberlo dicho? Elena G. de
White escogió usar el método que era usado en la mitad de las cuatro
situaciones, porque más claramente señalaba a la sangre de Cristo. Pero no dejó
de tener en cuenta el hecho de que esto no se hacía en todos los casos. Esta
expresión clara, sumada a la lectura del capítulo completo, muestra que Elena
G. de White no contradice para nada
EGW: Sí, 1896: “Debía ser semejante a los que pertenecían
a la familia humana y a la raza judía. Sus facciones tenían que ser semejantes
a las de los seres humanos, y no debía tener tal belleza en su persona que la
gente lo señalara como diferente de los demás” (Christ Our Saviour [Cristo nuestro Salvador], p. 9, edición 1896; Mensajes selectos, tomo 3, p. 143).
EGW: No, 1898: “Nadie que mirara el rostro infantil
radiante de animación, podría decir que Cristo era exactamente como los otros
niños” (Comentario bíblico adventista,
tomo 5, p. 1091).
Respuesta
En la primera cita, Elena G. de
White está hablando de los rasgos faciales (como Isa 53:2 lo hace también). En
la segunda cita, está expresando lo obvio: que su rostro ordinario “radiante de
animación” por el amor que vertía libremente a todos los que estaban a su
alrededor, fuera diferente de los otros niños.
Mientras que ellos eran muy
similares en sus gritos, o peleas o haciendo todas las cosas que solemos hacer
cuando niños, la diferencia era que en Cristo estaba constantemente la imagen del
amor celestial. Sus rasgos faciales no eran extraordinariamente atractivos, no
obstante, se semblante siempre era bondadoso y “radiante de animación”.
EGW: No: “El hombre Cristo Jesús no era el Señor
Dios Todopoderoso” (Comentario bíblico
adventista, vol. 5, p. 1104).
Respuesta
Tanto Elena G. de White como
“Cristo dejó su lugar en las cortes
celestiales y vino a esta tierra a vivir la vida de los seres humanos. Hizo este sacrificio para mostrar que es
falsa la acusación de Satanás contra Dios: esto es, [mostrando] que es posible
que el hombre obedezca las leyes del reino de Dios. Cristo, siendo igual con el Padre, honrado y adorado por
los ángeles, se humilló por nosotros y vino a esta tierra a vivir una vida de
humildad y pobreza: vino a ser un varón de dolores, experimentado en
quebranto. Sin embargo, el sello de la
divinidad estaba sobre su humanidad.
Vino como un Maestro divino para elevar a los seres humanos, para
aumentar su eficiencia física, mental y espiritual. No hay nadie que pueda
explicar el misterio de la encarnación de Cristo. Con todo, sabemos que vino a esta tierra y vivió como un hombre
entre los hombres. El hombre Cristo
Jesús no era el Señor Dios Todopoderoso, sin embargo Cristo y el Padre
son uno.
Note, que en su contexto, Elena G.
de White deja bien en claro que Jesús era totalmente igual con el Padre cuando
Él vino a la tierra. Entonces, ¿qué quiso decir con que Jesús no era “Señor
Dios Todopoderoso”?
La palabra clave aquí es
“Todopoderoso” (no si Jesús era o no “verdaderamente Dios” como lo sugiere el
encabezado de esta acusación). Antes de que Jesús llegara a ser humano, tenía:
1.
Omnipotencia
2.
Omnipresencia
3.
Omnisciencia
Cuando vino a la tierra, dejó a un lado:
1.
Omnipotencia: (Él dijo: “No puedo yo hacer nada por mí mismo” [necesitaba al
Padre] Juan 5:30).
2. Omnipresencia
3. Omnisciencia (Él dijo que no sabía el
día o la hora de su propia segunda venida, sino que sólo lo sabía el Padre
[Marc 13:32]).
Jesús no contaba su igualdad con el
Padre como algo a qué asirse, pero para usted y para mí, él llegó a ser humano
y era obediente incluso hasta la muerte de la cruz (ver Fil 2:6-8).
EGW: Sí: “Tan pronto como comenzó el largo ayuno
de Cristo en el desierto, Satanás estuvo cerca con sus tentaciones… Pretendió
hacer creer a Cristo que Dios no le requería que pasara por la abnegación y los
sufrimientos que él anticipaba… También declaró que él era el ángel que detuvo
la mano de Abrahán cuando levantó el cuchillo para matar a Isaac” (Mensajes selectos, vol. 1, p. 320).
Respuesta
En este punto DyD no dieron una
respuesta elaborada y no ofrecen textos bíblicos porque no hay contradicción
aquí. Sólo es una información con más detalles. Así como en otras partes,
cuando se dan estos detalles, la información es inmediatamente clasificada como
una contradicción. Incluso los ateos, que tratan de destruir
Judas no contradice en nada el Antiguo Testamento,
incluso esta disputa por el cuerpo de Moisés nunca se menciona en
EGW: CRISTO ESCOGIÓ A JUDAS: “Cuando Judas fue escogido por nuestro
Señor, su cano no era sin esperanza” (Testimonies
for the Church [Testimonios para la iglesia], vol. 4, p. 41).
EGW: LOS DISCÍPULOS
ESCOGIERON A JUDAS: “Los discípulos
anhelaban que Judas llegase a ser uno de ellos… y lo recomendaron a Jesús.” (El Deseado de todas las gentes p. 260).
EGW: JUDAS SE ELIGIÓ A SÍ
MISMO: “Mientras Jesús
estaba preparando a los discípulos para su ordenación, un hombre que no había
sido llamado se presentó con insistencia entre ellos. Era Judas Iscariote,
hombre que profesaba seguir a Cristo y que se adelantó ahora para solicitar un
lugar en el círculo íntimo de los discípulos… y esperó obtenerlo relacionándose
con Jesús.” (El Deseado de todas las
gentes pp. 260, 664).
Respuesta
Las declaraciones de Elena G. de
White simplemente dicen: Judas buscó a Jesús con la esperanza de llegar a ser uno
de sus discípulos. Los otros discípulos, cuando oyeron su pedido, “lo
recomendaron” (no “escogieron”) a Jesús. Entonces Jesús lo escogió para que
fuera uno de los doce, aunque sabiendo lo que podría ocurrir.
EGW: Sí: “Su peso había roto la soga con la cual
se había colgado del árbol. Al caer, su
cuerpo había quedado horriblemente mutilado, y los perros lo estaban
devorando. Sus restos fueron
inmediatamente enterrados” (El Deseado de
todas las gentes, p. 670).
“Este, pues, que había adquirido
un campo con el salario de su iniquidad, cayó de cabeza y se reventó por la
mitad, y todas sus entrañas se derramaron” (Hech 1:18).
Respuesta
Otra vez, parece haber cuestiones
conflictivas aquí para indicar que hay una contradicción.
EGW: Sí: “Ante la sugerencia de Herodes, una
corona de sarmientos espinosos de vid fue trenzada y colocada sobre la sagrada
frente de Jesús; y un ropaje púrpura viejo y andrajoso, que fuera una vez la
ropa de un rey, se colocó sobre su noble aspecto” (Spirit of Prophecy [Espíritu de profecía], vol. 3, p. 138, edición
1887). “Lo contemplaron vestido con una vieja ropa púrpura” (Testimonies for the Church [Testimonios
para la iglesia], vol. 1, p. 241).
Respuesta
Elena G. de White describe las rojas andrajosas como “que
fuera una vez la ropa de un rey”. Si la ropa fue una vez la ropa de un rey,
entonces probablemente estaba hecha de un lino muy fino: una ropa elegante, que
simplemente se convirtió en andrajos con el tiempo. Elena G. de White lo deja
bien en claro aquí. Es dudoso que el burlón Herodes hubiera permitido que una
de sus ropas nuevas se usara para un tratamiento tan vergonzoso, especialmente
considerando que la ropa sería llevada a “Pilato” (pues Jesús la portaría) y
por tanto se perdería y probablemente arruinaría en el proceso.
EGW: Sí: “Estaba débil y abatido por el cansancio,
el dolor y la sangre perdida por los azotes y golpes que había recibido. Sin
embargo, le cargaron a cuestas la pesada cruz en que pronto le clavarían. Jesús
desfalleció bajo el peso. Tres veces le pusieron la cruz sobre los hombros, y
otras tres veces se desmayó” (Spiritual
Gifts [Dones espirituales], vol. 1, p. 57; Primeros escritos, p. 175).
Respuesta
Nuevamente vemos que cualquier
detalle que se da, se lo denomina contradicción. Debe haber habido una razón
para que se obligara a Simón a cargar la cruz. Considerando los hechos obvios
que Elena G. de White presenta en la primera oración de la cita y los tres
textos que proveen DyD, su conclusión tiene lógica. Este tipo de detalle
omisión-adición es común cuando uno compara los cuatro evangelios.
EGW: No: “Tan pronto como comenzó el largo ayuno
de Cristo, Satanás estuvo cerca con sus tentaciones… Satanás dijo a Cristo que
no era necesario que el sufriera el dolor del hambre y la muerte por inanición”
(Redemption of the Temptation of Christ [Redención
de la tentación de Cristo], p. 37, edición de 1874).
EGW: No: “Tan pronto como comenzó el largo ayuno
de Cristo en el desierto, Satanás … Rodeado de luz, vino a Cristo pretendiendo
ser uno de los ángeles del trono de Dios… Pretendió hacer creer a Cristo que
Dios no le requería que pasara por la abnegación y los sufrimientos que él
anticipaba” (Christ Our Saviour [Cristo
nuestro Salvador], p. 45; Mensajes
selectos, vol. 1, p. 320).
EGW: No: “Durante cuarenta días estuvo tentándole
Satanás” (Primeros escritos, p. 155).
EGW: Sí: “Cuando Jesús entró en el desierto, fue
rodeado por la gloria del Padre… Pero la gloria se apartó de él, y quedó solo
para luchar con la tentación… Durante cuarenta días ayunó y oró… Entonces vio
Satanás su oportunidad. Pensó que podía vencer a Cristo.” (El Deseado de todas las gentes, p. 118).
Respuesta
Aquí
se puede apreciar un ejemplo perfecto de porqué estas acusaciones no prueban un
error o contradicción. DyD citaron sólo del evangelio de Mateo sin mencionar lo
que que Marcos, Lucas o Juan tienen para decir sobre este evento. En la tercera
declaración de Elena G. de White, está citando a Lucas casi palabra por
palabra. Con esta acusación en particular, nos vemos forzados a tomar una
decisión: o Mateo era inspirado y Lucas y Elena G. de White no fueron
inspirados (y estaban en error), o Lucas y Elena G. de White dar un registro
más detallados de lo que sucedió, mostrando que algunas tentaciones comenzaron durante los 40 días y no después. Mateo
(al igual que Elena G. de White en la cuarta cita) simplemente se centra en la
primera de las tres tentaciones principales que se listan en su libro y en el
de Lucas. Juan no menciona este encuentro para nada, y Marcos sólo dice: “Y
estuvo allí en el desierto cuarenta días. Era tentado por Satanás y estaba con
las fieras, y los ángeles lo servían” (1:13).
