APLICACIONES DE EFESIOS 4

SEGÚN ELENA DE WHITE

 

(Simposio sobre Elena de White, 4/10/04)

 

            Este estudio busca extraer las aplicaciones prácticas que hizo Elena de White de Efesios 4:1-16 para la iglesia de su época y sus implicaciones para la iglesia del siglo XXI.  Para lograr este objetivo haremos una introducción mirando el contexto de Hechos 19 y 20.  En la parte principal presentaremos las aplicaciones a situaciones prácticas que hizo Elena de White de Efesios 4:1-16 para la iglesia de su época y de nuestros días.

 

 

Hechos 19 y 20

 

            La diversidad de Efeso era semejante a la diversidad de Corinto y también Galilea de los Gentiles desde cuya periferia Cristo se lanzaría para conquistar Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hch 1:8).[1]  Efeso “era un gran centro comercial.  Su puerto estaba atestado de barcos y en sus calles se agolpaban gentes de todos los países”.[2]  Pablo llega a Efeso en su tercer viaje misionero en torno a los años 53-54 de C.[3]

 

            El Espíritu Santo se manifestó de una forma especial, con el don de lenguas, en tres centros mayores: Jerusalén, Cesárea y Efeso.  El libro de Hechos registra el progreso de la evangelización y las manifestaciones del Espíritu Santo que acompañaban. Bruce considera que a partir del derramamiento del Espíritu en  Efeso, esta iglesia llega a ser “el nuevo centro para la misión a los gentiles”.[4]  Efeso que había sido el centro asiático de la adoración de Artemisa ahora llega a ser un centro del cristianismo durante varios años.[5]  Elena de White al comentar Hechos 19 y 20 confirma esta misión desde Efeso pero no sólo entre los gentiles sino también entre los judíos.  “Durante más de tres años, Efeso fue el centro de la obra de Pablo.  Una iglesia floreciente se levantó allí, y desde esta ciudad el Evangelio se extendió por toda la provincia de Asia, tanto entre judíos como entre gentiles.”[6]  El 31 de agosto de 1911, Elena de White dice los discípulos de Efeso, 

 

            ...recibieron también el bautismo del Espíritu Santo, por el cual fueron capacitados para hablar los idiomas de otras naciones y profetizar.  Así fueron habilitados para trabajar como misioneros en Efeso y en su vecindad, y también para salir a proclamar el Evangelio en Asia Menor.[7]

 

            Los discípulos judíos, en el “Pentecostés judío” de Jerusalén fueron habilitados para una misión tras cultural.  Los creyentes gentiles recibieron una habilitación similar en Samaria, Cesárea y Efeso.[8]  Elena de White muestra como el Espíritu puso en condiciones a la iglesia de Efeso para una misión adaptada a la diversidad de “gentes de todos los países”.[9]   Kistemaker comenta que  “el descenso del Espíritu Santo sobre los gentiles ‘indica que los gentiles son parte de la iglesia y en igualdad de condiciones con los cristianos judíos’”.[10]

 

            Elena de White compara la ignorancia del Espíritu de los discípulos de Efeso con la ignorancia de muchos miembros de iglesia de hoy.  “Estos hermanos no sabían nada de la misión del Espíritu Santo.... Hay muchos que ignoran hoy, tanto como aquellos creyentes de Efeso, la obra del Espíritu Santo en el corazón”.[11]  Entonces hace varias conexiones entre Hechos 19 y Efesios.  La primera conexión es para mostrar la clave de Efesios 4:13 para el crecimiento.

 

            Para que el seguidor de Jesús crezca hasta convertirse en “un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef 4:13), debe comer del pan de vida y beber del agua de la salvación.  Debe velar, orar y trabajar, y prestar atención en todas las cosas a las instrucciones de Dios consignadas en su Palabra.[12]

 

            Dios le abrió a Pablo en Efeso una “puerta grande y eficaz”, aunque eran muchos “los adversarios” (1 Co 16:9).  Esta ciudad era “la más corrupta de las ciudades de Asia.  La superstición y los placeres dominaban a su abundante población.  Bajo la sombra de sus templos se amparaban criminales de todas clases, y florecían los vicios más degradantes”.[13]  En este lugar corrupto, ex idólatras ahora convertidos, con la fórmula simple de “su Palabra, velar, orar y trabajar,” se desarrollaron como hombres en Cristo capaces de  quemar libros de magia por un valor de cincuenta mil piezas de plata (Hch 19:19-20), el equivalente a unos 250.000 dólares.[14]  La obra cristiana fue más allá de las expectativas que tenía Pablo.  “Mediante esa manifestación del poder de Cristo, se ganó una poderosa victoria a favor del cristianismo en la misma fortaleza de la superstición.  La influencia que tuvo fue más amplia de lo que el mismo Pablo alcanzara a comprender.”[15] 

