Las visiones de Elena de White
¿Cómo fueron las
visiones de Elena de White? ¿Existe relato de algún
testigo?
La obra de cualquiera que reclama
tener mensajes de Dios debe reunir pruebas seguras de la palabra de Dios, tales
como, “por sus frutos los conoceréis”, “ a la ley y al
testimonio”, el cumplimiento de predicciones, etc. Mientras que los fenómenos físicos que
algunas veces acompañan las visiones no legitiman la prueba, ellos proveen, en
las mentes de la mayor parte de los testigos, confirmación evidente de la obra
del poder Divino. Hay quienes
presenciaron personalmente a Elena de White en
visión, observando muy cuidadosamente lo que ocurrió en el lugar. De los relatos de testigos disponibles,
podemos construir el siguiente resumen:
- Inmediatamente antes de la visión, todos, la Sra. de White y otros en el cuarto, experimentaron una
profunda sensación de la presencia de Dios.
- Cuando la visión comenzaba, Elena de White exclamaba “Gloria” o “Gloria a Dios”,
repitiéndolo ocasionalmente.
- Experimentaba una pérdida de la fuerza física.
- A menudo manifestó fuerza sobrenatural.
- No respiraba, pero los latidos de su corazón
continuaban normalmente, y el color de sus mejillas era natural.
- Ocasionalmente ella hizo exclamaciones indicando la
escena que le era presentada.
- Su ojos estaban abiertos,
no con la mirada fija vacía, sino como si estuviera intensamente
observando alguna cosa.
- Su posición podía variar. A veces estaba sentada;
otras reclinada; a veces caminaba alrededor de la habitación y hacía
elegantes gestos mientras hablaba de lo que le era presentado.
- Estaba absolutamente inconsciente de lo que ocurría
a su alrededor. No veía, oía, sentía, o percibía los acontecimientos que
sucedían en su entorno inmediato.
- El final de la visión era indicado por una profunda
inhalación, seguida, alrededor de un minuto, por otra, y muy pronto su
respiración se hacía natural.
- Inmediatamente después de la visión todo le parecía
muy oscuro.
- En poco tiempo recuperaba sus fuerzas naturales y
habilidades.