DyD
concluyen: “Otro
ejemplo de cómo Elena G. de White contradice
EGW: Sí: “La madre de Jesús estaba agonizante,
casi más allá de sus fuerzas, y mientras extendían a Jesús sobre la cruz, y
estaban a punto de clavar sus manos con los crueles clavos a los brazos de
madera, los discípulos apartaron de la escena a la madre de Cristo, para que
ella no oyera el golpe de los clavos mientras eran introducidos en los huesos y
músculos de sus tiernas manos y pies.” (Spiritual
Gifts [Dones espirituales], vol. 1, p. 58, escrito en 1858).
EGW: No: “Vio sus manos extendidas sobre la cruz; se
trajeron el martillo y los clavos, y mientras éstos se hundían a través de la
tierna carne” (El Deseado de todas las
gentes, p. 693, escrito en 1898).
Respuesta
Hay dos cuestiones aquí:
1.
María alejada de la cruz
No,
2. Los
huesos de Jesús “quebrados”
Elena G. de White declara que los
clavos “eran introducidos en los huesos
y músculos de sus tiernas manos y pies”. ¿Fue así? Cuando alguien era
crucificado, así era como se hacía. Cada cristiano ha visto ilustraciones de
Jesús en la cruz, y por cierto que esto no es invento de Elena G. de White
(algunos dicen que los clavos eran en realidad clavados en las muñecas, pero
aún así esto requeriría que “atravesara” los huesos). Jesús mismo registra todo
esto cuando se aparece a los discípulos que estaban escondidos después de la
resurrección. Ellos temían que fuera un fantasma y él les dijo “mirad mis manos
y mis pies” y entonces “les mostró las manos y los pies” (Luc 24:39, 40).
Alguno puede decir que esto no era para mostrar las
impresiones de los clavos, sino para mostrar que él era de carne. Pero no
olvidemos lo que dijo Tomás (que no estaba allí durante este primer encuentro)
después de oír acerca de él: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano
en su costado, no creeré” (Juan 20:25). ¿De dónde obtuvo esa idea? Le habían
contado que Jesús les mostró las impresiones de los clavos en sus manos y pies.
Entonces, cuando Jesús se aparece a Tomás, le dice que examine sus manos y su
costado (la herida de la lanza), lo cual Tomás hizo y luego creyó (vers. 27).
Ahora, después de haber dejado en
claro que Jesús definidamente sufrió que atravesaran sus manos y pies con los
clavos (ver también Isaías 49:16; Salmo 22:16; Zacarías 12:10), debemos
preguntarnos si alguna vez “atravesaron” sus huesos. No importa dónde se
introdujeran los clavos, deben haber encontrado algún hueso y por tanto tenían
que de alguna manera “atravesar” huesos para afirmar a Jesús en la cruz. Cuando
Elena G. de White nunca dijo que
“los huesos” de Cristo “fueron quebrados”. Cuando ella dice que los clavos
“atravesaron” sus manos y pies, estaba en perfecta armonía con las Escrituras
–el Antiguo y el Nuevo Testamentos.
DyD dicen que Elena G. de White
“cambió su registro” de lo que hicieron los clavos cuando más tarde ella
escribió sobre eso en El Deseado de todas
las gentes, pero las palabras que se usan para describir la escena
completa, son totalmente diferentes. Este no es un caso en el que se cambia una
oración para cubrir un error, sino simplemente cuenta la historia otra vez en
un libro diferente. ¿Por qué necesitaría cambiar algo que estaba en armonía con
las Escrituras desde un primer momento?
EGW: Sí: “Los hombres necesitan comprender que
EGW: No: “
Respuesta
Veamos las declaraciones de Elena G. de White en su
contexto:
“‘En
él habita corporalmente toda la plenitud de
En
esta cita, Elena G. de White se está refiriendo obviamente a
Ahora,
la siguiente cita completa:
“No
hay nadie que pueda explicar el misterio de la encarnación de Cristo. Con todo, sabemos que vino a esta tierra y vivió
como un hombre entre los hombres. El
hombre Cristo Jesús no era el Señor Dios Todopoderoso, sin embargo Cristo y el Padre son uno.
Aquí
ella usa la palabra “Deidad” para describir
EGW: Si: “La muerte entró en el mundo a causa de
la transgresión. Pero Cristo dio su
vida para que el hombre tuviera otra prueba.
El no murió en la cruz para abolir la ley de Dios, sino para asegurar
para el hombre un segundo tiempo de gracia.” (Testimonios para los ministros, p. 131).
Respuesta
Los tres textos bíblicos usados son maravillosas verdades
acerca del evangelio, pero no tratan (ni refutan) el tema que trata Elena G. de
White en su declaración. A continuación hay cuatro versículos que apoyan lo que
dijo:
“Pues por cuanto la muerte entró
por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Cor 15:21, 22).
“Y si Cristo no resucitó, vana es
entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe. Y somos hallados
falsos testigos de Dios, porque hemos testificado que Dios resucitó a Cristo,
al cual no resucitó si en verdad los muertos no resucitan. Si los muertos no
resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si
Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados.
Entonces también los que murieron en Cristo perecieron” (1 Cor 15:14-18).
“Ahora,
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no
andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu, porque la ley del
Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Lo que era imposible para
“Porque,
si siendo enemigos, fuimos reconciliados
con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados,
seremos salvos por su vida. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en
Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la
reconciliación. Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por
el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos
pecaron. Antes de
Esto
es exactamente lo que Elena G. de White estaba diciendo y que es el fundamento
del cristianismo.
EGW: No: “Quedó evidente para nosotros que la
profecía de Daniel 8: 14, en vez de significar la purificación de la tierra, se
refería al término de la obra de nuestro sumo Sacerdote en el cielo, o sea el
fin de la expiación, y la preparación del pueblo para el día de su venida” (Notas biográficas, p. 70).
EGW: No: “Jesús entró en el lugar santísimo del
celestial al fin de los 2300 días de Daniel 8, en 1844, para hacer la expiación
final por todos los que pudiesen recibir el beneficio de su mediación” (Primeros escritos, p. 253).
Respuesta
Nuevamente los textos elegidos son verdades maravillosas,
pero no se refieren a lo que nuestro Sumo Sacerdote está haciendo por nosotros
en el cielo en este momento. De los cuatro textos:
El primero trata de lo que dijo Jesús: “Consumado es [el
trabajo que su Padre le dio que hiciera].” Había vivido una vida perfecta, y ahora
podía presentar esa vida como un sacrificio perfecto.
El segundo dice que somos justificados gratuitamente, y
que Jesús fue un sacrificio de propiciación. Fue definidamente eso. (Es el
único texto de los cuatro que tiene incluso la palabra “propiciación”.)
Los textos tercero y cuarto dicen que hemos sido
reconciliados con Dios mediante Jesús. Ninguno cuestionaría este hecho.
Todos estos hechos son aceptados por Elena G. de White en
sus escritos y por los Adventistas en sus creencias. Están en perfecta armonía
con el juicio investigador (que comienza en 1844). El tema del juicio
investigador no contradice
Para más información al respecto, recomendamos el libro
de Clifford Goldstein, 1844 Hecho Simple.
EGW: No: “Aunque la sangre de Cristo habría de
librar al pecador arrepentido de la condenación de la ley, no había de anular
el pecado… pero quedaba en el santuario hasta el día de la expiación” (Patriarcas y profetas, p. 371).
Respuesta
Esta acusación es otra forma de decir lo anterior, uno
necesita estudiar el juicio investigador por sí mismo para comprender su
validez. Unas pocas citas no arrojarán mucha luz sobre la cuestión. El Día de
EGW: Sí: “Así como en la antigüedad los pecados
del pueblo se transferían figurativamente al santuario terrenal por la sangre
de la ofrenda por el pecado, así también, nuestros pecados son transferidos, de
hecho, al santuario celestial por sangre de Cristo” (The Great Controversy [El conflicto de los siglos], p. 266, edición
1886).
“Así como en la antigüedad los pecados del pueblo eran puestos por
fe sobre la víctima ofrecida, y por la sangre de ésta se transferían
figurativamente al santuario terrenal, así también, en el nuevo pacto, los
pecados de los que se arrepienten son puestos por fe sobre Cristo, y
transferidos, de hecho, al santuario celestial” (El conflicto de los siglos, p. 474, edición 1911).
Respuesta
Esta acusación también trata con la cuestión del Juicio
Investigador. Los textos usados para refutar a Elena de White solo apoyan lo
que ella ha dicho en las declaraciones mencionadas.
EGW: SATANÁS: “Se vio además que, mientras que el
holocausto señalaba a Cristo como sacrificio, y el sumo sacerdote representaba
a Cristo como mediador, el macho cabrío simbolizaba a Satanás, autor del
pecado, sobre quien serán colocados finalmente los pecados de los
verdaderamente arrepentidos… todos estos pecados sobre Satanás… Satanás…
sufrirá finalmente la entera penalidad del pecado” (El conflicto de los siglos, pp. 475, 539).
Respuesta
Otra declaración sobre el juicio investigador. Si uno rechaza
el juicio investigador (o el sábado, o que los muertos duermen, o el diluvio
por esa razón) entonces la persona será capaz de encontrar muchas declaraciones
de Elena G. de White que están aparentemente “equivocadas”. Jesús pagó el
precio por nuestros pecados, pero Satanás es responsable por tentarnos a pecar. Si Jesús quiere que Satanás
pague un precio por esto, esa es su decisión. Nuevamente, sugerimos que el
lector estudie sobre el Día de
EGW: Sí: “No puede corregir todos los casos, ya
que algunas de las personas a quienes causó daño han bajado a la tumba y la
cuenta está registrada en contra suya. En estos casos, lo mejor que puede hacer
es presentar una ofrenda de expiación ante el altar del Señor, y él lo aceptará
y perdonará” (Testimonios para la iglesia,
vol. 5, p. 318).
Respuesta
Recomendamos leer la sección completa de Testimonios, vol. 5, de donde se extrae
esta cita para comprender lo que se presenta. Elena G. de White estaba
escribiendo a un hombre que tenía un problema con el dinero y la deshonestidad.
Aparentemente, había perjudicado a algunas personas financieramente y algunos
de ellos, con el transcurso de los años, habían muerto. Entonces, Elena G. de
White le señala a este hombre a Zaqueo y su acto cristiano de prometer devolver
4 veces más todo lo que había obtenido injustamente.