 

 

Carta a los Efesios

 

            La carta a los Efesios y en especial Efesios 4:11-16 tiene mucha relevancia para la iglesia actual.  Existen frecuentes referencias a esta sección bíblica en los libros sobre el tema.[16]  Efesios ha sido llamada “los Alpes del Nuevo Testamento”, porque se destaca entre las nueve cartas escritas por Pablo desde la prisión en Roma a siete iglesias en torno a los años 61 o 62 de C.[17]  “Se puede afirmar que lo que Romanos y Gálatas fueron para el siglo XVI y la Reforma protestante, Efesios lo es para la iglesia de hoy”,[18] por eso la importancia de este estudio.

 

La iglesia de Efeso era un espejo de la diversidad de la ciudad.  Pablo les escribe sobre “la unidad en Cristo” “a una iglesia (o iglesias) formada por judíos y gentiles, asiáticos y europeos, esclavos y libros, representantes todos de un mundo resquebrajado que debía ser restaurado a la unidad en Cristo.”[19]  El plan de Dios era unir ese “mundo resquebrajado”.  Dicho en términos bíblicos, Dios quería “reunir todas las cosas en Cristo” (Ef 1:10), o como traduce la Biblia de Jerusalén, “hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza”.  Esta traducción, está más cerca del original griego que dice que “todas las cosas descabezadas estén unidas en Cristo.”[20]  Ser cabeza “incluye las ideas de unión vital y relación (Ef 4:15-16).  La cabeza es el centro de todas la funciones del cuerpo.  Así destaca Pablo la idea de unidad, bien ilustrada por la estrecha relación que existe entre la cabeza y el cuerpo”.[21]  Elena de White dice,

 

            Dios no reconoce ninguna distinción por causa de la nacionalidad, la raza o la casta. Es el Hacedor de toda la humanidad.  Todos los hombres son una familia por la creación y todos son uno por la redención. Cristo vino para demoler todo muro de separación,... En Cristo no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre.  Todos son atraídos por su preciosa sangre[22] (Ga 3:28; Ef 2:13).

 

Efesios 4:1-16

La unidad del Espíritu

 

Pablo finaliza Efesios 3 diciendo:  “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a el sea gloria en la iglesia por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Ef 3:20-21). El Espíritu hizo en Efeso obras mucho más amplias.  Ahora, en Efesios 4 se apunta más alto: a “La unidad del Espíritu”, a “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio para la edificación del cuerpo de Cristo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef 4:12-13).  Para lograr este objetivo Pablo habla de varios aspectos entre los cuales se destaca la humildad, el creer una misma cosa, y que cada uno ocupe su lugar en el cuerpo usando sus dones.

 

 

Unidad por la humildad

(Ef 4:1-6)

 

            Elena de White escribe sobre la “Unidad Cristiana”.[23] En la primera parte escrita en 1882 utiliza Efesios 4:1-6 y explica como la humildad es importante para la unidad.  Menciona a los hombres con “planes y métodos originales” que quieren introducir “cambios de acuerdos con sus ideas de progreso”.  Entonces cita la oración de Jesús por la unidad de Juan 17:17-21; y la une con Efesios 4:11-13 para hablar de los dones que cada uno debe ejercer ocupando su lugar en el cuerpo con toda humildad.  Entonces agrega,

 

            Tal es la obra de todos los verdaderos creyentes, tanto los ministros como el pueblo.   Deben tener siempre presente ese gran objeto, tratando cada uno de ocupar su puesto debido en la iglesia, trabajando todos juntos en orden, armonía y amor.[24]

 

           La autora menciona que las personas con nueva luz “necesitan aprender más bien que enseñar en la escuela de Cristo... Necesitan aprender la más provechosa de todas las lecciones:  la humildad y fe en Jesús”.[25]  Entonces cita Efesios 4:1-6 donde Pablo insta a andar en humildad y mansedumbre guardando la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.  Luego comenta,

 

       Por el orgullo espiritual, el deseo de dominar, el anhelo ambicioso de honores o puestos, la falta de dominio propio, por satisfacer una pasión o el prejuicio, por la inestabilidad o falta de juicio, la iglesia puede ser perturbada, y su paz sacrificada.

