¿Cómo debemos interpretar el mensaje?

Hermenéutica, o la interpretación de los escritos de Elena G. de White

 

 

La comunicación divina se origina en Dios, como lo indica en sí el término. Y alcanza a los seres humanos, quienes, desde la entrada del pecado, tienen percepciones limitadas o completamente adversas de los grandes temas de la vida. La Biblia nos dice que el mensaje divino puede ser mal comprendido y mal usado (2 Ped 3:16). Al mismo tiempo, el Espíritu Santo ofrece su ayuda a aquellos que honestamente quieren conocer la verdad (Efe 1:17-19).

 

La forma en que percibimos, interpretamos y finalmente manejamos el mensaje de Dios determinará si el mensaje cumple los objetivos divinos por los cuales fue comunicado. Si el receptor humano no tiene interés en recibir la comunicación, o lo percibe incorrectamente, o lo rechaza porque no cumple con sus expectativas o porque lo confronta con cambios en su forma de vida habitual, entonces el propósito de Dios no se cumple, y esta persona es dejada a su propia suerte.

 

Hermenéutica es la palabra que los eruditos usan para referirse a los procedimientos utilizados para interpretar escritos del pasado. En “Algunos principios para la correcta interpretación de los escritos de Elena de White” hay una serie de principios hermenéuticos que pueden ayudar al lector a comprender mejor los escritos de Elena G. de White. Finalmente, en la Bibliografía de referencia, se puede encontrar un tratamiento más completo de estos principios en “Reglas básicas de interpretación – Internas y externas”.