(1) Artículo
de
Inspiración y autoridad de los
escritos
de Elena G. de White
En respuestas a diferentes pedidos, una comisión especial de
En la declaración de Creencias Fundamentales votadas por
“Los adventistas del séptimo día aceptan
1. Las
Sagradas Escrituras
Las Sagradas Escrituras, el Antiguo y Nuevo Testamentos,
constituyen la palabra de Dios escrita, dada por inspiración divina por medio
de santos hombres de Dios que hablaron y escribieron impulsados por el Espíritu
Santo. Por medio de esta Palabra, Dios
ha comunicado al hombre el conocimiento necesario para la salvación. Las Sagradas Escrituras son la infalible
revelación de su voluntad. Son la norma
de carácter, la prueba de la experiencia, la revelación autorizada de las
doctrinas, y un registro digno de confianza de los actos de Dios realizados en
el curso de la historia. (2 Ped. 1:20, 21; 2 Tim. 3: 16, 17;
Sal. 119: 105; Prov. 30: 5, 6; Isa. 8: 20; Juan 10: 35; 17: 17; 1 Tes. 2: 13;
Heb. 4: 12.)
17. El
don de profecía
Uno de los dones del
Espíritu Santo es el de profecía. Este
don es una de las características de la iglesia remanente y se manifestó en el
ministerio de Elena G. de White. Como
mensajera del Señor, sus escritos son una permanente fuente de verdad y proveen
consuelo, dirección, instrucción y corrección a la iglesia. También establece con claridad que
Las afirmaciones y negaciones siguientes se refieren a los
problemas que se han levantado acerca de la inspiración y la autoridad de los
escritos de Elena G. de White en su relación con
Afirmaciones
1. Creemos
que las Escrituras son
2. Creemos que el canon de las Escrituras está compuesto solamente por los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamentos.
3. Creemos
que
4. Creemos
que
5. Creemos
que
6. Creemos que el ministerio y los escritos de Elena G. de White fueron una manifestación del don de profecía.
7. Creemos que Elena G. de White fue inspirada por el Espíritu Santo y que sus escritos, producto de esa inspiración, tienen aplicación y autoridad especialmente para los adventistas del séptimo día.
8. Creemos que el propósito de los escritos de Elena G. de White incluye la asistencia para entender las enseñanzas de las Escrituras y aplicarlas, con urgencia profética, a la vida espiritual y moral.
9. Creemos
que la aceptación del don profético de Elena G. de White es importante para el
nutrimento y la unidad de
10. Creemos que el uso que Elena G. de White hizo
de las fuentes literarias y de sus ayudantes tiene paralelo en algunos de los
escritores de
Negaciones
1. No creemos que la calidad o grado de inspiración de los escritos de Elena G. de White es diferente del que encontramos en las Escrituras.
2. No creemos que los escritos de Elena G. de White son una adición al canon de las Sagradas Escrituras.
3. No creemos que los escritos de Elena G. de White actúan como fundamento y autoridad final para la fe cristiana como lo hacen las Escrituras
4. No creemos que los escritos de Elena G. de White puedan ser usados como base para establecer doctrinas.
5. No creemos que el estudio de los escritos de Elena G. de White deben reemplazar al estudio de las Sagradas Escrituras.
6. No creemos que las Escrituras puede comprenderse sólo por medio de los escritos de Elena G. de White.
7. No creemos que los escritos de Elena G. de White agotan el significado de las Escrituras.
8. No creemos que los escritos de Elena G. de White son esenciales para la proclamación de las verdades de las Escrituras a la sociedad en general.
9. No creemos que los escritos de Elena G. de White son el producto de la mera piedad cristiana.
10. No creemos que el uso de las fuentes literarias y de los ayudantes que tuvo Elena G. de White niegan la inspiración de sus escritos.
Concluimos, por lo tanto, que una correcta comprensión de la inspiración y la autoridad de los escritos de Elena G. de White evitará dos extremos: 1) considerar que estos escritos están en un nivel canónico idéntico con las Escrituras o, 2) considerarlos como literatura cristiana corriente.
(2) El don
de profecía
[Extracto de Creencias de los Adventistas del Séptimo Día: Una exposición bíblica de las 27 doctrinas fundamentales (Boise, Idazo: Publicaciones Interamericanas, 1988), pp. 262-265. reeditado.]
El espíritu de profecía y
1.
La misma Sra. White creía y
enseñaba que
En respuesta a los creyentes
que consideraban que sus escritos constituían una añadidura a
2. Conducen a
3. Conducen a la comprensión de
4. Conduce a la aplicación de los
principios bíblicos. Gran parte de sus escritos están dedicados a la
aplicación de los consejos bíblicos a la vida diaria. Elena de White declaró
que le “fue ordenado que presentara principios generales, al hablar y escribir,
y al mismo tiempo especificara los peligros, errores y pecados de algunas
personas, para que todos pudiesen ser amonestados, reprendidos y aconsejados”.[9]
Cristo le prometió a su iglesia esta conducción profética. Elena de White hace
notar: “La circunstancia de haber revelado Dios su voluntad a los hombres por
su Palabra, no anuló la necesidad que tienen ellos de la continua presencia y
dirección del Espíritu Santo. Por el contrario, el Salvador prometió que el
Espíritu facilitaría a sus siervos la inteligencia de
Un desafío para el creyente. La profecía del Apocalipsis, según la cual el “testimonio de Jesús” se manifestaría por medio del “espíritu de profecía” en los últimos días de la historia del mundo, constituye un desafío a cada uno de no adoptar una actitud de indiferencia o incredulidad, sino obedecer el mandato que dice: “Examinadlo todo; retened lo bueno”. Hay mucho que ganar o que perder, dependiendo de si llevamos a cabo o no esta investigación bíblicamente requerida. Josafat dijo: “Creed en Jehová vuestro Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crón. 20:20). Estas palabras son tan verdaderas hoy como cuando fueron pronunciadas.
Referencias
[1] Jemison. A Prophet Among You [Un profeta entre vosotros] (Mountain View,
California: Pacific Press, 1955), págs. 208-210; Froom, Movement of Destiny [Movimiento del destino] (
[2] White, Primeros escritos, pág. 78.
[3] White, El conflicto de los siglos, pág. 9.
[4] William A. Spicer, The Spirit of Prophecy in the Advent
Movement [El espíritu de profecía en el movimiento adventista], (Washington, D. C.: Review and Herald, 1937),
pág. 30.
[5] White, Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 280.
[6] White, Mensajes selectos, tomo 3, pág. 32; El colportor evangélico, pág. 174
[7] White, Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 279.
[8] Id., págs. 280, 281.
[9] Id., págs. 276.
[10] White, El conflicto de los siglos, pág. 9.