 

       Con frecuencia causan dificultades los diseminadores de chismes, cuyos susurros y sugestiones envenenan las mentes incautas y separan a los amigos más íntimos.  En su mala obra los creadores de disensión están secundados por los muchos que con oídos abiertos y mal corazón dicen:  “Denunciad, y denunciaremos” (Jer 2:10).[26]

 

            En las páginas siguientes la autora advierte contra el orgullo que desterró a Satanás del cielo, y agrega que “los que poseen el ánimo de Cristo tendrán humilde opinión se si mismos”.[27] Además hace notar como el orgullo es la base para las “contenciones, disensiones y pleitos” que arruinan a los débiles del rebaño.  Entonces cita la guerra que Dios tuvo contra Amalec porque orgulloso, cruel y cobardemente destruyó a los débiles del pueblo de Dios a los cuales Él cuida especialmente (Ex 17:8-14; Deut 25:17-19).[28]  Finalmente se agrega una parte escrita por la autora en 1904 acerca del El edificio de Dios.[29]  Allí ella guía al lector hacia la valorización de todas las piedras del edificio de la iglesia y a mirarnos con igualdad y humildad práctica al ocupar cada uno su lugar de acuerdo con sus dones.  Dice ella,

 

            No todas las piedras tienen la misma forma.  Algunas son grandes, otras pequeñas, pero cada una tiene que ocupar su lugar.  Y el valor de cada piedra queda determinado por la luz que refleje.  Tal es el plan de Dios.  El desea que todos los que trabajan para él ocupen su lugar señalado en la obra para este tiempo.[30]

 

            Elena de White dice que viviemos “en medio de los peligros de los postreros días” y solicita la valorización humilde de todas las partes de la iglesia.  Este es un consejo oportuno para la Iglesia Adventista del siglo XXI, con muchos líderes que aún no entienden el tema de los dones aunque la Iglesia lo lanzó al mundo en 1980.[31]  Hay un sector del liderazgo que no sabe valorizar a los discípulos en sus puntos fuertes.  Pero la iglesia a nivel mundial intenta valorizar cada uno de sus miembros para una Misión Global.[32]  Textualmente Elena de White dice,

           

Debemos cultivar sabiamente toda facultad mental y física; porque todas son necesarias para hacer de la iglesia un edificio que representará la sabiduría del gran Diseñador.  Los talentos que Dios nos ha otorgado son sus dones, y han de ser empleados en su debida relación los unos con los otros a fin de formar un conjunto perfecto.  Dios da los talentos, las facultades de la mente; el hombre forma el carácter.[33]

 

            De esta forma, se nos anima a ocupar humildemente nuestro lugar en su causa respetando “la sabiduría del gran Diseñador” y el valor de cada uno de sus hijos.  Si lo logramos, el resultado será una iglesia formada por discípulos que reflejarán su carácter y así pronto llegaría el fin.  Porque, “Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá él para reclamarlos como suyos.”[34]

 

En 1885, Elena de White vuelve a hablar de “hombres solitarios” con verdades especiales en el tema “Desconfiad de todas las enseñanzas erróneas”.[35]  Entonces cita las palabras de Pablo a los ancianos de Efeso cuando les dice:  “Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras si” (Hch 20:30).  Luego nuevamente utiliza Efesios 4:1-6. “Yo pues, preso en el Señor---dice Pablo---os ruego que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; solícitos a guardar la unidad el Espíritu...” (Ef 4:2-3).[36]  Entonces, después de hacer notar el peligro de estos engaños, presenta la humildad y la oración como nuestra única seguridad,

 

            Hay mil tentaciones disfrazadas y preparadas para aquellos que tienen la luz de la verdad; y la única seguridad para cualquiera de nosotros consiste en no recibir ninguna nueva doctrina, ninguna nueva interpretación de las Escrituras, sin someterla primero a hermanos de experiencia.  Presentádsela con un espíritu humilde y dispuesto a recibir enseñanza, con ferviente oración, y si ellos no la aceptan, ateneos a su juicio; porque “en la multitud de consejeros hay salud.” (Prov 11:14).[37]

 

            En las páginas siguientes advierte contra “La obra sutil de Satanás”.[38]  Allí muestra sus trabajos “silenciosos, sus movimientos furtivos, y sus baterías enmascaradas.  El no se atreve a mostrarse abiertamente, no sea que despierte las energías dormidas del cristiano, y le impulse a ir a Dios en oración.”[39]  Esta forma de actuar tan sutil se debe a que “el enemigo se está preparando para su última campaña contra la iglesia”.[40]  Ella dice que el enemigo trata de hacer caer al mundo en el mismo pecado que lo hizo caer a él: el orgulloso espíritu de independencia.  Es vital la humildad del hijo de Dios que depende de Dios mediante la oración de fe.  Elena de White dice,