Si hemos tenido una ganancia financiera obteniendo
ventaja sobre otros y quebrantando la ley de Dios en el proceso, por supuesto
que debemos restaurar todo lo que hemos tomado. Y si ellos y sus familiares ya
no están, entonces debemos restaurar este dinero a Dios. Debiera haber algo que
salga de lo que hemos obtenido. No podemos robar a un hombre rico y luego
aceptar a Cristo, e insistir continuar viviendo la buena vida con el dinero que
hemos adquirido erróneamente. El punto de Elena G. de White es que el dinero
debe en primer lugar y por sobre todo
devolverse a quien se perjudicó, pero si esto no es posible, entonces
debemos devolver el dinero a Dios. Una lectura de la sección completa puede
aclarar cualquier confusión de lo que Elena G. de White quiere decir.
Para desaprobar este principio bíblico, DyD citan de 1
Juan 1:9, que dice que si confesamos nuestros pecados Dios nos perdona. Ese no
es el punto aquí; Elena G. de White estaba hablando a un individuo en
particular que tenía un problema en particular. No estaba por ninguna razón
diciendo que ésta es la forma que nos acercamos a Cristo –con una ofrenda
financiera. Pero DyD concluyen:
“Dios le dice que confiese sus pecados
y usted será perdonado y purificado. Elena G. de White contradice
Esto no es cierto. Elena G. de White no le dice a usted
que traiga una ofrenda de expiación para que sea perdonado.
EGW: No: “Nunca debe enseñarse a los que aceptan
al Salvador, aunque sean sinceros en su conversión, a decir o sentir que están
salvados… Los que aceptan a Cristo y
dicen en su primera fe: "Soy salvo", están en peligro de confiar en
sí mismos.” (Palabras de vida del gran
Maestro, pp. 119, 120).
Respuesta
Ahora, veamos la cita en su contexto (esto es largo, pero
vale la pena –muy Cristocéntrico):
(lo que se cita arriba
aparece en itálica)
“La caída de Pedro no fue instantánea, sino gradual. La confianza
propia lo indujo a creer que estaba salvado, y dio paso tras paso en el
camino descendente hasta que pudo negar a su Maestro. Nunca podemos con
seguridad poner la confianza en el yo, ni tampoco, estando, como nos hallamos,
fuera del cielo, hemos de sentir que nos encontramos seguros contra la
tentación. Nunca debe enseñarse a los que aceptan al Salvador, aunque sean
sinceros en su conversión, a decir o sentir que están salvados. Eso es engañoso. Debe enseñarse a todos a acariciar la esperanza y la fe; pero aun
cuando nos entregamos a Cristo y sabemos que él nos acepta, no estamos fuera
del alcance de la tentación.
Este pasaje coloca al yo donde pertenece —en el polvo— y
nos muestra nuestra constante necesidad de Jesús. Pedro es, como ella dijo, un
perfecto ejemplo de lo que sucede cuando declaramos algo como que es un hecho,
como si estuviéramos fuera de la probabilidad de caer. Podemos conocer que nuestra relación es
correcta con Dios hoy, pero no conocemos nuestras debilidades, o dónde
podríamos caer y/o volvernos contra Dios (ver Jer 17:9). Podemos tener la seguridad
que si estamos por morir hoy, seremos salvos, pero anunciar descaradamente que
pase lo que pase, somos salvos, es básicamente “una vez salvo siempre salvo” y
eso es realmente contra lo que ella nos advierte.
1 Juan 5:12 es una verdad hermosa: “Estas cosas os he escrito a
vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis
vida eterna.”
No hay nada de malo con tener fe en el hecho de que hemos
aceptado el don gratuito de Jesús de la vida eterna. Esta es la clase de seguridad
que necesitamos. Pero este texto no nos dice que debemos salir y proclamar que
no podemos caer, como hizo Pedro. Somos advertidos por Pablo en tener cuidado
si pensamos que estamos firmes, pues podemos caer (1 Cor 10:12). Y Jesús dijo
que algunas de las “ramas” que han sido “injertadas” en él serían cortadas y
quemadas si no llevaban fruto (Juan 15:1-6). En Mateo 7:21-23, Jesús describe
una clase de personas que vienen a él, convencidas de que son “salvas” y a las
que les dice “nunca las conocí”. Se estaban mirando a sí mismas, lo que siempre
es un gran error.
La belleza de todo esto no es que dudemos de Dios y de su
habilidad para salvar, sino más bien que dudemos de nosotros mismos y de nuestra habilidad para hacer cualquier cosa
buena o vencer el pecado con nuestra fuerza. No somos los suficientemente
fuertes como para vencer. Sólo Jesús mediante
nosotros puede vencer. Esta constante advertencia de nuestra debilidad es la
única salvaguarda contra la presunción y el elegir el pecado por encima de
Jesús. La falta de fe en uno mismo es una de las mayores lecciones que podemos
aprender.
EGW: Sí: “Sé que algunos ponían en duda aun si los
hijitos de los padres creyentes se salvarían, porque ellos [los hijos] no han
tenido ninguna prueba del carácter, ya que todos deben pasar por esa prueba
para que se evalúe su carácter en base a las pruebas. Se hace la pregunta:
"¿Cómo pueden los niñitos pasar por esa prueba para ser examinados?"
Contesto que la fe de los padres creyentes cubre a los niños” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 359).
Respuesta
Los tres textos que se mencionan no se refieren a los
niños pequeños a quienes todavía no se los tiene en cuenta (incluso el primer texto
que dice “hijo o hija” no especifica que sean niños pequeños que no distinguen
el bien del mal).
A continuación hay algunos textos que tratan con la
responsabilidad y la luz dada:
Santiago 4:17: “El que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado.”
Juan
9:41: “Jesús les
respondió: -- Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero ahora, porque decís:
"Vemos", vuestro pecado permanece.”
Hechos 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
¿Y qué sobre la salvación de nuestros hijos?
Isaías 49:25: “Pero así dice Jehová: "Quizás el cautivo sea
rescatado del valiente y el botín sea arrebatado al tirano, pero yo defenderé
tu pleito y salvaré a tus hijos.”
Hechos 16:31: “Ellos dijeron: -- Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa.”
Estos textos no quieren decir que toda persona
responsable tiene un manto para cubrir pecados basado en la fe de sus
familiares. Pero no son más contradictorios o confusos que la cita de Elena G.
de White en cuestión.
No sería lógico creer que Dios juzga a los adultos según
la luz que tienen, pero condena a los bebés pequeños que no saben nada. Dios
“pasa por alto” su ignorancia porque “ignorancia” es todo lo que son.
¿No hacen las oraciones y la fe de los padres una
diferencia ante Dios hasta que los niños tienen la edad suficiente para hacer
sus propias decisiones ante Dios?
EGW: Sí: “Vi que el que es dueño de un esclavo
tendrá que responder por el alma de ese esclavo a quien mantuvo en la
ignorancia; los pecados del esclavo serán castigados (transferidos a) en el
amo” (Primeros escritos, p. 276). (Nota: las palabras “transferidos a” son
una adición entre paréntesis de DyD, no de Elena G. de White.)
Respuesta
“Cuando yo diga al impío:
'¡Impío, de cierto morirás!', si tú no hablas para que se guarde el impío de su
camino, el impío morirá por su pecado,
pero yo demandaré su sangre de tu mano” (Eze 33:8).
“Mejor le fuera que le ataran al
cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos” (Luc 17:2).
Aunque
este texto está hablando de hacer que alguien tropiece como opuesto a evitar
que alguien conozca la verdad –como en el caso del esclavo-, el texto apoya el
hecho de que Dios requiere que nosotros respondamos por la influencia que
ejercimos para que otros cometan pecados. Eze 33:8 (mencionado antes) claramente
establece que si no advertimos al “impío de su camino”, entonces aunque él
muera por su propia iniquidad, su sangre será demandada de nuestras manos.
DyD
interpretan erróneamente las palabras de Elena G. de White “castigadas” como
“transferidos a”. Pero hay un antecedente bíblico para “castigadas” que muestra
que esto no es lo que estas palabras significan. En el segundo mandamiento,
Dios mismo dice “que visito la
maldad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” (Exo 20:5). Dios
no dice literalmente que “transfiere” los pecados de un hombre sobre sus
propios hijos y nietos hasta la cuarta generación. El hombre morirá en su
propio pecado, pero hay una causa y un efecto que siguen. “Transferir a” es una
interpretación inapropiada de las palabras de Elena G. de White. Ella
simplemente está apoyando el principio de Eze 33:8, y usando una frase tomada
del segundo mandamiento. ¿Podría Dios dar la bienvenida al dueño de un esclavo
en el cielo con los brazos abiertos cuando mantuvo al esclavo intencionalmente
ignorante del evangelio? Puesto que Dios ama al esclavo tanto como al
propietario del esclavo, entonces tal acción sin duda entristece y enoja a
Dios. El ama a todos sus hijos por igual.
EGW: No: “Dios no puede llevar al cielo al esclavo
que fue mantenido en la ignorancia y la degradación, sin saber nada de Dios ni
de
Respuesta
Aquí Elena G. de White no está hablando justamente de cualquier esclavo “ignorante”, sino del
mismo esclavo cuyos pecados serían “castigados” en su señor según el argumento
anterior. Dios “cierra los ojos” a la ignorancia; no obstante esto no significa
que ignore la elección de características malvadas. Si una persona desobedece
el consejo de Dios mientras ignoraba ese consejo, Dios cierra los ojos ante
esto. Pero si una persona (esclavo ignorante en este caso) abriga un espíritu
malvado y va contra cualquier poca luz o conciencia que tenga, entonces esto es
diferente. Elena G. de White explica esto diciendo que Dios “hace con él lo
mejor que puede hacer un Dios compasivo.
Le permite ser como si nunca hubiera sido, mientras que el amo debe
soportar las siete postreras plagas y luego levantarse en la segunda
resurrección para sufrir la muerte segunda, la más espantosa. Entonces la
justicia de Dios estará; satisfecha” (Primeros
escritos, p. 276).
En otras palabras, este esclavo, aunque no es salvo,
tampoco enfrentará el castigo de los perdidos. Simplemente permanecerá “dormido”
por toda la eternidad, mientras el señor sufre en el lago de fuego hasta
consumirse. Irónicamente este mismo texto que DyD usan para argumentar en
contra de Elena G. de White, es el mismo que ayuda a esclarecer el caso. Ellos
citan Juan 1:9 “La
luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo”. Esta luz que fue
dada a todo hombre estaba en la conciencia de este esclavo. Su señor
lo mantuvo alejado de
La pregunta que encabeza la
acusación de contradicción es también inapropiada. La cuestión no es si un
esclavo “ignorante” puede o no ser salvo. Es si alguien que ha vivido con la
luz que ha tenido puede ser salvo. Lo
que quebranta el corazón de Dios es saber lo que hubiera pasado si ese esclavo
endurecido hubiese leído
Pocas páginas después de esta
declaración, ella dice: “Vi que los piadosos esclavos se alzaban triunfantes y
victoriosos” (p. 286). Ella fue bien clara en sus escritos de que muchos esclavos serían salvos.
