RESEÑA DEL LIBRO MENSAJERA DEL SEÑOR: EL MINISTERIO PROFÉTICO
DE ELENA G. DE WHITE DE HERBERT E. DOUGLASS
Daniel Oscar Plenc
Datos bibliográficos: Douglass, Herbert E. Mensajera
del Señor. El ministerio profético de
Elena G. de White. Trad. Tulio N. Peverini. Buenos Aires: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 2000. Pp 589
(además tiene xvii páginas introductorias con enumeración romana: dedicatoria,
tabla de contenido, prefacio, reconocimientos, y un vistazo general por el
autor). ISBN 950-573-771-8. Precio: $ 23, 50.
RESUMEN
Esta importante obra trata sobre el ministerio profético de Elena G. de White en los inicios del adventismo del séptimo día y su significación para el adventismo contemporáneo. Está destinada a afirmar la convicción de su oficio profético en el contexto de la comprensión actual sobre el tema de inspiración/revelación.
El libro surge
como iniciativa de la Junta Directiva del Centro White en 1989 como un texto
autorizado sobre el don de profecía en reemplazo del libro A Prophet Among
You escrito por T. Housel Jemison en 1950.
Cada capítulo se ve enriquecido por una cantidad significativa de
referencias y notas, así como por una serie de preguntas de estudio al final de
los mismos.
El Dr. Herbert
E. Douglass tiene en mente dos propósitos: (1) ofrecer material de
investigación sobre el don de profecía, y (2) proveer una nueva apreciación de
la vida y el ministerio de Elena G. de White (pág. xiii). El autor tiene la convicción de que mucha de
la crítica al oficio profético de Elena G. de White se debe a una comprensión
inadecuada del funcionamiento de la revelación/inspiración. De modo que el libro está destinado a dos
tipos de lectores: aquellos que desean aprender más sobre el don de profecía, y
quienes tienen preguntas no resueltas sobre el tema (ibíd.)
El trabajo se
inicia con una descripción del sistema de comunicación de Dios, continúa con la
presentación de algunas facetas de la vida y la obra de Elena G. de White, se
detiene en la relación de la autora con el movimiento y la doctrina adventista,
y concluye con asuntos relativos a la hermenéutica, las críticas y la
relevancia de sus escritos.
La tesis del
autor es que el principio organizador de todos los escritos de Elena G. de
White es el tema del gran conflicto cósmico entre el bien y el mal. Entiende que el legado literario de la
autora iluminan asuntos básicos referentes al carácter de Dios, la naturaleza
del hombre, el surgimiento del pecado y el plan redentor de Dios (pág. xvi).
ANÁLISIS
En
su acercamiento al tema, el autor divide el libro en ocho secciones, tituladas
“El sistema de comunicación de Dios” (capítulos uno al tres), “La verdadera
Elena G. de White” (capítulos cuatro al doce), “La mensajera que escucha”
(capítulos trece al dieciséis), “La voz de un movimiento” (capítulos diecisiete
al veintiuno), “Fomentando conceptos inspirados” (capítulos veintidós al
treinta y uno), “Cómo escuchar a la mensajera” (capítulos treinta y dos al
cuarenta), “Cómo evaluar las críticas” (capítulos cuarenta y uno al cuarenta y
cuatro), y “Continua relevancia de la mensajera de Dios” (capítulos cuarenta y
cinco al cuarenta y siete).
En primer
término, Douglass explora la enseñanza bíblica sobre el asunto de
revelación/inspiración entendiéndolo sencillamente como comunicación de Dios a
los hombres mediante el don de profecía.
A continuación el autor se concentra en las experiencias de Elena G. de
White desde su edad temprana, en el contexto de su época y de las
circunstancias que rodearon su tarea a lo largo de 70 años. Observa luego el fenómeno de las visiones de
Elena G. de White y la dinámica del don profético en su ministerio.
El libro
estudia a Elena G. de White como escritora y oradora, su estilo, contenido y
desarrollo. Se detiene luego en la
relación ineludible entre la autora y la Iglesia Adventista de Séptimo Día, con
su teología, sus instituciones y su misión.
Existe un examen del papel de Elena G. de White como formadora de
conceptos, contribuyendo al desarrollo de principios prácticos sobre diversos
temas como educación, evangelización, organización y salud. El autor sostiene que la comprensión de
Elena G. de White del tema del gran conflicto fue el pensamiento central que
integró y unificó la teología adventista.
Una
de las secciones centrales discute la aplicación de principios hermenéuticos a
los escritos de Elena G. de White.
Propone la utilización de ciertas reglas de interpretación para el logro
de una mejor comprensión de los documentos y su utilización para la situación
actual. Se considera también aquí la
relación entre los escritos de Elena G. de White y la Biblia. La obra analiza además la forma en que la
autora escribió sus libros y el papel de sus ayudantes literarios.
Se
evalúan finalmente varios tipos de críticas hechas al ministerio de Elena G. de
White desde sus comienzos y se discute la relevancia de sus escritos para el
adventismo contemporáneo desde la desaparición de la autora en 1915.
EVALUACIÓN
Herbert
E. Douglass trata un tema de importancia y actualidad para el adventismo y el
cristianismo de hoy, sobre el cual existen ideas e interpretaciones diversas.
Parece
acertada la idea de iniciar la discusión del rol profético de Elena G. de White
en el adventismo con una adecuada comprensión de la doctrina bíblica sobre
revelación e inspiración. Comparto
también la propuesta de ver en el tema del conflicto entre Dios y Satanás el
gran motivo organizador de todo su pensamiento (pág. 256-264).
La obra abarca los diversos aspectos del completo asunto del don de profecía y constituye una ineludible fuente de estudio para la investigación del tema. Posee las ventajas de una obra reciente que sale al encuentro de preocupaciones actuales, habiendo revisado en forma exhaustiva la documentación anterior sobre el tópico. Existe una gran cantidad de informaciones y de referencias bibliográficas, aunque las líneas de argumentos no siempre resultan claras y fluidas. La complejidad del tema y el recrudecimiento de cuestionamientos antiguos y nuevos a la obra de Elena G. de White justifican la extensión y la documentación del trabajo. Es evidente que el autor ha tenido en cuenta los estudios anteriores sobre la materia. Por otra parte es probable que podría haber elaborado y organizado la presentación de su trabajo de una manera más dinámica, evitando las reiteraciones temáticas que se advierten con cierta frecuencia. Debe valorarse también el esfuerzo del autor por presentar un trabajo consistente que no luzca como excesivamente apologético. De cualquier manera algunos aspectos del estudio merecerían todavía un tratamiento más completo, como le acusación de plagio que ha pesado sobre Elena G. de White por la utilización reiterada de otros autores en su propios escritos.
Creo, en síntesis, que el libro debe recomendarse como valiosa fuente de estudio para el tema del don de profecía en la Escritura y en la obra de Elena G. de White. Puede utilizarse con provecho en los cursos sobre el tema en las instituciones educativas que ofrezcan títulos en teología. A pesar de su extensión, el lector apreciará un lenguaje ameno y un tratamiento amplio del tema, sin la utilización de un lenguaje cargado de tecnicismos teológicos. La parte final de la obra incluye una sección de apéndices rica en informaciones útiles (542-576), una bibliografía escogida (578-581), y un índice general (582-589).