 

            Satanás está ocupado en todo momento, yendo de aquí para allá en la tierra, buscando a quien devorar.  Pero la ferviente oración de fe frustrará sus esfuerzos más arduos.  Embrazad, pues, hermanos, “el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los darnos de fuego del maligno” (Ef 6:16).[41]

 

            La autora finaliza su escrito de 1885 advirtiéndonos del peligro de ser hallados ayudando al enemigo por no depender humildemente del Señor.  Satanás nos perseguirá como los judíos perseguían a Cristo porque “espera envolver al pueblo remanente de Dios en la ruina general que está por sobrevenir a la tierra”.[42]  Entonces advierte,

 

            A medida que la venida de Cristo se acerque, será más resuelto y decidido en sus esfuerzos para vencerlo. Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos.  Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas.  Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa.  Creerán estos rumores, y a su vez los repetirán, y así se formará un vínculo que los ligue con el gran engañador.[43]  

 

            Es evidente detrás de esta advertencia el clamor de Elena de White para que evitemos la independencia orgullosa.  Por otro lado, pareciera vislumbrarse una invitación de Pablo a vivir “sirviendo al Señor con toda humildad” (Hch 20:19) como lo hiciera en Efeso; y a vivir “con toda humildad” (Ef 4:2) como amonestara a los efesios.

 

 

Unidad creyendo una misma cosa

(Ef 4: 4-6)

 

            Elena de White comenta que la iglesia primitiva se unió en torno a la aceptación del mensaje del primer advenimiento, lo que trajo el “denuedo” en la predicación y un crecimiento diario de la iglesia (Hch 4:32, 31; 2:47).  Entonces dice que si hoy se aceptara el mensaje del segundo advenimiento podría lograrse la unidad por la cual oró Cristo (Jn 17:17-20) y “que el apóstol describe como ‘la unidad del Espíritu’” donde “hay un mismo cuerpo, y un mismo espíritu, así como fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un mismo Señor, una misma fe, un mismo bautismo”.  (Ef 4:3-5, V.M.).[44]  Los pocos que formaron el movimiento adventista estaban unidos por lo que aceptaron y lo mismo podría haber ocurrido con todos si lo hubieran aceptado. Ella dice,

 

            Tales fueron los resultados benditos experimentados por los  que aceptaron el mensaje del advenimiento.  Provenían de diferentes denominaciones, y sus barreras confesionales cayeron al suelo; los credos opuestos se hicieron añicos; la esperanza antibíblica de un milenio temporal fue abandonada, las ideas erróneas sobre el segundo advenimiento fueron enmendadas, el orgullo y la conformidad con el mundo fueron extirpados; los agravios fueron reparados; los corazones se unieron en la más dulce comunión, y el amor y el gozo reinaban por encima de todo; si esta doctrina hizo esto para los pocos que la recibieron, lo mismo lo habría hecho para todos si todos la hubiesen aceptado.[45]

 

En octubre de 1893, Elena de White trata el tema de la unidad de la iglesia, los falsos maestros y la necesidad de la organización de la iglesia.[46] Entonces desafía a ser ordenados para trabajar en armonía con los ángeles y a no pensar que el orden lleva al papismo y quita la independencia de cada uno.[47]  “El quiere disciplinar y preparar a sus hijos.  Estos no estarán discordes, uno creyendo una cosa y otros teniendo una fe y puntos de vista enteramente opuestos, moviéndose cada uno independientemente del cuerpo.”[48]  Y entonces agrega una declaración en la que cita en forma implícita Efesios 4:11-13 junto con Juan 17:17-21 donde admite la diversidad de dones.

 

            Por la diversidad de los dones y el gobierno que el ha colocado en la iglesia, todos llegarán a la unidad de la fe.  Si un hombres adopta sus puntos de vista referentes a la Biblia sin considerar la opinión de sus hermanos y justifica su conducta alegando que tiene derecho de sostener sus propias opiniones peculiares, y entonces los impone a otros, ¿cómo podrá cumplirse la oración de Cristo?[49]

 

            Elena de White no admite la diversidad de creencias en puntos fundamentales porque es actuar independientemente del cuerpo. Pero inmediatamente no sólo admite la diversidad de dones, sino que la presenta como un medio para lograr la unidad.  Luego dice que el único infalible es Dios y que para lograr la unidad todos tenemos que estar dispuestos a abandonar nuestros puntos de vistas acariciados.  “Mientras nos aferremos a nuestras propias ideas y opiniones con determinada persistencia, no podremos tener la unidad por la cual oró Cristo.”[50]

 