Algunos
críticos objetan la idea de que algunos permanecerán en sus tumbas a la luz de
Juan 5:28, 29 que dice que todos los que están en las tumbas saldrán. Pero
EGW: Sí: “Cristo murió para hacer posible que
usted deje de pecar, y el pecado es transgresión de la ley” (Review and Herald, vol. 71, No. 35, p.
1, 28 de agosto de 1894).
EGW: Sí: “Ser redimido significa dejar de pecar” (Review and Herald, vol. 77, No. 39, p.
1, 25 de septiembre de 1900).
EGW: Sí: “Sólo los que, mediante la fe en Cristo,
obedecen todos los mandamientos de Dios, alcanzarán la condición de
impecabilidad en que vivía Adán antes de su transgresión. Testifican de su amor a Cristo obedeciendo
todos sus preceptos (MS 122, 1901)” (Comentario
bíblico adventista, vol. 6, p. 340).
EGW: Sí: “A todo el que se rinde completamente a
Dios, se le da el privilegio de vivir sin pecado, en obediencia a le ley del
cielo… Dios requiere de nosotros perfecta obediencia. Debemos purificarnos a
nosotros mismos, como él es puro. Al guardar sus mandamientos, hemos de revelar
nuestro amor por el Supremo Gobernador del universo” (Review and Herald, 27 de septiembre de 1906, p. 8).
Respuesta
Note la pregunta que se hace con esta acusación:
“¿Podemos decir legítimamente ‘He dejado de pecar’?”
Ahora considerando la evidencia presentada, veamos dos
hechos.
1. Ninguna de las declaraciones de Elena G. de White
citadas nos dicen que hemos dejado de pecar. Elena G. de White trata este tema en otras partes,
y aquí hay un ejemplo de lo que dice.
“Aquellos que buscan realmente perfeccionar el carácter
cristiano nunca animarán el pensamiento
de que están sin pecado. Sus vidas pueden ser irreprochables, pueden estar
viviendo como representantes de la verdad que han aceptado; pero cuanto más
disciplinen sus mentes para espaciarse en el carácter de Cristo, y cuanto más
cerca estén de su divina imagen, más claramente discernirán la perfección sin
manchas de Cristo, y más profundamente sentirán sus propios defectos.” Y
nuevamente: “aquellos que se esfuerzan por llamar la atención a sus buenas
obras, hablando constantemente de su
estado sin pecado y procurando destacar en forma prominente sus logros
religiosos, están sólo engañando sus
propias almas al hacerlo” (The
Sanctified Life [Vida santificada], pp. 7 y 12).
“Pero no nos jactemos de nuestra santidad. Al tener una
visión más clara del inmaculado carácter de Cristo y de su infinita pureza, nos
sentiremos como Daniel cuando contempló la gloria del Señor, y dijo: ‘Mi fuerza
se cambió en desfallecimiento’” (Mensajes
selectos, vol. 3, p. 405).
“¿Por qué es que tantos dicen ser santos y sin pecado? Es porque están muy lejos de Cristo” (Manuscrito 5, 1885).
2. Ninguno de los textos bíblicos nos dicen que no
podemos vencer, por la gracia de Dios. (Lo cual es todo lo que las declaraciones de Elena G. de White dicen.)
El primer texto (1 Juan 1:8, 9) dice simplemente que si
decimos que no hemos pecado la palabra de Dios no está en nosotros (y estamos
en el error). Elena G. de White expresa en forma consistente este punto de
vista como se mostró en el punto anterior.
El segundo texto (Efe 2:8, 9) dice simplemente que somos
salvos por gracia y no por obras. Nuevamente, Elena G. de White expresa
consistentemente este punto de vista:
“Cuando los hombres aprenden que no pueden obtener
justificación (santidad) por los méritos de sus propias obras, y contemplan a
Jesucristo con confianza firme y plena como su única esperanza, no tendrán
mucho de sí mismos y poco de Jesús. Las almas y los cuerpos están manchados y
sucios por el pecado, el corazón está ajeno de Dios, no obstante muchos están
luchando con sus propias fuerzas finitas para ganar la salvación por las buenas obras. Ellos piensan que Jesús
hará algo en la salvación; y que ellos deben hacer el resto. Necesitan ver por
fe la justicia de Cristo como su única
esperanza para el tiempo y la eternidad” (1888 Materials [Materiales de 1888], p. 818).
“Pues casi todas las religiones
falsas se basan en el mismo principio, a saber que el hombre puede depender
de sus propios esfuerzos para
salvarse” (Patriarcas y profetas, p.
60). (Véase también Testimonies for the
Church [Testimonios para la iglesia], vol. 1, p. 163; vol. 6, p. 372; Palabras de vida del gran Maestro, p.
88; Testimonios para los ministros,
pp. 97, 456; El camino a Cristo, p.
61; Evangelismo, p. 432; Patriarcas y profetas, p. 458; Los hechos de los apóstoles, pp. 240,
441, 449; The Sanctified Life [Vida
santificada], p. 87.)
Hemos visto que Elena G. de White apoyó plenamente lo que
“Y todo aquel que tiene esta
esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que
comete pecado, infringe también
“Digo,
pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gál
5:16).
“A
aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante
de su gloria con gran alegría” (Judas 1:24).
“Al
vencedor le concederé que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido
y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apo 3:21).
EGW: Sí: “El obedecer los mandamientos de Dios es
la única forma de obtener (ganar) su favor” (Testimonies for the Church [Testimonios para la iglesia], vol. 4,
p. 28). Nota: la palabra
“ganar” es una adición entre paréntesis por DyD, no Elena G. de White.
Respuesta
Obtener algo no
siempre quiere decir ganarlo. Obtener puede simplemente significar
“llegar a tener posesión de”. Después de leer el pasaje en Testimonies, vol. 4, podemos descubrir rápidamente que Elena G. de
White estaba contrastando aquellos que obedecen a Dios descansando en la fe con
quienes esperan dudando hasta que “todo es claro y simple delante de ellos” (Testimonies, vol. 4, p. 27). Obedecer a
Dios en la fe como opuesto a dudar de él es la cuestión. ¿Pero qué acerca de
las palabras “obtener su favor”? Si
“Porque el que me halla, halla la vida
y obtiene el favor de Jehovah. Pero
el que me pierde se hace daño a sí mismo; todos los que me aborrecen aman la
muerte” (Prov 8:35, 36).
Aquí
se aprecia no sólo las mismas palabras
que usa Elena G. de White, sino que también expone el mismo pensamiento
principal. El hallar sabiduría (así se obtiene el favor del Señor, de acuerdo
al texto) se contrasta con pecar (transgredir la ley de Dios -1Juan 3:4). Elena
G. de White dice sólo lo que hizo Salomón, y pocos cuestionarían la sabiduría e
inspiración de Salomón.
Pero
¿hay algún otro ejemplo bíblico de una persona que obtiene el favor de Dios?
“Pero
Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”
(Gén 6:8).
“Multiplicaré tu descendencia como las
estrellas del cielo y daré a tu descendencia todas estas tierras, y todas
las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz y guardó mi precepto, mis mandamientos,
mis estatutos y mis leyes” (Gén 26:4, 5).
“Dijo
Moisés a Jehová: -- Mira, tú me dices: ‘Saca a este pueblo’, pero no me has indicado
a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: ‘Yo te he conocido por tu
nombre y has hallado también gracia a
mis ojos’” (Exo 33:12).
“Por
la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo
traspuso Dios; y antes que fuera traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” (Heb 11:5).
“Hasta
los días de David. Este halló gracia
delante de Dios” (Hech 7:45, 46).
“Y
cualquiera cosa que pidamos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son
agradables delante de él” (1 Juan 3:22).
“Entonces
el ángel le dijo: -- María, no temas, porque
has hallado gracia delante de Dios” (Luc 1:30).
EGW: Sí: “El hombre que ha deshecho la imagen de
Dios en su alma mediante una vida corrompida, no puede efectuar un cambio
radical en sí mismo mediante el mero esfuerzo humano. Debe aceptar las
provisiones del Evangelio; debe reconciliarse con Dios por medio de la
obediencia a su ley y la fe en Jesucristo” (Testimonies
for the Church [Dones Testimonios para la iglesia], vol. 4, p. 294; La maravillosa gracia, p. 144).
Respuesta
La primera frase en la cita de Elena G. de White habla
por sí misma. “El hombre…, no puede
efectuar un cambio radical en sí mismo mediante el mero esfuerzo humano.”
Su lenguaje es bastante claro aquí. Continúa: “Debe aceptar las provisiones del Evangelio…” Las “provisiones” del
evangelio son lo que nos reconcilian con Dios, y aquellas provisiones incluyen
poder para obedecer la ley de Dios. El evangelio completo provee tanto el
perdón como el poder, de acuerdo a
Si le cuestionamos la referencia a la obediencia en Elena
G. de White, entonces debemos cuestionar los siguientes textos:
“Al obedecer a la verdad, mediante el Espíritu, habéis purificado vuestras
almas para el amor fraternal no fingido. Amaos unos a otros entrañablemente, de
corazón puro” (1 Ped 1:22).
“¿Con
qué limpiará el joven su camino? ¡Con guardar tu palabra!” (Salmo 119:9).
EGW: Sí: “En el tiempo en que brilló sobre
nosotros la luz de la reforma pro salud, y desde ese tiempo en adelante, la
pregunta siempre presente ha sido ésta: ‘¿Estoy yo practicando la verdadera
temperancia en todas las cosas?’ ‘¿Es tal mi régimen alimenticio que me pondrá
en una posición en la cual pueda realizar la mayor suma de bien?’ Si no podemos
contestar estas preguntas en forma positiva, aparecemos condenados delante de
Dios” (Consejos sobre el régimen
alimenticio, p. 21).
Respuesta
DyD muestran correctamente dos de las condiciones para
permanecer sin condenación. (1) Estar “en Cristo Jesús” y (2)”creer” en Cristo
y en el Padre. Ahora, consideramos lo que realmente significa “en Cristo Jesús”
y “creer”.
La declaración de Elena G. de White fue sobre salud.
“Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el
templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” (1 Cor 3:17).
Este mandamiento es claro. Los
adventistas creen que es un pecado destruir el cuerpo por cuestiones de
intemperancia (fumar, consumir bebidas alcohólicas, hábitos de comer
destructivos, etc.). Esta creencia está basada en el sexto mandamiento (no
matarás) como también en un sinnúmero de otros textos como el citado
anteriormente. Definidamente
Para muchos cristianos la palabra
“creer” tiene poco contenido.