 

Unidad y crecimiento cualitativo

por los dones

(Efesios 4:11-13)

 

            “Según la Palabra de Dios, el Espíritu Santo debía continuar su obra por todo el período de la dispensación cristiana”.[51]  Él como la Cabeza de la iglesia siempre unirá las partes “descabezadas” por medio de su presencia prometida.  Cristo les había dicho a sus discípulos:  “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28:20). Esta promesa fue cumplida en la obra del Espíritu Santo.[52]

 

            San Pablo declara que los dones y manifestaciones del Espíritu fueron dados a la iglesia “para el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef 4:12, 13, V.M.).[53]   

En el escrito sobre la “Unidad Cristiana” de 1882, Elena de White utiliza Efesios 4:11-13 para hablar de “la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios” por medio de los dones.  Comenta que al ascender Cristo dejó la obra en la tierra en manos de sus siervos a quienes les dio los dones para unirlos a Él y entre ellos mientras servían cada uno en su lugar.

 

            Al mandar a sus ministros, nuestro Salvador dio dones a los hombres, porque por su medio él comunica al mundo las palabras de vida eterna.  Tal es el medio que Dios ha ordenado para la perfección de los santos en el conocimiento y la verdadera santidad.  La obra de los siervos de Cristo no consiste simplemente en predicar la verdad, sino que también han de velar por las almas, como quienes han de dar cuenta a Dios.  Deben reprender, corregir, exhortar con paciencia y doctrina. Todos los que han sido beneficiados por las labores del siervo de Dios, deben, según su capacidad, unirse con él para trabajar por la salvación de las almas.  Tal es la obra de todos los verdaderos creyentes, tanto los ministros como el pueblo.  Deben tener siempre presente ese gran objeto, tratando cada uno de ocupar su puesto debido en la iglesia, trabajando todos juntos en orden, armonía y amor.[54]

 

            Elena de White habla a menudo del blanco de la perfección relacionado con la unidad en la cual cada uno ocupa su lugar en el cumplimiento de la gran misión del cuerpo de Cristo.  De esta labor tienen que dar cuenta los siervos de Dios, y no sólo de predicar.  Ella hace alusión a los “apóstoles, pastores, evangelistas y maestros” (Ef 4:11-12) quienes tendrán que dar cuenta por la sangre del pueblo de Dios que no ocupó su lugar, si es que ellos fueron infieles en amonestar al pueblo.[55]  En  1882, habla que “El día del Señor se acerca”, y lo que “la iglesia necesita”. Dice que “la iglesia está formada por hombres y mujeres imperfectos....” y “únicamente como resultado de un firme crecimiento en la gracia, es como alcanzaremos a la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús.”[56] 

 

En 1889, nuevamente para concluir una sección sobre “la instrucción del nuevo creyente” pone el blanco del hombre perfecto en Cristo (Ef 4:13, 15) y dice que el predicador tendrá que dar cuenta por esta labor.[57]  En 1902, en un escrito sobre el “trabajo por los miembros de la iglesia” vuelve a finalizar con el mismo  blanco (Ef 2:13).[58] En septiembre de 1904 mientras asistía a las sesiones de la Junta de la Asociación General fue impresionada sobre la unidad, por la noche fue impresionada con la idea de que “Dios desea que todos sus obreros crezcan hasta alcanzar la estatura perfecta de hombres y mujeres en Cristo”[59] (Ef 4:13).  En 1909, en el capítulo “Debe trabajarse con celo” vuelve a finalizar apuntando al mismo blanco (Ef 2:13).[60] El 31 de mayo de 1909, Elena de White lee el manuscrito “La fidelidad en la práctica de la reforma pro salud” a los delegados al Congreso de la AG en Washington, D.C.. Ella comienza diciendo que “el propósito de Dios para con sus hijos es que éstos alcancen a la medida de la estatura de hombres y mujeres perfectos en Cristo Jesús”[61](Ef 4:13).

 

            El blanco de “alcanzar la plena estatura de hombre en Cristo Jesús” (Ef 4:13) también es usado en relación con la familia.  El 5 de enero de 1893, Elena de White coloca este blanco para la vida de los jóvenes cuando habla de “perfeccionar un carácter cristiano”.  Ella dice, “no podéis alcanzar en un día la plenitud de la medida de la estatura de Cristo”.[62]  El mismo año, 1893, pone este objetivo a los niños al desarrollar caracteres que durarán por la eternidad.[63]  En 1899, lo presenta como el blanco del crecimiento del padre cristiano.[64]  Y el 21 de noviembre de 1911 al escribir sobre “La edificación del carácter para la eternidad” vuelve a colocar Ef 4:13 como el blanco final del diario caminar de los jóvenes .[65] 

 

           

Resultado final: crecimiento

(Ef 5:15-16)

 

            Elena de White utiliza Efesios 4:15-16 para referirse a varios tipos de crecimientos como resultado de la unidad con Cristo y entre hermanos.  Crecimiento cuantitativo.  Ella habla del crecimiento de la iglesia en sus instituciones.  En octubre de 1893 después de hablar de los falsos maestros, de la unidad de la fe y la doctrina y la necesidad de orden incluye una sección sobre “Resultados del Esfuerzo Unido”.[66]  Y allí comenta,

 

            Las instituciones se han multiplicado. La semilla de mostaza ha crecido hasta ser un árbol grande.  El sistema de organización ha demostrado ser un gran éxito. Se adoptó la benevolencia sistemática de acuerdo con el plan de la Biblia.  El cuerpo ha sido “compuesto y bien ligado entre sí por todas las junturas”.[67]  A medida que hemos avanzado, nuestro sistema de organización ha continuado demostrando su eficacia.[68] 

 

            Es claro que la autora utiliza Efesios 4:15-16 para referirse al crecimiento o desarrollo de la iglesia como un todo, como el de sus instituciones en su avance para cubrir el mundo.  Pero mayormente utilizará estos textos para apoyar la responsabilidad de hacer crecer a las personas. 

 

Crecimiento cualitativo.  Especialmente cuando se levanta una iglesia y se ha logrado el crecimiento cuantitativo, Elena de White dice que “el predicador” tendrá que dar cuenta por el crecimiento cualitativo de los nuevos conversos.  Entonces hace alusión a que cada hombre tiene que ser presentado perfecto en Cristo (Ef 4:12-13).[69]   Y agrega,

 

La perfección del carácter es una obra que dura toda la vida.  Es inalcanzable para aquellos que no están dispuestos a luchar por ella de la manera que Dios ha designado, a pasos lentos y trabajosos.  No podemos permitirnos cometer algún error al respecto, sino que necesitamos crecer día tras día en Cristo, nuestra cabeza viviente[70] (Ef 4:15).

            Es evidente la preocupación por un crecimiento integral, un crecimiento que requiere “pasos lentos y trabajosos” que no siempre estamos dispuestos a dar.  Pero, “no podemos permitirnos cometer algún error al respecto” y más teniendo en cuenta que se “tendrá que dar cuenta a Dios” por ello.[71]

             

En el capitulo sobre el “secreto del crecimiento” del Camino a Cristo, ella utiliza Efesios 4:15 para comenzar y terminar el tema.  Al ir finalizando dice, “Cristo había de morar continuamente por el Espíritu en el corazón de sus hijos.  Su unión con ellos era más estrecha que cuando él estaba personalmente con ellos”.[72] Luego  comenta que “todo lo que Cristo fue para sus primeros discípulos, desea serlo para sus hijos hoy”, y hace alusión a la “última oración” de Cristo procurando la unidad (Jn 17:20).  Entonces concluye diciendo:  Trabajaremos como trabajó él; manifestaremos el mismo espíritu.  Y amándole y morando en él así, creceremos ‘en todos respectos en el que es la Cabeza, es decir, en Cristo’” (Ef 4:15).[73]

 

            Elena de White enfatiza la necesidad de ejercitar los dones para crecer.  “El único modo de crecer en la gracia es haciendo desinteresadamente la obra que Cristo ha puesto en nuestras manos: comprometernos, en la medida de nuestra capacidad, a ayudar y beneficiar a los que necesitan la ayuda que podemos darles.”[74]  Entonces hace una declaración que incluye implícitamente Efesios 4:15,

 

....el cristiano que no ejercita las facultades que Dios le ha dado, no solamente dejará de crecer en Cristo,[75] sino que perderá la fuerza que tenía..., la obligación recae sobre todos los cristianos.  Cada uno de nosotros, hasta donde lo permitan sus talentos y oportunidades, tiene que cumplir con la comisión del Salvador.[76] 

 

            La autora menciona que Cristo estaba cumpliendo su misión tanto cuando estaba en la carpintería como cuando sanaba o predicaba.  Entonces, todos los hombres están llamados: hombres de negocios u obreros manuales, ricos y pobres, todos pueden participar del “gozo de la colaboración”.[77]

 

Crecimiento y humildad.  Elena de White dice que o crecemos en Cristo o crecemos hacia la tierra y esto depende de los motivos de nuestro servicio, si son para glorificar a Cristo o a nosotros mismos,

 

            ¿Son aceptables los sacrificios espirituales hechos para Dios cuando los hombres colocados en puestos de gran responsabilidad se magnifican a si mismos y deshonran a Dios?  Esto se ha hecho, y Dios mira esta conducta con desagrado.  En lugar de crecer en Cristo, su cabeza viviente,[78] manifestando sus atributos divinos ante el mundo, han crecido en dirección a la tierra. El yo ha sido considerado como de gran importancia, y el egoísmo se ha añadido a su obra.[79]

 

 

Conclusión

 

            En conclusión, podemos decir que en general las aplicaciones prácticas que hace Elena de White de Efesios 4:11-16 apuntan al crecimiento integral. 