EGW: Sí: “De acuerdo con lo que me ha sido mostrado,
se debe hacer una gran obra en su favor antes que usted sea aceptado a la vista
de Dios” (Testimonios para la iglesia,
vol. 2, p. 77).
EGW: Sí: “Tiene una gran obra que hacer… Es
imposible que seáis salvos así como estáis.” (Testimonios para la iglesia, vol. 2, p. 284).
EGW: Sí: “Como es usted, contaminará todo el
cielo. Usted es grosero, rudo y no santificado. No hay lugar en el cielo para
un carácter como el que usted posee ahora…. Está hoy más lejos del modelo de
perfección cristiana… que después de que transcurrieron pocos meses de que
había recibido la verdad” (Testimonies
for the Church [Testimonios para la iglesia], vol. 3, p. 465).
Respuesta
La pregunta que se hace es, “¿debo ser perfecto antes
de que Cristo me acepte?” De las tres declaraciones citadas sólo una tiene
la palabra “perfección” y no dice nada de que esta sea una condición previa para que Cristo nos acepte. Las
otras dos declaraciones no hablan acerca de la perfección sino de condiciones
que son comprensibles cuando se mira las citas en su contexto.
Elena G. de White una y otra vez repite el hecho de que
no podemos salvarnos a nosotros mismos, y que necesitamos venir a Cristo como estamos para lograr cualquier
cambio. De hecho, incluso dice que no necesitamos arrepentirnos antes de venir a Cristo, porque es él quien nos lleva
al arrepentimiento (ver El camino a
Cristo, pp. 23, 24). Ella dice que muchos yerran pensando que no pueden ir
a Cristo antes de que se arrepientan. En la p. 29 dice, “Si percibís vuestra
condición pecaminosa, no esperéis a haceros mejores vosotros mismos…. Hay ayuda
para nosotros solamente en Dios”. Hay muchos ejemplos como éste. En la misma
página ella dice que si esperamos ser lo “bastante buenos” para venir a Jesús,
nunca vendremos, pero debemos venir como
somos. Cualquiera que haya leído los escritos de Elena G. de White sabe de
su decidida posición al respecto.
En los tres casos, ella habla a individuos, por su situación particular. Debemos ver cuál es esa
situación antes de que podamos saber lo que quiere decir en las citas
anteriores abreviadas.
Cita 1:
“De acuerdo con lo que me ha sido mostrado, se debe hacer una gran obra en su favor antes que usted sea aceptado a
la vista de Dios” (Testimonios para la
iglesia, vol. 2, p. 77).
Ella continúa diciendo a este individuo, “El yo es demasiado prominente
en usted. Posee un temperamento rápido y apasionado, y es arbitrario y exigente
con los miembros de su familia”. ¿Está Cristo morando en nosotros si el yo
sobresale demasiado? (¿Podemos servir a dos señores?) ¿Considera Cristo un
corazón egoísta (la esencia del problema de Satanás) “aceptable” o necesita
este hombre que Cristo realice por él
una gran obra? ¿Dice ella “tiene usted
una gran obra que hacer antes de que pueda ir a Jesús”? No. ¿Quién hace la obra
por nosotros? Jesús. Esto está en perfecta armonía con
Cita 2: “Tiene una gran obra que
hacer… Es imposible que seáis salvos así como estáis.” (Testimonios para la iglesia, vol. 2, p. 284).
Esta página (284) claramente establece cuál es la “gran
obra” que ellos (una pareja) necesitan hacer. No salvarse a si mismos, sino lo
opuesto: “Jesús la invita ahora a
acudir a él, que es manso y humilde de corazón.” ¿Cuándo dice Elena G. de White
que deben ir a Cristo? Ahora.
¿Cuánto más clara puede ser? Preste atención a lo siguiente que aparece en la
misma página: “¡Oh, qué importante es que usted se dé cuenta de la obra que se
debe hacer por usted misma antes que sea demasiado tarde para siempre!” Tenemos
una obra que hacer en nuestra salvación: venir a Cristo y mantener los ojos en él;
él no hará eso por nosotros; nunca
fuerza la voluntad. Pero todo crece y las victorias en nuestra vida provienen
directamente de él. Elena G. de
White continua: “Le ha prometido con
seguridad que en él va a encontrar descanso.”
Difícilmente esto suena como si ella los estuviera instruyendo para que obren
su propia perfección antes de ir a Jesús. Y la declaración: “Es imposible que
seáis salvos así como estáis” no tiene nada que ver con perfección, sino que
apoya más bien la enseñanza bíblica de que “Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros
corazones como en la provocación” (Heb 3:15). Era imposible para los fariseos
ser salvos como estaban; necesitaban a Cristo desesperadamente. Era imposible
para usted y para mi ser salvos como éramos antes de Cristo, porque todas
nuestras justicias eran como trapos de inmundicia (Isa 64:6). Esto está en
armonía con
Cita 3: “Como es usted, contaminará todo el cielo. Usted es grosero, rudo y no santificado.
No hay lugar en el cielo para un carácter como el que usted posee ahora…. Está
hoy más lejos del modelo de perfección cristiana… que después de que
transcurrieron pocos meses de que había recibido la verdad” (Testimonies for the Church [Testimonios
para la iglesia], vol. 3, p. 465).
Con esta cita el tema cambia de “Cristo aceptándome” a
“perfección” o victoria sobre el pecado. Aquí Elena G. de White está hablando
sobre la transformación del carácter que viene después que una persona
viene a Cristo. Jesús enseña claramente que aquellos que vienen a él, y que
moran en él por un tiempo, pero que luego dejan, finalmente se perderán (ver
Juan 15:2, 6). Pedro habla de aquellos que aceptan a Cristo y luego se
arrepienten. Dice que sería mejor para ellos que nunca hubieran conocido la
verdad y los compara con un perro que vuelve a su vómito (ver 2 Ped 2:20-22). Jesús mismo habló acerca de ser
“perfecto”. “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en
los cielos es perfecto” (Mat 5:48). Y Pablo:
“Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos,
consolaos, sed de un mismo sentir y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor
estará con vosotros” (2 Cor 13:11);
“hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, al hombre perfecto, a
la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efe 4:13); “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que
prosigo, por ver si logro asir
aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto
también os lo revelará Dios” (Fil 3:12, 15). Y Santiago: “Pero tenga la paciencia su obra completa, para que
seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Sant 1:4). Y Pedro: “Pero el Dios de toda gracia,
que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un
poco de tiempo, él mismo os perfeccione,
afirme, fortalezca y establezca” (1 Ped 5:10).
Los cristianos adventistas y no adventistas por igual han
debatido sobre el significado de estas declaraciones, pero nadie denuncia como
falso al profeta por usar ese lenguaje. Y nadie en el adventismo, incluyendo
Elena G. de White, ha enseñado alguna vez que alguien debe ser perfecto antes
de venir a Cristo. No existe tal declaración.
La cuestión en la cita 3 es la victoria sobre el pecado y
la perfección del carácter que Cristo (no nosotros) produce en sus hijos. Pero
con esta cita –y con la cita 2- si se lee el pasaje completo, es claro que
Elena G. de White enseña que la ayuda viene de Cristo y que nosotros no nos
cambiamos a nosotros mismos.
A la luz de todo lo que Elena G. de White dice acerca de
cómo uno viene a Jesús, no hay más razón para atacarla en estas declaraciones
que las que hay para llamar a Pablo un falso profeta por amonestarnos a “obrar
nuestra salvación con temor y temblor” (Fil 2:12). Necesitamos mirar a todo lo que dice Pablo sobre el tema
antes de decir que contradice al resto de las Escrituras.
EGW: No: “Luego se me mostró que… se abriese la
puerta en el lugar santísimo del santuario celestial, donde está el arca que
contiene los diez mandamientos. Esta
puerta no se abrió hasta que hubo terminado la mediación de Jesús en el lugar
santo del santuario en 1844. Entonces
Jesús se levantó, cerró la puerta del lugar santo, abrió la que da al santísimo
y pasó detrás del segundo velo, donde está ahora al lado del arca” (Primeros escritos, p. 42).
Respuesta
El primer texto citado no dice nada acerca de que Jesús
está en el Lugar Santísimo. El “trono” de Dios puede estar dondequiera que él
lo desee. Es un trono móvil (¿puede imaginar a Dios confinado en un lugar?), se
lo describe poseyendo “ruedas” (Dan 7:9). La presencia de Dios ni siquiera se
manifestaba en el Lugar Santísimo en el Antiguo Testamento. Se lo veía en la
puerta exterior del Lugar Santo con Moisés para alguna cosa (ver Exo 33:8-11).
Se necesita que haya algún texto que declare que Dios el Padre estaba y siempre
está en el Lugar Santísimo del santuario celestial para considerar que Elena G.
de White y los adventistas están equivocados en esto. No existe un texto tal.
La única vez que el libro de Hebreos
habla del segundo compartimiento (Lugar Santísimo) específicamente y con propiedad
en Hebreos 9:3, donde se usa en griego hagia hagion y se traduce
correctamente como “el más santo de todos”. En este texto no dice que Jesús fue
allí en el momento de su ascensión; simplemente describe el santuario terrenal. En ninguna parte del libro de
Hebreos se usa la expresión hagia hagion para hablarnos del
lugar donde está Cristo en el cielo. Si él entró en hagia hagion, ¿por qué el
libro de Hebreos no lo menciona ni una vez?
Nuevamente, recomendamos la lectura
del libro de Clifford Godstein, 1884
Hecho Simple, para un estudio más profundo sobre este y otros cargos en
contra del juicio investigador.
EGW: Sí: “Aunque la sangre de Cristo habría de
librar al pecador arrepentido de la condenación de la ley, no había de anular
el pecado; éste queda registrado en el santuario hasta la expiación final… En
el gran día del juicio final, los muertos han de ser juzgados "por las
cosas que" están "escritas en los libros, según sus obras."
(Apoc. 20:12.) Entonces en virtud de la sangre expiatoria de Cristo, los
pecados de todos los que se hayan arrepentido sinceramente serán borrados de
los libros celestiales” (Patriarcas y
profetas, pp. 372, 373).
Respuesta
El día de expiación en tiempos del Antiguo Testamento
señalaba a la obra de Cristo en el juicio investigador.
Nuevamente DyD usan textos que no prueban que Elena G. de
White cita erróneamente. Todos estos textos dicen, en esencia, que Dios nos
perdonará y no se acordará más de nuestros pecados. El perdón llega cuando
venimos a Cristo (1 Juan 1:9), pero Dios no limpia la memoria de ellos mientras
viven sino hasta después del fin del tiempo de prueba. Estos textos no dicen
nada sobre cuando ocurre esto. Una prueba de que la memoria de ellos no ha sido
borrada se encuentra en las historias bíblicas mismas. ¿Ha sido borrado de la
existencia el pecado de David y Betzabé? Millones de personas leen sobre esto
cada año. Sí, cuando el gran conflicto entre Cristo y Satanás llegue a su fin,
Dios, por toda la eternidad, no recordará más nuestros pecados; serán borrados
de la existencia. Como se dijo anteriormente, lo que Jesús hace con esos
pecados mientras tanto es su problema. Nosotros sólo necesitamos dárselos
ahora.
EGW: Sí: “Pablo debía recibir instrucción en la fe
cristiana y obrar en forma comprensiva. Cristo le envió a los mismos discípulos
a quienes había estado persiguiendo tan acerbamente, para que aprendiese de
ellos… ahora Pablo estaba en condición de aprender de aquellos a quienes Dios
había ordenado que enseñasen la verdad.
Cristo envió a Pablo a sus siervos escogidos, y en esta forma le puso en
relación con su iglesia. Los mismos a quienes se proponía matar debían
instruirle en la religión que él había despreciado y perseguido” (Joyas de los testimonios, vol. 1, p.
393).
Respuesta
La declaración de Elena G. de White vino después que ella
había estado describiendo el relato bíblico de Pablo al caer cegado en camino a
Damasco. Preste atención a las palabras de
“Él, temblando y temeroso, dijo: -- Señor, ¿qué quieres que yo haga? El Señor
le dijo: -- Levántate y entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que debes
hacer” (Hech 9:6).
Esto nunca lo mencionan DyD. El
hecho es que Elena G. de White estaba en lo correcto de que Cristo le dijo a
Pablo que fuera a los cristianos y que ellos le dirían qué hacer y le ayudarían
a instruirlo.
“Jesús le indica a Pablo que recurra
a sus agentes de la iglesia para conocer mejor su deber. Así autoriza y sanciona su iglesia
organizada. Cristo había hecho la obra de la revelación y convicción, y ahora Pablo estaba en condición de
aprender de aquellos a quienes Dios había ordenado que enseñasen la
verdad. Cristo envió a Pablo a sus
siervos escogidos, y en esta forma le puso en relación con su iglesia” (Joyas de los testimonios, vol. 1, p.
393).
Note que ella dice que Cristo había
hecho una obra de “revelación y
convicción”. Elena G. de White y Pablo están en perfecta armonía en cuanto
a que la verdad acerca de quién es realmente Jesús (el “evangelio”) fue
revelado a Pablo por Cristo y el Espíritu Santo. Elena G. de White no dice que
Pablo aprendió todo acerca del evangelio de los discípulos, sino que Cristo
envió a Pablo a la iglesia organizada contra la que había estado luchando para
“recibir instrucción”. ¿Puede un profeta de Dios que tiene revelaciones
directas del Espíritu Santo recibir instrucciones de otros seres humanos? Por
supuesto. Se puede apreciar en el caso de Samuel y Eli, David y Natán, Moisés y
su suegro, e incluso Pedro cuando es corregido en cierta ocasión por Pablo. Pablo
está hablando de la esencia del evangelio, dejando en claro a los gálatas que
él no fue engañado por fábulas de hombres para creer lo que creía acerca de
Jesús, sino que esto le fue dado en forma sobrenatural por el Espíritu Santo.
¿Quiere decir esto que no recibió instrucción de la iglesia temprana respecto a
las cosas prácticas que ellos estaban haciendo y la dirección en la que estaban
yendo? Jesús podía haber sanado a Pablo de su ceguera pocos momentos después de
haberlo afligido. Él podía haberle dicho todo lo que necesitaba justo en ese
momento y allí, sin tener en cuenta a la iglesia temprana. Pero no lo hizo.
Deseaba que Pablo se conectara con ellos tan pronto como fuera posible, y fue
mediante el milagro de Ananías (por la gracia de Dios) que la vista de Pablo
fue restaurada. Si alguno lee las páginas anteriores y posteriores a este
pasaje citado de Elena G. de White, esto queda bien en claro.
En
resumen: dos cosas se dejaron afuera de la evidencia: (1) La declaración de
Elena G. de White de que Pablo recibió la revelación y la convicción por medio
de Jesús mismo, y (2) el texto bíblico (Hech 9:6) que habla de Cristo
diciéndole a Pablo que ingrese a la ciudad para aprender de los creyentes lo
que tenía que hacer después. No hay contradicción cuando se incluyen estas
porciones.
EGW: Sábado: “Los enemigos de la ley de Dios, desde
los ministros hasta el más insignificante entre ellos, adquieren un nuevo
concepto de lo que es la verdad y el deber. Reconocen demasiado tarde que el
día de reposo del cuarto mandamiento es el sello del Dios vivo” (El conflicto de los siglos, p. 698).
Respuesta
La mayoría de las traducciones de
“La santificación del Espíritu destaca la diferencia
entre aquellos que tienen el sello de Dios y los que guardan un día falso de
reposo” (Comentario bíblico adventista,
vol. 7, p. 991).
EGW: Sí: “¿De dónde han sacado nuestros hermanos
la idea de que deben permanecer de pie mientras oran a Dios? A uno que se había
educado por cinco años en Battle Creek se le pidió que guiara en oración antes
de que
EGW: Sí: “Tanto en el culto público como en el
privado, nuestro deber consiste en arrodillarnos delante de Dios cuando le
ofrecemos nuestras peticiones. Este acto muestra nuestra dependencia de él” (Mensajes selectos, vol. 2, p. 360).
EGW: Sí: “La actitud debida cuando se ora a Dios
consiste en arrodillarse” (Mensajes
selectos, vol. 2, p. 360).
EGW: No: “No necesitamos esperar hasta tener la
oportunidad de arrodillarnos delante de Dios. Podemos orar al Señor y hablar
con él dondequiera que estemos” (Mensajes
selectos, vol. 3, p. 304).
EGW: Sí: “No siempre es necesario arrodillarse
para orar” (Mensajes selectos, vol.
3, p. 305).
Respuesta
En las declaraciones “Sí” ella está hablando acerca de la
adoración institucional y privada y en las declaraciones “No”, obviamente está
hablando de las ocasiones cuando realizamos nuestras tareas diarias. El apóstol
Pablo nos habla acerca de “orar sin cesar” (1 Tes 5:17). Claramente él quiere
decir que debemos tener un marco de oración incluso cuando estamos caminando,
trabajando o haciendo cualquier cosa en la vida. No necesitamos estar sobre
nuestras rodillas cada segundo de cada día. Esto es lo que Elena G. de White
quiso decir en las referencias “no”.
Una de las razones que da Elena G. de White para la
necesidad de arrodillarse es la de los ejemplos bíblicos. En Mensajes selectos, vol. 2, p. 360, Elena
G. de White da 8 ejemplos del Nuevo y Antiguo Testamentos donde la gente se
arrodilla para orar (¡y hay muchos más que ella no menciona!).
Algunos argumentan que Elena G. de White misma permaneció
de pie muchas veces cuando ofreció una oración en la iglesia, pero observemos
un ejemplo de esto y veamos si podemos
entender porqué estaban de pie:
“Elena White y el auditorio se ponen de pie para la
oración de consagración.-Pregunto: ¿Quién hará ahora un decidido esfuerzo para
obtener la educación superior? Los que desean hacerlo, les ruego que lo
manifiesten poniéndose de pie. [La congregación se puso en pie.] Aquí está toda
la congregación. Que Dios os ayude a cumplir vuestro compromiso. Oremos” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 307).
¿No hay diferencia acaso entre la forma en que Elena G.
de White hizo esto y la del pastor que en forma descuidada comenzó a orar
mientras estaba de pie? Elena G. de White les estaba pidiendo que permanecieran
de pie para hacer una plegaria ante el Señor y luego ellos orarían pidiendo que
el Señor los ayudara a mantenerse en lo que pidieron.
En el primer texto, el recolector de impuestos no sólo
permaneció de pie sino que también “se golpeaba el pecho”. ¿Estaba Jesús dando
un discurso sobre la forma apropiada de orar durante la adoración o estaba
destacando el punto de una actitud de suficiencia propia en la oración en
contraposición con una de quien reconoce su indignidad?
Y en el segundo texto, la palabra griega que dice “estéis”
(steko)
se usa –en los otros textos en
No hay duda de que los servicios de adoración en la
mayoría de las denominaciones actuales, están siendo cada vez menos reverentes
que en el pasado (en lo que vestimos, cómo actuamos, lo que decimos, el
cuchicheo habitual y la actitud en general). Elena G. de White deseaba revertir
esto promoviendo la idea bíblica de arrodillarse en forma reverente en la casa
de adoración. A la luz de los desafíos que enfrenta la iglesia actual, haríamos
bien en prestar atención a su consejo. Elena G. de White y todos los ejemplos
bíblicos son correctos en cuanto a que arrodillarse es muy apropiado.
EGW: Sí: “La pérdida de algunas almas fue causada
por la falta de pulcritud y el desaseo del ministro.” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 287).
Respuesta
¿Dice Elena G. de White aquí que la persona se perdió
directamente a causa del desaliño del ministro en lugar de la relación estrecha
de la persona con el Señor? No. Elena G. de White no está diciendo que alguien
puede, en el día del juicio, decir “estoy perdido sólo porque el pastor era
desaliñado”. Pero el punto que destaca Elena G. de White que la primera
impresión es importante y que algunas personas, a causa de la apariencia
desaliñada del pastor, puede que no quieran regresar a la iglesia. La decisión
fue de ellos, pero si él no hubiera
sido tan desaliñado y sin arreglarse, nunca hubiesen tomado esas primeras
decisiones que los llevaron por el camino que eligieron (que conduce a la
perdición y al descuido de las cosas espirituales). Elena G. de White sólo
declara que la pérdida de ese alma podría ser “causada” por el desaliño del
pastor. Nunca dijo que él sería la única causa
de su condición perdida. Elena G. de White está tratando la cuestión de ser una
piedra de tropiezo y Pablo mismo habla de esto (ver 1 Cor 8).
Recomendamos que se lean los pasajes anteriores y
posteriores a la declaración de Elena G. de White que se cita aquí. Esto podría
aclarar las cosas y colocarlas en la perspectiva completa (Mensajes selectos, vol. 3, p. 286). Estas citas ultra breves
generalmente dicen poco sobre el contexto.
EGW: Sí: “Es un pecado estar enfermo, porque todas
las enfermedades son resultado de la transgresión” (Consejos sobre salud, p. 37).
Respuesta
A continuación aparece el texto siguiente a la oración que se cita de Elena G. de White.
“Muchos sufren como consecuencia de la transgresión de
sus padres. No se los puede censurar
por el pecado de ellos” (Consejos sobre
salud, p. 37).