 

1.                 La mayoría, en torno al 95%, de las más de 90 citas que hace de Efesios 4:11-16 se refieren al crecimiento cualitativo, el cual se logra por un caminar humilde y diario en unidad con Cristo y con los hermanos.

 

2.                 Efesios 4:11-16 es usado por la autora para recordar al liderazgo que el cumplimiento de la misión cristiana es más que predicar o bautizar: es “alcanzar la estatura de hombres y mujeres en Cristo”. .

 

3.                 La iglesia se liberará de los peligros de los últimos días si restaura en su medio su verdadero objetivo: hombres desarrollados en Cristo. 

 

4.                 En diferentes oportunidades, 1882, 1889, 1902, 1904, 1909, 1911 y otros momentos a diferentes grupos dentro de la iglesia: niños, jóvenes, padres, junta de la AG y delegados al Congreso de la AG, Elena de White los desafió usando Efesios 4:11-13 a “alcanzar la estatura de hombres y mujeres en Cristo”.

 

5.                 Ella dice que si los siervos de Ef 4:11 descuidan el objetivo supremo de ocupar su lugar y crecer en Cristo, tendrán que dar cuenta por la sangre del pueblo de Dios que no está ocupando su lugar.

 

6.                 Por eso nuestro objetivo es ocupar humildemente nuestro lugar en el cuerpo, con responsabilidad, no buscando “magnificarnos” a nosotros mismos sino honrando a Dios y buscando que cada uno ocupe su lugar en el cuerpo de Cristo.  Porque cuando cada uno ocupe su lugar en su iglesia y el carácter de Cristo sea reflejado en la iglesia Él vendrá.

 

 



[1]Elena de White, El Deseado de todas las gentes (Florida, Buenos Aires: ACES, 1986), 199;  Orlando Costas, Liberating News: A Theology of Contextual Evangelization (Grand Rapids, Michigan: Baker, 1989), 53.

[2]White, Hechos de los apóstoles, 231.

[3]Francis Nichol, Comentario bíblico Adventista del Séptimo Día (Boise, Idaho: Pacific Press, 1988), tomo 6:364

[4]F. F. Bruce, The Book of Acts (edición revisada), (Grand Rapids, Michigan: Eerdmans, 1988), 365. Gerhard F. Hasel.  Speaking in Tongues: Biblical Speaking in Tongues and Contemporary Glossolalia, (Berrien Spring, Michigan: Adventist Theological Society Publications, 1991), 100.

[5]Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6: 369-370, 374.

[6]White, Hechos de los apóstoles, 240.

[7]White, Review and Herald, 31 de agosto de 1911; y Hechos de los apóstoles, 232.

[8]F. H. Chase, The Credibility of the Acts of the Apostles (Londres: Macmillan, 1902), 79, sugiere que la experiencia del derramamiento del Espíritu Santo en Cesarea fue “El Pentecostés del mundo gentil”.  Hasel, Speaking in Tongues, 96.

[9]White, Hechos de los apóstoles, 231; Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6:993.

[10]Simón J. Kistemaker, New Testament Commentary. Exposition of the Acts of Apostles (Grand Rapids, Michigan: Baker, 1990), 399. Hasel, Speaking in Tongues, 94-96.

[11]White, Hechos de los apóstoles, 232, 233.

[12]White, Hechos de los apóstoles, 234.

[13]White, Hechos de los apóstoles, 235.

[14]Según Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6: 373, Lucas con las “piezas de plata” podría estar refiriendo a las dracmas griegas, equivalentes a un denario o un día de trabajo de un jornalero.  Entonces, 50.000 piezas de platas serían 50.000 denarios o días de trabajo, divididos por 360 nos dan 139 años de trabajo de un jornalero.  En Argentina el sueldo mínimo vital y movil en 2004 es de $450 o U$S 150, por 12 igual U$S1.800; esto por 139 es igual a U$S 250.200.

[15]White, Hechos de los apóstoles, 237.  Cita en forma implícita en la frase colocada en cursiva y subrayado el texto de Efesios 3:20.

[16]En 1977 noté por primera vez esta tendencia que luego fui comprobando en varias publicaciones.  Por ejemplo, veáse desde David Haney, El Señor y sus laicos (Buenos Aires: Asociación Bautista de Publicaciones, 1979) hasta los libros de Alfred Kuen, Dones para el servicio (Terraza, Barcelona: Clie, 1993) y Ministerios de la iglesia (Terraza, Barcelona: Clie, 1995).

[17]Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6:992.

[18]Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6:993.

[19]Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6:993.

[20]Nestke-Aland, Novum TestamentumGraece (Stuttgart, Alemania: Wurttembergische Biblanstalt, 1927), Efesios 1:10.  “anakefalaiwsassai ta panta en tw Xristw”.

[21]Nichol, Comentario bíblico Adventista, tomo 6:1002.

[22]White, Palabras de vida del Gran Maestro, 367.

[23]White, Joyas de los testimonios, tomo2:77-90.

[24]White, Joyas de los testimonios, tomo 2:79.

[25]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 80, 79.

[26]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 82-83.

[27]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 83.

[28]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 86.

[29]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 89-90.

[30]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 90.

[31]El tema de los dones entró como la creencia N° 16, en 1980.  Iglesia Adventista, Manual de iglesia, (Florida, Buenos Aires: ACES, 2001), 13-14.

[32]Dybdahl, Jon L editor, Adventist Misión in the 21st. Century: The Joys and Challenges of Presentign Jesus to a Diverse World (Hagerstown, MD: Review and Herald, 1999), todo el libro; pero especialmente las paginas 105-113.

[33]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 90.

[34]White, Palabras de vida del gran Maestro, 52.

[35]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 103-107.

[36]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 103-104.

[37]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 105.

[38]White, Joyas de los testimonios, tomo2:105-107.

[39]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 105.

[40]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 105.

[41]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 106.

[42]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 107.

[43]White, Joyas de los testimonios, tomo2: 107.

[44]White, El conflicto de los siglos, 429.

[45]White, El conflicto de los siglos, 429-430.

[46]White, Testimonios para los ministros, 15-24.

[47]White, Testimonios para los ministros, 25.

[48]White, Testimonios para los ministros, 26.

[49]White, Testimonios para los ministros, 26.

[50]White, Testimonios para los ministros, 27.

[51]White, El conflicto de los siglos, 10-11.

[52]White, El camino a Cristo, 74-75. Nichol, Comentario bíblico Advenstista, tomo 5: 545-546.  Elena de White, en Consejos sobre la salud e instrucciones para los obreros médicos misioneros, sección XI, La obra misionera médica, apartado “médicos evangelistas en contacto con el pueblo,”  que  “Cristo trabajará por medio de sus ministros elegidos, los llenará con el Espíritu Santo y en esta forma cumplirá en ellos esta promesa: "He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28: 20).

[53]White, El conflicto de los siglos, 11.

[54]White, Joyas de los testimonios, tomo 2:78-79.

[55]White, Testimonios para los ministros, 412.

[56]White, Joyas de los testimonios, tomo 2:17-18.

[57]White, Joyas de los testimonios, tomo 2: 202-203.

[58]White, Joyas de los testimonios, tomo 3:87.

[59]White, Joyas de los testimonios, tomo 3:382.

[60]White, Joyas de los testimonios, tomo 3:310.

[61]White, Joyas de los testimonios, tomo 3:354.

[62]White, Mensajes para los jóvenes, 42.

[63]White, El hogar adventista, 269, 268.

[64]White, El hogar adventista, 190.

[65] White, Mensaje para los jóvenes, 15.

[66]White, Testimonio para los ministros, 18-23.

[67]Esta es una clara cita de Ef 4:16.

[68]White, Testimonio para los ministros, 24.

[69]White, Joyas de los testimonios, tomo 2:202-203.

[70]White, Joyas de los testimonios, tomo 2: 203.

[71]White, Joyas de los testimonios, tomo 2: 202-203.

[72]White, El camino a Cristo, 74-75.

[73]White, El camino a Cristo, 75.

[74]White, El camino a Cristo, 80.

[75]Esta es una cita indirecta de Ef 4:15.

[76]White, El camino a Cristo, 80.

[77]“El gozo de la colaboración” es el título del capítulo del Camino a Cristo donde Elena de White está tratando este tema;  White, El camino a Cristo, 81-83.

[78]Cita implícita de Ef 4:15.

[79]White, Testimonios para los ministros, 292.