Aquí dejamos en claro cualquier idea que alguien tenga de
que quien se enferma está sólo pagando el precio de sus propios pecados.
Muchas cosas pasan de unos a otros y no tenemos control
sobre esto. Si nuestros padres y ancestros abusaron de su salud (por ejemplo,
una madre embarazada ingirió drogas o alcohol), nosotros terminamos afectados
por esto, bien o mal. Esto es por completo el resultado de violar la ley de
Dios y de la naturaleza. De hecho, en primer lugar, no habría enfermedad si
Adán y Eva no hubieran pecado. Dios no inventó la enfermedad, es el resultado
de vivir en un mundo pecaminoso y se amplifica por nuestras propias prácticas
malsanas. Esto es lo que quiere decir al llamarlo “pecado”. Como se vio en la
siguiente oración, ella no quiere dar a entender que por enfermarse uno ha
cometido un pecado. Todos los problemas de salud de los seres humanos son el
resultado de una acumulación de pecados y violaciones a las leyes de salud,
ninguna persona honesta puede negarlo.
El texto mencionado (Job 2:7, 10) muestra a Satanás
infligiendo a Job con erupciones, y obviamente esto no fue culpa de Job. Si
Elena G. de White estaba diciendo lo que DyD están tratando de probar que ella
dice, entonces este texto (junto con otros) probaría que ella estaría en el
error; pero ella no está diciendo simplemente esto.
DyD agregan “Es una cuestión que
figura en los registros de que Elena de White estuvo varias veces enferma -¿eso
quiere decir que pecó mucho?” Muchas de las condiciones pobres de salud
de Elena G. de White fueron el resultado del accidente fatal y trágico que tuvo
de niña, pero incluso en los otros momentos cuando ella estuvo enferma,
necesitamos comprender lo que estaba diciendo (al leer el texto siguiente a la
oración que se cita) antes de llamarla una hipócrita o acusarla de contradecir
EGW: Sí: “Dios no consentiría que los malvados
exterminasen a quienes esperaban la traslación y no se sometían al decreto de
la bestia ni recibían su marca. Vi que
si a los malvados se les permitiese exterminar a los santos, Satanás se
alegraría, con sus malignas huestes y todos cuantos odiaban a Dios… las espadas levantadas contra el pueblo de
Dios se quebraron y cayeron tan inofensivas como briznas de paja. Los ángeles de Dios escudaron a los santos”
(Primeros escritos, p. 284).
Respuesta
Esto tiene poco que ver con “contradicciones” y más con escatología.
Los adventistas creen en el fin del tiempo de gracia. Una vez que termine el
tiempo de gracia entonces la muerte de los que sean fieles a Dios no tendrá
sentido, porque ninguno que esté entre los perdidos después de que termine el
tiempo de gracia (prueba) se cambiará de bando y será salvo (tiene que ver con
el sentido de la gracia o prueba). La sangre de los mártires no sembraría
ninguna semilla para el evangelio (ver El
conflicto de los siglos, p. 692). Por tanto, la declaración de Elena G. de
White que citan DyD (Primeros escritos,
p. 284) en cuanto a que Dios no permite que sus fieles sean muertos por los
malvados es correcta, porque esto es después
del tiempo de gracia. Los mártires mencionados en el texto bíblico citado
(Apo 20:4) son aquellos que fueron muertos antes
del fin del tiempo de gracia (ver Manuscript
Releases [Manuscritos liberados], vol. 20, p. 14).
EGW: Sí: “Las plagas estaban cayendo sobre los
moradores de la tierra. Algunos
acusaban a Dios y le maldecían. Otros
acudían presurosos al pueblo de Dios en súplica de que les enseñase cómo
escapar a los juicios divinos (arrepentimiento)… Quienes habían menospreciado
Respuesta
Note los tres lugares donde DyD insertan la palabra
“arrepentimiento”. Esto no está hablando para nada acerca del verdadero
arrepentimiento, sino más bien tratando de librarse del castigo que han traído
sobre sí mismos. E incluso si Elena G. de White hubiera usado la palabra
“arrepentimiento”, esto no contradeciría
DyD citan de Apo 16:9-11 y 21 cuando
los perdidos “maldicen a Dios” por causa de las plagas, pero no quiere decir
que se establece el hecho de que millones de ellos tratarán de cambiar su queja
después de que vean que es demasiado tarde. Así es la naturaleza humana. Elena
G. de White no contradice la verdad aquí más que
EGW: Sí: “Satanás parecia estar al lado del trono,
procurando llevar adelante la obra de Dios.
Vi a la compañía alzar las miradas hacia el trono, y orar: "Padre,
danos tu Espíritu." Satanás soplaba entonces sobre ella una influencia
impía” (Primeros escritos, p. 55).
Respuesta
“Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y
en tu nombre hicimos muchos
milagros?’. Entonces les declararé: ‘Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí,
hacedores de maldad!’” (Mat 7:22, 23).
Si Jesús mismo dice “nunca os
conocí” y esto a pesar de que echaban fuera demonios y hacían muchos milagros en
su nombre, ¿quién les dio el poder para hacerlo?
“Si en mi corazón hubiera yo mirado
a la maldad, el Señor no me habría escuchado” (Sal 66:18).
Pero a Satanás le gusta escuchar a aquellos que albergan
iniquidad en sus corazones.
“También hace [el poder de la bestia] grandes señales, de tal manera que
incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres” (Apo
13:13).
Este poder de la bestia es
religioso, poder “cristiano”. ¿A quién “ora” cuando sucede este milagro?
“Y
esto no es sorprendente, porque el mismo
Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus
ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus
obras” (2 Cor 11:14, 15).
Estos
son ministros de “justicia” y además se los llama “de él” (de Satanás). ¿A
quién oran realmente?
“El
advenimiento de este impío, que es obra de Satanás, irá acompañado de hechos
poderosos, señales y falsos milagros, y con todo engaño de iniquidad para los
que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin
de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se
complacieron en la injusticia” (2 Tes 2:9-12).
Otra
vez, el poder de la bestia es un poder religioso y además es capaz de obrar
señales y milagros con el poder de Satanás. Entonces aquellos que sigan con
esto reciben “un poder engañoso, para que crean en la mentira”. Esto quiere
decir que realmente creen que están adorando (y orando) al verdadero Dios –el
Dios que está respondiendo todas sus oraciones con estas señales y milagros
maravillosos.
“Os
expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate
pensará que rinde servicio a Dios”
(Juan 16:2).
¿Piensa
usted que esta gente sinceramente engañada ora alguna vez durante el tiempo
mencionado? Y ¿quién supone que los “oye” y los ayuda a perseguir a los fieles?
DyD
agregan: “La idea de que Satanás responde las oraciones
dirigidas a nuestro Padre celestial no sólo contradice
Resumen: Sí, Satanás puede oír y enviar
falsos milagros sobre los “cristianos” engañados que no reciben el “amor de la
verdad” (2 Tes 2:10). DyD mencionan dos textos que dicen que Dios responde
nuestras oraciones. Nosotros concordamos, y Elena G. de White enseña esto en
forma consistente.
EGW: Sí: “como Dios me ha mostrado… oímos la voz
de Dios, semejante al ruido de muchas aguas, que nos anunció el día y la hora de
la venida de Jesús.” (Primeros escritos,
pp. 14, 15, 34, 285).
Respuesta
Jesús mismo no sabía “el día y la hora” cuando estaba en
la tierra (Mat 24:36), pero ahora
ciertamente lo sabe. Elena G. de White en las citas mencionadas simplemente
declara que Dios revelará esta
información a sus siervos “sellados” durante el tiempo de angustia para
confortarlos con la cercanía de la liberación. No hay textos bíblicos que digan
que los redimidos nunca sabrán el día
y la hora de la segunda venida después del tiempo de gracia.
EGW: Sí: “Es a medianoche cuando Dios decide
librar a su pueblo. Mientras los impíos se burlan a su alrededor,
repentinamente sale el sol, brillando en todo su esplendor, y la luna
permanece” (Spiritual Gifts [Dones
espirituales], vol. 1, p. 205).
Respuesta
Esto no es una contradicción. No es una declaración del
día o la hora en ningún sentido que nos permita, en un tiempo específico, ver
el descenso en las nubes de los cielos. No nos da ninguna pista sobre cuándo vendrá Jesús –algo contra lo cual
nos advirtió Elena G. de White que se repetiría de tiempo en tiempo. ¿Vamos a
tropezar con la palabra “hora” en la declaración de Cristo?
“Medianoche”
fue el momento en que Dios pasó a través de Egipto durante la décima plaga y
mató a todos los primogénitos de allí (y en Israel si ellos no tenían la sangre
en los dinteles de las puertas) (Exo 11:4; 12:29). En la parábola de Cristo de
las diez vírgenes, fue a medianoche
cuando se oyó el clamor “¡Aquí viene el novio, salid a recibirlo!” (Mat 25:6), y cinco de las vírgenes no estaban preparadas. Job dice “¡En un momento mueren, a
medianoche! Los pueblos se alborotan, y ellos pasan, y sin mano de hombre es
quitado el poderoso” (Job 34:20). Las
profecías bíblicas que usan un lenguaje simbólico de ese tipo se encuentran
diseminadas a lo largo de todas las Escrituras.
Necesitamos comprender que “medianoche” tiene un
significado más profundo que solamente 12 AM en cierta zona horaria. Primero,
si quiere dar a entender “medianoche” en forma literal, entonces ¿para qué zona
horaria? Cuando es medianoche en Battle Creek será mediodía en otra parte del
mundo (y si deseamos realmente hablar en forma técnica, será medianoche en algún lugar en la tierra, no importa cuando
venga Jesús: no obstante, ella está hablando de algo más que eso).
Amós describe el fin del mundo así: “Aquel día, dice Jehová, el
Señor, haré que se ponga el sol a mediodía: cubriré de tinieblas la tierra en
el día claro” (Amós 8:9). Este texto usa
una “hora” en forma similar a como lo hace Elena G. de White.
Cuando Jesús venga literalmente a la tierra con todos los
santos ángeles, nuestro mundo entrará en un caos tal que el sol y la luna no
serán confiables para determinar el momento del día. La tierra completa será
sacudida y trastornada “su faz” (ver Isa 24:1-6).
La declaración de Elena G. de White está sólo dando una
información profética/simbólica, y en Primeros
escritos y El conflicto de los siglos
hay declaraciones similares que
muestran que ella está hablando de la liberación de la sentencia de muerte, no
del regreso de Jesús a la tierra en ese momento. Esta declaración en ninguna
forma establece el “día y la hora” de la segunda venida, esto es bastante
claro.
EGW: Sí: “Nos reunimos en derredor de Jesús, y
precisamente cuando cerraba las puertas de la ciudad, la maldición fue
pronunciada sobre los impíos. Las
puertas se cerraron. Entonces los
santos usaron sus alas y subieron a la parte superior de la muralla de la
ciudad” (Primeros escritos, p. 53).
Respuesta
“Antes bien, como está escrito: ‘Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han
subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo
aman’” (1 Cor 2:9).
“Deléitate asimismo en Jehová y él te
concederá las peticiones de tu corazón”
(Sal 37:4).
Aunque es cierto que los redimidos serán transformados
para poseer cuerpos semejantes al de Cristo, esto no elimina la posibilidad de
tener alas. Pablo fue bien claro en el texto mencionado arriba, que Dios ha
preparado cosas para nosotros que están más allá de nuestra imaginación
limitada. ¿Podemos imaginarnos que cuando lleguemos a
“Mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como
las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán” (Isa 40:31)
Hasta que no estemos del otro lado de la segunda venida
no sabremos si este texto es simbólico o literal. Hasta entonces, no hay nada
en
EGW: No: “El Salvador no podía ver a través de los
portales de la tumba. La esperanza no le presentaba su salida del sepulcro como
vencedor ni le hablaba de la aceptación de su sacrificio por el Padre” (El Deseado de todas las gentes, p. 701).
Respuesta
Sí, Jesús supo que vencería durante todo su ministerio;
pero ese no es el tema. En ese momento
en la cruz, no obstante, Satanás lo estaba tentando más allá de lo que
cualquier ser humanó tendrá que serlo alguna vez, y el Salvador clamó “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?” ¿Lo había abandonado Dios? Lo impresionante de esto es que
Cristo estuvo dispuesto a morir por cada uno de nosotros personalmente y a la
posibilidad de no salir jamás de la tumba –¡tan grande fue su amor! Él continuó
con el Plan porque sabía que dejarlo garantizaría la pérdida de nuestra salvación,
pero sus sentimientos humanos le mostraban que su pecado era tan ofensivo para
Dios que él podía no volver a salir. El pecado separa al alma de Dios (Isa
59:2). Ahora bien, estos son temas profundos, por supuesto. Es como tratar de
explicar cómo Dios nunca tuvo un comienzo, y hacer que esto quede claro como el
cristal. Es más de los que realmente podemos lograr, pero sí sabemos que había
una terrible batalla que se llevaba a cabo dentro de Cristo en ese momento y,
que por fortuna para nosotros, él fue fiel, pasara lo que pasase. Sostenemos lo
que dice Elena G. de White y las creencias de la iglesia de que Cristo en ese
momento no pudo ver más allá de los portales de la tumba. Debemos recordar que
cuando él se hizo humano, se despojó (temporalmente al menos) de algunas de sus
habilidades. Por un lado, reveló que no conocía el día y la hora de su segunda
venida, sino que sólo el Padre lo sabía (ver Mar 13:32). Esto no rebaja su
posición como Dios en la tierra.
Cristo
tuvo que morir la muerte que nosotros deberíamos morir –la misma muerte que los
perdidos experimentarán al final del tiempo. ¿Tendrán los perdidos al final del
tiempo la idea de que su muerte será temporal y que pronto resucitarán otra
vez? O ¿tendrán un dolor extraño y horrible porque serán separados eternamente
de Dios, su Creador? Si Jesús estaba por morir realmente –la muerte del
perdido- entonces tenía que experimentar
exactamente lo que ellos sentirán y nada menos.
Los textos escogidos por DyD están donde Jesús predice
que resucitaría otra vez, pero como ya se dijo antes, fue en ese momento sobre la cruz que Cristo
experimentó esa sensación y tentación de estar totalmente –según sus propias
palabras- “abandonado” por el Padre.
EGW: Sí: “El [Enoc] no moraba con los impíos. No se estableció en 1102 Sodoma pensando
salvar a Sodoma. Se ubicó junto con su
familia donde la atmósfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a veces iba a los habitantes del mundo con su
mensaje recibido de Dios. Le era penosa
cada visita que hacía al mundo. Veía y
entendía algo de la lepra del pecado.
Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba de vuelta consigo hasta
su lugar de retiro a los que habían recibido la amonestación. Algunos de ellos llegaron a ser vencedores y
murieron antes de que viniera el diluvio.
Pero muchos habían vivido por tanto tiempo rodeados por la corruptora
influencia del pecado, que no podían soportar la rectitud (MS 42, 1900)” (Comentario bíblico adventista, tomo 1,
pp. 1101-1102).
Respuesta
Esta declaración de Elena G. de White fue escrita en
1900. Patriarcas y profetas (1890) y Spiritual Gifts [Dones espirituales],
vol. 1 (1870), al igual que otra cantidad de fuentes, todas muestran que Elena
G. de White conocía –mucho antes que se hiciera la declaración- la cronología
correcta de Enoc y Sodoma. Como en el caso de la contradicción de “torre de
Babel” (ver Nº 7), debemos hacernos una pregunta: ¿Negaría Elena G. de White
todo lo que escribió con anterioridad con muchos detalles, con una frase como
ésta? ¿Será que después de varios años de hacer comentarios sobre el libro de
Génesis, repentinamente decidió colocar la ciudad literal de Sodoma antes del
diluvio por alguna razón? El investigador honesto respondería que no.
Elena G. de White usó la palabra “Sodoma” simbólicamente
en esta declaración, así como lo hizo en otros lugares y como
“Dedicad estudio a elegir domicilio y establecer vuestros
hogares tan lejos como podáis de Sodoma y Gomorra. Manteneos alejados de las ciudades grandes. Si es posible, estableced vuestros hogares
en el tranquilo retiro del campo, aun cuando al hacerlo no podáis
enriqueceros. Estableceos donde impere
la mejor influencia” (El hogar cristiano,
p. 122. Nota: Esto fue escrito a los
adventistas en 1897: tres años antes de la declaración de “Enoc y Sodoma” y
miles de años después de que
“Sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad que en sentido
espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue
crucificado” (Apo 11:8. También escrito miles de años después de
que
Considerando: (1) Los libros escritos previamente por
Elena G. de White con detalles de Enoc y Sodoma en un orden cronológico
correcto; (2) el uso simbólico que ella hace de la palabra “Sodoma” en otras
partes; y (3) el uso simbólico que
Así que ¿por qué los publicadores de Maranata dejaron afuera la declaración? Esto no tiene nada que ver
con la validez de los escritos de Elena G. de White y tampoco prueba que los
publicadores de Maranata pretendían
engañar. Esta declaración es
aparentemente confusa y especialmente para aquellos que no han leído otras
referencias simbólicas de Elena G. de White a Sodoma o el uso de la palabra en
Apo 11:8. El hecho es que esta declaración fue elegida para incluirla en Comentario Bíblico Adventista del Séptimo
Día que es ampliamente leído. No obstante, muestra que la iglesia nunca ha
tratado de anularla por ningún medio.
RESUMEN
De las 53 supuestas contradicciones, ninguna demuestra
que en realidad hay una contradicción a
-Los voluntarios de Ellen-White.com
Índice de las 53
preguntas:
1. ¿Fue diseñado el plan de salvación después de
la caída?
2. ¿Estuvo Adán con Eva, cuando fue tentada
en el Jardín del Edén?
3. ¿Fue Adán engañado por Satanás?
6. ¿Quién cerró la puerta del arca, Dios o un
ángel?
7. ¿Fue la torre de Babel edificada antes del
diluvio?
8. ¿Fue la torre de Babel edificada para
escapar de otro diluvio?
9. ¿Fue Séfora, la esposa de Moisés, una
"cusita"?
10. ¿Fueron los israelitas destruidos por la
glotonería?
11. ¿Envió Dios cuervos para darle de comer a
Elías?
12. ¿Desobedeció Sansón a Dios cuando se casó
con una filistea?
13. ¿Llevaba el sumo sacerdote la sangre de
los animales sacrificados al Lugar Santo todos los días?
14. ¿Se parecía Cristo a los otros niños?
15. ¿Fue el hombre Jesucristo también
verdaderamente Dios?
16. Mientras tentaba a Jesús, ¿reclamó
Satanás ser el ángel que salvó a Isaac de una muerte certera?
17. ¿Quién eligió a Judas para que sea uno de
los doce discípulos de Cristo?
18. ¿Se comieron los perros los restos de
Judas?
19. ¿Le colocó Herodes un manto rasgado a
Jesús?
20. ¿Se desmayó Jesús tres veces bajo el peso
de la cruz?
21. ¿Tentó Satanás a Cristo después de que
ayunó 40 días?
22. ¿Fue María alejada de la escena y los
huesos de Jesús quebrantados durante su crucifixión?
23. ¿Murieron la humanidad y la divinidad de
Cristo en la cruz?
24. ¿Murió Jesús para darnos una segunda
prueba?
25. ¿Fue completada la expiación por el
pecado en la cruz?
26. La sangre de Cristo ¿abolió el pecado?
27. Los pecados confesados ¿son transferidos
al santuario celestial mediante la sangre de Cristo?
28. ¿Quién carga nuestros pecados?
29. ¿Requiere Dios una ofrenda por la
trasgresión antes de perdonarnos?
30. ¿Podemos decir que ya somos salvos por la
gracia de Cristo?
31. ¿Puede la fe de los padres creyentes
salvar a sus hijos?
32. ¿Serán los pecados del esclavo
transferidos a su señor?
33. ¿Pueden los esclavos ignorantes ser
salvos?
34. ¿Podemos decir legítimamente “He dejado
de pecar”?
35. La obediencia a los mandamientos ¿me
ganará el favor de Dios?
36. ¿Nuestra obediencia y nuestra fe nos
reconcilian con Dios?
37. Como cristiano ¿permanezco condenado ante
Dios?
38. ¿Debo ser perfecto antes de que Cristo me
acepte?
39. ¿Entró Jesús en el Lugar Santísimo del
templo celestial antes del 22 de octubre de 1844?
40. ¿No son borrados los pecados perdonados
de los santos hasta el gran día de la recompensa final?
41. ¿Aprendió Pablo el evangelio de los
hombres de la iglesia?
42. ¿Qué es el “sello de Dios”?
43. ¿Se requiere que nos arrodillemos cada
vez que oremos?
44. ¿Se perderá la gente porque su pastor es
desaliñado?
46. ¿Evitará Dios que los impíos maten a su
pueblo que rechaza recibir la marca de la bestia?
47. ¿Tratarán los impíos de arrepentirse
cuando experimenten las siete últimas plagas?
48. ¿Puede Satanás responder oraciones
dirigidas a Dios?
49. ¿Sabremos exactamente el día y hora de la
segunda venida de Cristo?
50. ¿Regresará Jesús a la tierra cuando sea
medianoche?
51. ¿Tendrán los salvados alas en la
resurrección?
52. ¿Pudo ver Jesús a través de los portales
de la tumba?
53. ¿Pensaba Enoc salvar a Sodoma?